Falta obsesión por la educación de calidad

Durante el Encuentro Empresarial de Coparmex, académicos analizaron el panorama de la educación y la urgencia de integrar la calidad, la competitividad y la formación ciudadana.


Educación


México necesita obsesionarse por impulsar la educación de calidad y el emprendimiento para alcanzar mayor movilidad social, consideró José Antonio Fernández Carbajal, presidente del Tecnológico de Monterrey en el Encuentro Empresarial de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

“Un país de jóvenes debe tener culto, una obsesión enfermiza por la educación de calidad”, la cual, no existe en la actualidad, señaló. Asimismo, indicó que “Necesitamos ser un país que se obsesione por el emprendimiento: invertir en los emprendedores es lo que nos va a sacar adelante como país”.

Durante su participación en el panel Educación de calidad, movilidad social y formación ciudadana, Fernández Carbajal aseguró que a mejor educación habrá más crecimiento y viceversa, como un círculo virtuoso.

Ante tal panorama, el presidente de una de las mejores instituciones de enseñanza superior en el país, puntualizó cómo debe de ser la educación: actual y de vanguardia, atendiendo las nuevas disciplinas y tendencias, así como las necesidades del futuro; implementar la cultura del esfuerzo en el que maestros y alumnos se empeñen por ser mejores.

Además, es necesario insistir en educación de valores, en los que se genere sensibilidad social, patriotismo, civismo, solidaridad y ética.

Fernández Carbajal consideró que para generar movilidad social se requiere de competitividad, y para ello es necesario trabajar en conjunto, sociedad y gobierno en aspectos como generar incentivos a la actividad emprendedora en los que se puedan exentar del pago de impuestos los primeros tres años; empeñarse por atraer inversionistas al país; o invertir en infraestructura.

Por su parte, Enrique Cárdenas Sánchez, exrector de la Universidad de las Américas Puebla, expuso el panorama por el que atraviesan los mexicanos en el que hay poco crecimiento y mucha desigualdad, lo que significa falta de oportunidades para algunos.

En ese sentido, alertó que con la brecha de desigualdad se está perdiendo talento; es necesario la igualdad de oportunidades, el “piso parejo” para todos en ámbitos como la educación y la seguridad social, y al mismo tiempo que, dichos beneficios sean sustentables fiscal y socialmente.

Además, Cárdenas Sánchez agregó que es importante procurar que durante la mayor parte de vida de las personas haya piso parejo, ya que las desigualdades iniciales pesan a lo largo de los años: “un niño sin estimulación temprana o mala nutrición, sus chances hacia delante se ven muy mermados. Es clave desde ahí y en adelante”.

Asimismo, añadió que, a pesar de la mejoría en la cobertura de la educación, ello no se ha logrado proyectar en la productividad del país; “hay una desconexión”, consideró.

Con respecto a la desigualdad de oportunidades en las regiones del país, el exrector de la Universidad de las Américas Puebla, indicó que el sur del país necesita más recursos, pero dicha precariedad no puede ser a costa de los del norte; se necesita encontrar la forma de igualar oportunidades entre ambos.

“El camino no es la confrontación: no se trata de quitarle a los ricos para dar a los pobres ni viceversa”, expresó Cárdenas Sánchez.

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En su participación, Emiliana Vegas Vicentini, codirectora del Centro para la Educación Universal, subrayó la necesidad de garantizar el acceso a la educación, pero ésta debe ser de calidad ya que tiene relación con el crecimiento.

“La educación de calidad es clave para la movilidad social y la paz. La educación es inversión, no gasto”, agregó.

La también investigadora senior de Economía Global y Desarrollo del Instituto Brookings explicó que en América Latina, incluido México, la inversión en educación crece, pero no hay resultados contundentes; en ese sentido, ella interpreta que se ha generado acceso a la educación a más personas, pero no significa que sea de calidad.

Por ello, Vegas Vicentini hace una serie de recomendaciones para apresurar el procesos educativo: innovar con el objetivo de acelerar el aprendizaje y las habilidades; preparar a individuos para un mundo que cambia rápidamente; e incluir a los excluidos.

 

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@yoinfluyo 

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