Profesores sin formación afectan a estudiantes

La enseñanza de la educación debe estar en constante actualización, pues de ello depende que los alumnos tengan las herramientas necesarias para desarrollar las habilidades y las capacidades.


Profesor en aula con niños mexicanos


Los profesores evalúan a niños, adolescentes, jóvenes y hasta adultos. Por medio de las enseñanzas en los salones de clases, los docentes dejan una serie de tareas que el alumnado debe de cumplir, de lo contrario, la calificación final se verá afectada.

Son estrictos, exigentes y puntuales con respecto a lo que quieren que los estudiantes elaboren fuera del aula para reforzar los conocimientos adquiridos en clase o para ampliar sus conocimientos sobre determinado tema.

A diferencia de lo que muchos estudiantes creen, los profesores también tienen tareas que cumplir y exámenes que aprobar, no sólo se trata de preparar las clases. El objetivo de dichas tareas es mejorar la calidad de la educación que el alumnado requiere para desempeñarse en varios ámbitos de acuerdo con las necesidades de la actualidad.

Nicolás Pérez, tutor del programa Construye T -impulsado por la Secretaría de Educación Pública y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo- en un plantel de educación media superior, explicó que los profesores tienen una formación continua por medio de cursos en la que tiene que cumplir con una serie de tareas con miras a la planeación y actualización de contenidos.

La importancia de la capacitación

“La formación integral y la actualización hacen que dentro del aula se puedan adquirir los aprendizajes y habilidades que los alumnos requieren”, señaló Nicolás Pérez, encargado de dar acompañamiento docente a profesores de un plantel de educación media superior.

Sin embargo, indicó que la participación de los maestros en dicho programa es opcional, lo que causa una participación mínima, que en los mejores casos es de 50% de los docentes del plantel. Como parte de su labor como tutor del programa Construye T es convencer a los maestros de capacitarse. No es fácil, precisa.

Pérez subrayó la importancia de la formación, porque de lo contrario los profesores se quedan con “la vieja escuela” en la que el docente estaba al centro y el alumno se limitaba a obedecer, es ahí donde se corre el riesgo de que el alumno no adquiera los conocimientos para cumplir las competencias que requieren hoy en día.

Por ejemplo, los profesores que se resisten a actualizarse en cuestiones de las tecnologías de la información y la comunicación no estarán en sintonía con las nuevas generaciones que suelen estar conectados a la tecnología.

La resistencia de los profesores afecta a los alumnos

“Hay muchos profesores que se resisten al cambio”, señala el tutor del programa Construye T, alrededor de la mitad de los profesionales con los que trabaja no aceptan la capacitación. Según su percepción, influye la brecha generacional, pues mientras los maestros con más antigüedad se resisten a la formación, los educadores más jóvenes tienen la disposición de aprender y acceden a capacitarse.

Otro de los problemas, reitera, es que dicha capacitación es opcional. No obstante, indica que es importante la actualización en cuestiones pedagógicas y en técnicas pues mientras los jóvenes encuentran en la red cómo resolver planteamientos matemáticos en 15 minutos, los maestros tardan hasta 40 o 50 minutos en explicarlo.

En ese sentido, precisa que “la formación integral del docente en diferentes temas ayuda mucho a que el joven tenga un buen aprendizaje en el aula”.

Al momento de cumplir con sus tareas los profesores, al igual que los alumnos, también ponen excusas, señaló el encargado del acompañamiento docente en un plantel de educación media superior. El tiempo es el principal pretexto. Y es que, explica el tutor de profesores, actualmente los docentes tienen hasta tres empleos lo que provoca que la carga de trabajo les impida formarse adecuadamente, se saturan de trabajo, indica.

La incongruencia de los profesores

“Las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra” es la frase que Nicolás Pérez, encargado del acompañamiento docente recuerda constantemente a los profesores que tienen cargo con el objetivo de que cumplan con su responsabilidad de capacitarse y actualizarse.

En ese sentido, señaló que es “difícil” cuando una persona está frente a un grupo y exige a sus alumnos que sean responsables y entreguen sus tareas, cuando ese mismo profesor “no ha entregado a tiempo sus actividades, sus evidencias, sus planeaciones estratégicas”.

“Las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra”, reitera.

Es decir, los profesores tienen que dar el ejemplo con sus acciones para que los jóvenes crean, porque de lo contrario no hay congruencia entre el decir y el actuar de nosotros, reflexiona el tutor académico.

“Podríamos estar fallando como institución. ¿Con qué ética vamos a formar a los jóvenes si nosotros mismos decimos una cosa y hacemos otra?”, agrega.

“Las palabras convencen, pero el ejemplo es el que realmente nos lleva a realizar las acciones que van de acuerdo a una moral social y positivas, buscando el bien común de la sociedad”, recalca.

Asimismo, recuerda que en las instituciones educativas están los estudiantes que en algún momento serán profesionistas y estarán prestando un servicio, y conforme a la formación, capacitación y compromiso de los profesores, los jóvenes tendrán -o no- las herramientas para hacer frente al campo laboral.

El tutor Nicolás Pérez concluye que, si como docentes no están formados, difícilmente podrán formar a los estudiantes.

 

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@yoinfluyo 

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