El Papa León lanzó un llamado urgente: la paz no es un ideal abstracto, sino una responsabilidad ética frente a un mundo marcado por guerras, violencia e indiferencia global.
Los chavistas, los castristas, los ayatolás y los morenarcos son muy similares: llegan al poder y sobreviven en él gracias al dogmatismo y al extremismo político que provocan y exigen.
Se cayó la austeridad, se cayó la transparencia y ahora también la democracia. Sin IFAI, sin contrapesos y con un INE bajo ataque, ya no se disfrazan. Lo más grave es que ya casi nadie se espanta al verlos como lobos.
Se dice que la Generación Z ya despertó, pero lo que hemos visto en las marchas de la Generación Z son muchas cosas, pero no mucha juventud, ni mucha conciencia, más bien domina la desorganización y los problemas.
En el fondo está la inoperancia de la Organización de las Naciones Unidas para atender situaciones complejas como las que ha estado viviendo Venezuela.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo.Acepto