Unos colados, unos niños regañados y un peso pesado

Desde que empezó el gobierno del no-me-anden-pintando-las-paredes-de-MI-palacio vivimos un ataque de información… y deformación constante que han hecho que temas importantes pasen desapercibidos.


Temas importantes


Esta ñora tuvo oportunidad de viajar al reino del agente naranja, perdón, a Estados Unidos hace unos años, antes del inicio del reino. Y como buena mexicana que masca dos palabras en inglés se puso a ver la tele… para descubrir que sabe de qué lado masca la iguana, pero que el inglés lo masca poco. Lo importante, es que en ese momento en todos los noticiarios mostraban su alarma, desdén o satisfacción cubriendo a una pareja, un ñor y una ñora, que se habían colado, sin pena alguna, a una celebración en la Casa Blanca. La ñora expendió sus horizontes: gorrones hay en todos lados.

Esto viene a colación, aunque ya no sea temporada de posadas, porque era impresionante que le dedicaran tanto tiempo a una noticia, que fuera de la cuestión de seguridad del presidente, no daba para más. En contraste, en México, desde que empezó el gobierno del no-me-anden-pintando-las-paredes-de-MI-palacio vivimos un ataque de información… y deformación constante que han hecho que temas importantes pasen desapercibidos.

Los anuncios o tonterías espectaculares del como-se-hartaron-de-las-mañaneras-ahora-daré-cuatro-informes-de-gobierno, así como de algunos de sus fieles lacayos en el Congreso, han servido como cortinas de humo para temas importantes desde “ligeros” aumentos de impuestos hasta las espectaculares caídas en el crecimiento, en el PIB, en la política energética, en el asalto al INE, la reciente idea de vulnerar a la UNAM, la ridiculez de las Universidades Benito Juárez, el rotundo fracaso de los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, seguidos de un etcétera más largo que un desayuno con un grupo de ñoras.

En estos bombardeos y ocultamiento, la administración también ha perdido algunos temas que le podrían resultar positivos como que muchas empresas grandes están “voluntariamente” arreglando sus cuentas con el SAT y éste ha tenido ingresos extraordinarios por esos asuntos que se están destrabando. Obviamente, sí es un cambio respecto a administraciones anteriores donde esas empresas solían gastar en abogados y contadores que usaran huecos en la ley para posponer o disminuir los montos, y les salía bien.

Esta noticia, en los pocos titulares que ha alcanzado, se le atribuye a las gestiones de la nueva titular del SAT, una señora con mucho peso… en su determinación, de esas de voy derecho no me quito si me pegan me desquito. En esta narrativa, ella está logrando que los malvados empresarios ahora sí suelten lo que deben porque ella les inició procesos. Los que saben han puntualizado que en ocasiones son pagos normales que posiblemente se hubieran dado, y que en la mayor parte han sido más o menos voluntarios, es decir, sin requerimiento oficial. Sin embargo, la pasada de báscula en la no-rifa del no-avión presidencial (a este paso el avión va a acabar llamándose el Innombrable) tuvo mayor resonancia… quizá por el glamour de los trajes de marca… o porque un asalto así de descarado en Palacio Nacional no se había televisado antes.

Volviendo al tema, en la humilde opinión de esta ñora, que en su vida se ha cruzado con ningún dueño o director de esas empresas, su proceder es igualito al de los escuincles, perdón, bendiciones, cuando quieren algo. Primero, alzan su cuarto y lo dejan impecable sin que medie un solo grito de esta ñora, luego, hasta cafecito me llevan cuando estoy planchado… y ya en la nochecita, sueltan lo que quieren pedir.

Es posible que las empresas no quieran nada en concreto fuera de que las dejen en paz y paren las amenazas cada que el que quiere algo es el gobierno. No cabe duda que una vez que arreglas tus asuntos, que limpias hasta por debajo de la cama, la suegra ya no te puede echar ojitos ni pasar el dedo por la última repisa y mirar con reprobación la suciedad en la yema de su dedo.

También es cierto, que no todas las empresas habrán tenido la prudencia de guardar el dinero que potencialmente debían pagar al SAT, si sus cálculos y juicios no salían como querían. Otras, sobre todo, medianas quizá no encontraron otra forma de financiarse que una “contabilidad creativa” como decía una comentarista y hoy estarán en problemas incluso si quieren ordenarse. Pero si logran hacerlo antes de que la otra tenga el sartén por el mango, seguramente tendrán una mejor perspectiva.

Obviamente, una suegra verdaderamente molona, no es el caso afortunadamente de esta ñora, si no encuentra suciedad en la repisa de la sala la seguirá buscando hasta encontrarla o inventarla o traer ratones muertos para culpar a la nuera. Sin embargo, como dicen por ahí, no hay mejor defensa que el ataque, y en este caso, arreglar las cuentas es el ataque y esperemos que la suegra malvada no aparezca… lo mismo que los gorrones.

Por supuesto, la pregunta que falta por hacerse es qué hará el gobierno con esos ingresos, a dónde se canalizarán, porque como esta ñora señalaba la semana pasada, el desabasto de medicinas no se debe a que no hubiera lana para comprarlas, sino a que no se hizo a tiempo. Y sí curiosamente, el mismo peso pesado en determinación que ahora está “motivando” la puesta en orden, tuvo mucho que ver en crear el otro desorden. El ying y yang de la política, diría esta ñora si creyera en esas cosas.

 

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