Saquemos al Congreso de la lista de desaparecidos

Esta ñora no va a negar que le deleita mucho ver cómo la Clau dice que ella no puede responder nada de la Línea 9 del Metro a punto de colapsar porque ya no es la jefa de gobierno porque es muy raro que Calderón sí debe responder por lo sucedido hace más de una década, pero los de Morena en cuanto dejan el puesto ya no. Tampoco va a negar que a raíz del video de los codazos del exprimer hombre, Adán, se puso a pensar: ¿Qué le habrá prometido el confundo-la-distribución-de-medicinas-con-repartir-papas-fritas para que se siga prestando a andar placeando cuando ya es obvio que ni de chiste va a ser su heredero? Esta ñora admite que hubo momento en que creyó que era el caballo guinda, pero ya no. Así que no entiende qué estará ganando para seguir en los recorridos que es obvio no le gustan ni tantito.

Así esta ñora andaba muy divertida riéndose de las corcholatas (recuerden que una ríe para no llorar), cuando se acordó que llevaba meses sin mover el refrigerador para barrer ahí. Y entonces en una rara conexión mental se acordó que tampoco se había vuelto a acordar ni de los senadores ni de los diputados. Esta ñora no es tan despistada como para no saber que están en receso, y que actualmente funciona la “permanente”, o sea, como la guardia de los Oxxos que venden el alcohol por una ventanita.

Y luego de empujar el refrigerador se puso a investigar qué había pasado estos meses. Esta ñora se topó con un video de la senadora Kenia López Rabadán en el que acusaba que los de Morena han secuestrado al Congreso de la Unión. Lo decía mientras aplaudía que los ministros de la Suprema Corte hayan autorizado al INAI a sesionar con sólo 4 comisionados. Y es que justamente la falta de nombramientos de los 3 faltantes es total y absoluta muestra de ese secuestro porque siempre han echado su mayoría para impedir lo que le incomoda.

Lo del INAI es de lo más grave, pero también está que estos meses se han negado a que el ex rock star de la pandemia, o sea, Gatell, comparezca para explicar eso de que desaparecieron un montón de las Normas Oficiales de Salud. O sea, explique con detalle porque es obvio que las quitaron porque no se iban a tomar la molestia de cumplirlas, total que los mexicanos nos merecemos contar con reglas mínimas que se debían cumplir para recibir atención médica. Al parecer ser exigentes con nuestra salud es muy neoliberal.

También, obviamente, bloquearon que el llamar al que ni siquiera llega a rock star de la educación, al Marxito para que explicara por qué no se habían cumplido con las disposiciones legales que los mismos de Morena habían aprobado para el cambio a la “Nueva Escuela Mexicana”. (Es una cuestión intrascendente, pero: ¿por qué no le pusieron Escuela Mexicana del Bienestar? Perdonen, esta ñora también tiene derecho a ser superficial). Medio dieron chance de que especialistas comparecieran la semana pasada para explicar todo lo que está mal, pero al responsable: ¿cómo lo iban a llamar?

Y luego de lo acontecido en Lagos de Moreno (por decir el último escándalo que a esta ñora todavía le hace hervir la sangre), no sería adecuado que la Permanente llamara a comparecer a la famosa Rosa Icela, flamante secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana. O de perdida llamar al subsecretario, porque siguiendo el patrón de Gatell y Marxito, los segundones tienen más poder, ¿no? Claro el subsecretario es el general Bucio que también es el comandante de la Guardia Nacional… (¡dos por uno!), pero seguro podría informar a los diputados y senadores con más detalles. 

A la que incluso si por milagro hubiera los votos ya no podrían llamar a explicar sobre los desaparecidos del país es a la comisionada Karla Quintana Osuna, que estaba al frente de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), pues ella presentó su renuncia. Y todo indica que es porque en la Secretaría de Gobernación quieren “rasurar” la enorme lista de desaparecidos de manera tramposa e ilegal para engañarnos, y ella se negó. Obvio que quieran hacer algo porque es el peor sexenio en desapariciones, andamos a una persona por hora. 

A esta ñora esto le parece sumamente preocupante, porque este sexenio ha sido un desastre en tantos campos, pero también se ha reforzado el principal problema que nos llevó aquí: el presidencialismo. O sea, es una tormenta perfecta: el los-nuevos-libros-de-texto-están-maravillosos-porque-atacan-abiertamente-a-Lorenzo-Córdova es un globote lleno de humo que no da una en las cuestiones reales de gobernar y en el Congreso de la Unión tenemos al peor grupo de legisladores de la historia, porque nunca ni el peor priismo habían renunciado de tal modo a ejercer su labor. Quizá antes sí le aprobaban todo al presidente en turno; pero en algo contribuían, le ponían más ganitas a justificar que les pagáramos el sueldo. Antes sí llamaban a los funcionarios, incluso para que se lucieran y así hasta quedaba mejor el presidente… pero ahora la abyección es total y eso ha hecho que se devalúe el Congreso de la Unión en su función, y tenemos que rescatarlo.

En fin, a esta ñora le parece muy emocionante que ahora sí se sienta como que hay algo de chance para la oposición y que las corcholatas muestren tan poco nivel, pero con eso ya nadie parece fijarse en el Poder Legislativo y ya nadie habla de que es de vida o muerte que en el Congreso no vuelva a quedar ni un legislador dispuesto a ser un tapete, ni uno solo. Necesitamos que el próximo congreso sea el mejor porque quede alguien de la oposición o nos vamos a enfrentar problemas muuuuy pero muuuuy complejos. Saquemos al Congreso de la lista de desaparecidos.

Te puede interesar: Lo que vivimos hoy, era previsible, dolorosamente previsible

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Facebook: Yo Influyo

comentarios@yoinfluyo.com

Compartir
No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Newsletter

Suscríbase a nuestra newsletter para recibir nuestras novedades.