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Ir a clases para aprender … “sexualidad”

El gobierno federal argumentó que los menores tienen un derecho constitucional para conocer y ser educados sobre ciertos temas, incluyendo la “educación sexual”.


Derechos de los niños


¿De veras es necesario aprender ‘sexualidad’ desde pequeños? Y ¿enviar a los hijos a la escuela para que allí aprendan?

Preguntas como éstas ya deben estar respondiendo con mucho cuidado los padres de familia cuando llevan a sus hijos a la escuela, pues hoy es un tema del día a día.

Durante los pocos días que lleva este mes de julio, de manera callada, el gobierno federal advirtió a cinco estados que no deben aceptar las propuestas de padres de familia preocupados, que exigen una especie de ‘veto parental’ en los programas escolares que incluyen temas de sexo y de género.

Legisladores de cinco estados anteponen propuestas que requieren que las escuelas permitan que los padres de familia no permitan la asistencia de sus hijos en las clases en donde se enseñen temáticas sobre: identificación de género(s), sexo, control natal y otros temas sensitivos.

Los legisladores de los estados de Chihuahua, Nuevo León, Aguascalientes, Querétaro y Ciudad de México presentaron la propuesta conocida como proyecto de ley “PIN Parental” en referencia a los códigos usados para niños en control de programas televisivos.

La Secretaría de Gobernación y otras declararon que las propuestas de los padres pueden ser inconstitucionales y violar el derecho de los niños a la educación e insinuaron que su propuesta sería rechazada por la Corte Suprema en caso de llegar a analizarse por ésta.

La propuesta de ley por los padres en Chihuahua, por ejemplo, indica que debe darse a los padres de familia un aviso por lo menos 30 días antes del comienzo de clases para que ellos puedan decidir si los contenidos educativos están “en contra de sus convicciones éticas, morales o religiosas”, y de esta manera poder excluir a sus hijos de dichas clases.

El gobierno federal argumentó que los menores tienen un derecho constitucional para conocer y ser educados sobre ciertos temas, incluyendo la “educación sexual”.

De esta manera, la secretaria de Gobernación Sra. Olga Sánchez Cordero contestó a la propuesta de padres de familia lo siguiente: “Las reformas que podrían permitir a padres y madres vetar contenidos educativos, despojan al Estado de su rectoría constitucional para definirlos y son inconstitucionales. Las secretarías de Gobernación, Salud y Educación, Conapo, Sipinna, Conapred e Inmujeres advierten sobre la afectación al ‘interés superior de la niñez’ al impedir que niños, niñas y adolescentes reciban ‘educación sexual y reproductiva’, además de que se oponen a una educación laica y científica”.

Lo primero que hay que tomar en cuenta es que los hechos de vida no cambian, lo que desea cambiar la política y personajes del gobierno es la manera de educar a los niños imponiendo ideologías sexuales en los menores con palabras tales como ‘inclusividad’, o ‘defensa del interés superior de la niñez’ o ‘positividad del sexo’ o ´principios de progresividad’ usados por estos personajes políticos que instan a poner los mal llamados ‘derechos’ de niños, niñas y adolescentes por encima del derecho de sus padres y madres. Por el contrario, instan a una educación sexual únicamente basada en el ‘placer’ desde edades tempranas.

¿Sabemos si esta “educación sexual” escolar es apropiada para la niñez y a partir de qué edad? Y ¿conocemos qué contiene?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) que promueve la ‘cultura de la muerte’ plantea una “definición de trabajo” sobre “sexualidad” que dice:

“...la sexualidad comprende sexo, identidades de género y roles, orientación sexual, erotismo, placer, intimidad y reproducción. La sexualidad es expresada y experimentada en pensamientos, fantasías, deseos, (y) creencias…” (OMS, 2006ª).

La controvertida y peligrosa Educación Sexual Integral /o/ Educación Integral en Sexualidad (o Comprehensive Sexuality Education, CSE), también llamada por otros nombres, para niños, niñas, y adolescentes, es un tema tan sensitivo, que los padres deben tener mucho cuidado con su contenido. Esta se basa en la definición sobre “sexualidad” de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y por tanto es introducida ahora en los planes y programas de estudio nacionales.

Lo anterior es muy preocupante en el contexto de “educación” que será “integral” sobre “sexualidad”. Ningún padre o madre de familia desea que sus hijos pequeños aprendan sobre erotismo, placer y fantasías sexuales. Ojo, estamos hablando aquí de niños y niñas. Surgen de inmediato muchos cuestionamientos como: ¿A qué edad se supone que será enseñada esta educación sexual a nuestros hijos? Y ¿qué se les enseñará específicamente en cada edad?

Organizaciones internacionales a favor de la familia se encuentran actualmente presentes en la ONU tratando de contrarrestar estos difíciles temas. La organización Family Watch International dio a conocer recientemente un video explicativo de este tipo de educación que puede consultarse en -ComprehensiveSexualityEducation.org- traducido a varios idiomas, incluyendo el español.

Ya desde hace 10 años, UNICEF ha introducido programas que promueven homosexualidad radical en niños(as) menores de edad. Como ejemplo, introdujeron a través del DIF un “Taller de Salud Reproductiva para Madres Embarazadas y Adolescentes. Programa para la Prevención y Atención Integral del Embarazo en Adolescentes” en donde explican las situaciones en que se obtiene “placer sexual” y dice que el placer sexual se obtiene “en pareja hetero, homo, o bisexual” y continúa diciendo que “la respuesta sexual está dirigida a objetos no humanos, animales, personas menores o personas que no consienten…” Es muy sorprendente que se hable de respuesta sexual dirigida a animales, ya que esto degrada a la persona humana.

Pero, por otra parte, la Declaración Universal de Derechos Humanos afirma que “los padres tienen derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos” (Art. 26, 3), pero al aplicar el contenido de la educación sexual integral, se socava y anula este derecho universal de los padres. La educación sexual integral (CSE) aborda la educación sexual desde un punto de vista de ‘derechos’ y esto debilita la salud sexual e inocencia de la niñez. Padres de familia que quieren y se preocupan por sus hijos saben que estos temas son inapropiados para los niños(as).

Debido a que no existe consenso internacional de los países sobre una definición de “derechos sexuales”, es preferible un acercamiento de salud, en lugar del de ‘derechos’ utilizado por programas de educación sexual integral. Organizaciones internacionales que se encuentran luchando a favor de la familia, saben que no es deseable que los niños y niñas aprendan sobre derechos ficticios en relación con el sexo y el placer; más bien se desea que aprendan cómo evitar totalmente las relaciones sexuales durante sus años de infancia.

Numerosos estudios muestran los resultados negativos en los niños quienes prueban relaciones sexuales a temprana edad, también están las altas tasas de enfermedades de transmisión sexual, los embarazos adolescentes, la depresión, la drogadicción y uso del alcohol, suicidios y bajos niveles de escolaridad. Muchos programas CSE enseñan a la niñez que ellos mismos pueden decidir cuándo y con quién deseen tener relaciones sexuales, en lugar de disuadirlos enfáticamente a la promiscuidad en la niñez.

El Colegio Americano de Pediatras en EE. UU. dice “la educación sexual integral es un peligroso asalto a la salud e inocencia de la niñez”. A pesar de esto, la mayoría de los estudios de este tipo de educación, se enfocan en el uso continuo de métodos de anticoncepción, en lugar de mencionar el retraso del comienzo de relaciones sexuales.

Las bases sobre las que se funda una familia, las cuales son defendidas por personas a favor de una familia sana, en resumen son: a) Relaciones sexuales solamente dentro del matrimonio, b) El matrimonio se efectúa sólo entre un varón y una mujer, c) El significado de ‘género’ es solamente ‘masculino’ o ‘femenino’ y no puede ser cambiado, d) La vida a partir de la concepción es sagrada y debe ser protegida y f) Los padres de familia tienen derecho a escoger la educación de sus hijos, especialmente con respecto a temas sexuales.

Por el contrario, los activistas de “derechos sexuales” (como los introducidos por este gobierno) tienen un punto de vista totalmente opuesto: a) Afirman que la ‘promiscuidad sexual’ es buena y saludable, b) Los niños son ‘sexuados’ desde que nacen, c) El placer sexual es un derecho humano que las personas tienen en todas las edades, d) El género es fluido, toma muchas formas y puede ser cambiado (v.gr. Facebook ahora reconoce más de 70 géneros), e) El aborto por cualquier razón y en cualquier etapa del embarazo es un derecho humano y f) Los niños y niñas tienen derecho a la información y actividad sexuales sin el conocimiento ni interferencia de sus padres.

Son precisamente los activistas de ‘derechos sexuales’ quienes buscan promover sus radicales ideologías sexuales y de género en todo el mundo y, por tanto, se han enfocado en la niñez y están utilizando a las escuelas públicas y sus programas como vehículo para adoctrinar a las nuevas generaciones.
Nunca olvidar que debe haber un completo reconocimiento del derecho de los padres a guiar la educación de sus hijos, como es reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Felicidades a todos los padres y madres de familia que decididamente defienden a sus hijos afirmando que: #AMisHijosLosEducoYo

 

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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