Pandemia e invierno podrían generar un ‘rebrote’ de depresión

En esta época de fin de año, la autoevaluación lleva a las personas a hacerse conscientes de las pérdidas, de su estado de salud o del impacto en sus empleos o negocios.


 


En esta temporada de invierno y una cuarta ola del COVID-19 podrían incrementar el trastorno afectivo estacional (TAE), el cual es un tipo de depresión que puede presentarse ante el cambio de estaciones, sobre todo en estos momentos en que las personas tratan de salir de nuevo y adaptarse a la nueva normalidad, explicó la doctora Gabriela González Ruiz, académica de la Universidad Iberoamericana.

La especialista dijo que el TAE podría recrudecerse en esta época invernal por todas las pérdidas y dificultades que se dieron durante el confinamiento por el coronavirus, cuando no se pudo acompañar y vivir un proceso de duelo, lo cual rompió una estructura que permitía vivir el dolor.

En este contexto, la psicóloga prevé un rebrote con mayores rasgos de tristeza, depresión y angustia en esta temporada de invierno.

La académica del departamento de Psicología de la Ibero detalló que, en esta época de fin de año, la autoevaluación lleva a las personas a hacerse conscientes de las pérdidas, de su estado de salud o del impacto en sus empleos o negocios.

“Está documentado que el TAE tiene una base de estudio físico, biológico, médico y psicopatológico, pues es una enfermedad multifactorial. Existe una correlación en la época navideña y la temporada invernal-otoñal, tiempo en el que se genera mayor énfasis en algunas sintomatología que se correlaciona con estados de ánimo en un contexto o momentos determinados, lo que influye en que se dé este tipo de trastorno”, explicó.

Gabriela González, una de las personas responsables del proyecto Soy Bienestar, una app para cuidar la salud mental, dijo que en el TAE reside una cuestión fisiológica-médica, es decir, es el cuadro de una persona que vive con antecedentes depresivos, de ansiedad e irritación.

Además, de que hay una gran disminución de actividad física, incremento precipitoso del apetito, o lo contrario, ausencia de él, así como el aumento o disminución de peso. También se presentan problemas para dormir y descansar bien, situaciones que pueden agudizarse en esta temporada.

Por esta razón, la terapeuta especialista en arteterapia recomendó ver este padecimiento desde el lado holístico, pues es un trastorno que no sólo tiene una plataforma médica-biológica-fisiológica, sino una parte psicológica y del contexto cultural, familiar o de pareja. Incluso tiene que ver con una etapa de desarrollo.


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@yoinfluyo

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