85 años del Fondo de Cultura Económica

El propósito original del Fondo de Cultura Económica era difundir textos de economía, pero hoy, a 85 años de su creación edita y publica sobre otras áreas como sociales, humanidades y literatura.


Fondo de Cultura Económica


Lo que empezó como una solución a la necesidad de los estudiantes de la entonces recién fundada Escuela Nacional de Economía, hasta 2018 era la casa editora del Estado mexicano, una de las más grandes e importantes de Iberoamérica.

Recordemos que para que el actual director del Fondo de Cultura Económica pudiese desempeñar su cargo se modificó, a petición del presidente, la Ley Federal de Entidades Paraestatales ya que impedía asumir la dirección a Francisco Ignacio Taibo, pues tiene doble nacionalidad, mexicana y española. Y es que uno de los requisitos que exigía la ley original es que sólo los mexicanos por nacimiento podían estar al frente de las paraestatales del país.

Más allá del capricho presidencial que modificó la ley para que, por encima de todo, se cumpliera la necedad del mandatario, y que fue bautizada como “Ley Taibo”, es pronto aún para juzgar el grado de avance o retroceso del Fondo bajo la dirección de Taibo.

Cuando se fundó, el Fondo de Cultura Económica (FCE) su propósito era difundir textos de economía actualmente edita y publica además material para asignaturas de ciencias sociales, humanidades, literatura, divulgación de la ciencia, así como libros para niños y jóvenes.

Hoy, el FCE forma parte de la Estrategia Nacional de Lectura que se supone promoverá el gusto por la lectura entre la población. Como partícipe de dicha estrategia presentada por el gobierno federal y con el objetivo de combatir uno de los problemas que, asegura el propio gobierno, consiste en que los mexicanos no leen por el precio de los libros, desde enero la editorial bajó los costos de algunos de sus títulos.

Sin embargo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) las principales razones por las que no se lee en México son falta de tiempo (47.9%) y falta de interés (21.7%), no el costo de los libros.

El Módulo sobre Lectura (del Inegi) en su ejercicio de febrero del presente año, concluyó que la población lectora en México presenta tendencia decreciente en los último cinco años. Mientras que en 2015, de cada 100 personas, 50 declararon haber leído al menos un libro en el último año; en 2019 la proporción era de 42 por cada 100 personas.

Asimismo, los resultados del ejercicio estadístico, dan a conocer que es baja la asistencia a establecimientos de venta de materiales de lectura. El porcentaje de personas que acuden a la sección de libros y revistas en una tienda departamental es de 25.3%; mientras que las que asisten a una librería es de 19.7%; los que acudieron a un puesto de libros o revistas usados fueron 14.9%; y el menor porcentaje se registró la asistencia a una biblioteca, 11%.

Los datos y voluntad del presidente

En el Primer Informe de Gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que durante estos meses de la llamada 4T, el Fondo de Cultura Económica ha editado 23 libros con tiraje de 40 mil por cada libro, es decir, 920 mil ejemplares que se venden a precios accesibles; pero nunca especificó el número de ejemplares vendidos ni el monto obtenido por las ventas o la cantidad de materiales entregados gratuitamente.

Un vistazo a la historia

Fue el 3 de septiembre de 1934 cuando con 22 mil pesos se constituyó el fideicomiso del Fondo de Cultura Económica en el Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas: 5 mil pesos eran de la Secretaría de Hacienda; 10 mil del Banco de México; 4 mil del Banco Nacional Hipotecario Urbano y de obras Públicas; 2 mil del Banco Nacional de Crédito Agrícola y Ganadero, y mil del Banco Nacional de México.

El objetivo de la casa editora era publicar obras de economistas mexicanos y extranjeros, así como celebrar arreglos con editores y libreros para adquirir y vender obras sobre problemas económicos “cuya difusión se considere útil”.

En ese entonces se instalaron en unas pequeñas oficinas del Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas, ubicadas en Madero 32, en centro de la Ciudad de México. Actualmente tiene 34 sucursales distribuidas en 13 estados de la República Mexicana, además tiene filiales en 10 países de América Latina y España. También cuenta con el servicio de librería virtual.

El FCE ha publicado más de 10 mil obras: 5 mil se mantienen en circulación y cuenta con un catálogo electrónico de más de 1 300 títulos.

//www.youtube.com/watch?time_continue=2&v=2L3tCUHpnWk

 

Te puede interesar: México aún sufre analfabetismo 

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.