La política: expresión más sublime del amor

SANTOS POLÍTICOS Y POLÍTICOS SANTOS

Desmenuzar el tema implica un espacio mayor que el otorgado. Inmerecidamente, a este escribano, en nuestra casa editorial. En consecuencia, la idea es abordar el mismo tema desde diversas perspectivas.

Una inicial es la de quienes quisieran encontrar como candidato a Santo Tomás Moro, pero sin defectos o al emperador Constantino, pero sin su pasado negro y pecaminoso; o al Rey David, pero quitándole los defectos de Juan Charrasqueado. En este grupo se incluyen aquellos que culparían a Santa Isabel Reina de Hungría por estar distrayéndose de sus labores familiares, para andar de metiche en la política. Lo mismo que Isabel la Católica que casi deja al marido sin dinero por andar de mitotera, solapando a un tal Cristóbal en sus loqueras.

OTROS MÁS

Existe un grupo más, el de aquellos que desde siempre se fijan y solo evalúan el cumplimiento de la norma, como aquellos fariseos –Mateo 9, 11-13- que le reclamaron a Jesús de Nazareth porque comía con publicanos y pecadores.

Ante la proximidad de las elecciones federales y locales, aparecen personajes y personeros que quisieran como candidato a San Juan Pablo II en un híbrido con James Bond y Rambo… aunque sea, con tal de destrozarle “la féis” al señor de las liturgias mañaneras. Evidentemente, no hay nada más guajiro. No existen políticos así. Todos son, como dijera El Maquío Clouthier, “pecadores estándar”.

La necedad de algunos pocos en este manejo maniqueo y farisáico, de “quiero un presidente santo e inmaculado” o nada, está poniendo en riesgo el futuro de México para los siguientes 20 años cuando menos, porque todavía existen ingenuos que dicen que si no queda el candidato que prefieren, “á’i, pa’lotra”. Y no se han dado cuenta que, como dijo Andrés Oppenheimer, si quedan los que no queremos que queden, la siguiente oportunidad para una posible oportunidad de alternancia, podría llegar hasta dentro de 20 años.

“OPOSICIÓN”… ¿ES NETA?

Hay otro grupo del bloque opositor que critica todo y le pega a cualquier cosa que se mueva. Dejaron de criticar al inquilino de palacio, para dedicarse a denostar y enlodar a cualquier cosa que se mueva en otra dirección que en su suprema sabiduría no hayan decretado. En consecuencia, al más puro estilo de zelotas modernos, lanzan anatemas feroces a los “queridos compatriotas”. Estos tales –diría el Quijote- no se han dado cuenta, pero ya son cómplices de aquellos a quienes pretenden combatir. Es decir, están reforzando –desde una sui generis oposición- los comportamientos y acciones que quisieran evitar.  Por eso, el señor que le echa pleito al “Licenciado Salinas” y al “Señor Guzmán Loera”, debe ponerse feliz con este tipo de “adversarios fifís”.

LOS GUERREROS DE CAFÉ

Y en otro grupo –arbitrariamente definido por este escribano- se encuentran todos los “Guerreros de café”. Son los que leen los diarios, intercambian información –verificada o no- lanzan borregos, secundan las fake news, se quejan de los migrantes, de la inflación, del costo de la vida, de los libros de texto, de la falta de apoyos a los que generan empleos. Disertan al lado de una taza de café, sobre el paquete económico, la gobernabilidad y regresan al ejército a sus cuarteles; le recriminan los montajes del Tren Maya, de Dos Bocas y el fracaso de la Central Avionera… pero, en cuanto descargan su furia, evitan cualquier esfuerzo por cambiar las cosas. Son los que quieren que todo cambie algún día y, por lo mismo, a través de sus redes sociales presentan un colorido e imperturbable puesto de combate.

PERO, NO NA’MÁS

Solicitando perdón por el chorizo de comentario, vale la pena referirse a otra postura que para los más resulta sensata y no como “mal menor”, sino como el bien mayor posible. Por eso valen la pena varios planteamientos:

  1. Si antes de la afloración de Xóchitl y el cierre de la puerta de palacio, no había no había quien pudiera afrontar y confrontar a las fuerzas ventrílocuas de la 4T… Si se deja fuera de la jugada a Xóchitl, ¿quién  o quiénes de la oposición podrían levantar la votación, ganar la mayoría en las dos cámaras y proponer un gobierno que satisfaga a los malquerientes de ella?
  2. Pensar que no importa que Eduardo Verástegui -a quien el escribano aprecia de verdad- pierda, “al fin y al cabo” se funda otro partido o en “la que sigue gana”… como se dice en Argentina: “Eso es una gansada”, porque no han entendido lo que pasa en Cuba, Nicaragua o Venezuela. Aquí, la 4T va por todas las canicas y para siempre. Favor de ver la declaración de Evo Morales que quiere ser -otra vez- presidente de Bolivia.
  3. La ingenuidad en la contienda electoral se paga muy caro. Analizando: ¿Por qué los cubanos no denuncian su mal gobierno; por qué no protestan ni se inconforman y tampoco salen a las calles a manifestarse por la falta de trabajo, falta de alimentos, pobreza extrema con niveles del 72 por ciento? La respuesta es simple. Porque los periódicos son del gobierno, los hospitales, del gobierno; la televisora, del gobierno, el ejército -como en México- está en todos lados; y si a alguien se le ocurre hablar mal del socialismo, su futuro es la cárcel, porque también “el poder judicial” acata lo que dice el gobierno. Por eso el enorme interés del mandatario mexicano de darle un esquinazo a la Ministra Piña, a la Corte y a todos los “jueces” que se oponen a sus loqueras.

En consecuencia, delante de un proyecto totalitario y dictatorial como el de la 4T, la respuesta es la unidad en una coalición como la que encabeza Xóchitl. Primero, favorecer lo que une a las y los mexicanos: México. Y que los temas como el aborto, las minorías LEGBT, la unión homosexual, la adopción de parejas gay y la solución a las demandas de esas minorías, como Elemental Obligación jurídica del Estado, que se pongan sobre la mesa… que se debatan, no en conciliábulos, sino de forma abierta y con expertos en las distintas disciplinas, no con argumentos ideologizados y disolventes.

Aquí es, en realidad, donde los mexicanos podrán ver si de verdad, las y los políticos, evidencian su preparación, su conocimiento para construir bien común y su nivel de competencia para escuchar a quienes piensan diferente, para entender a los otros y, armar el proyecto de país que todas las familias merecen. Por eso se afirman con enorme razón que la Política, es la más sublime expresión del Amor. Al tiempo.

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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