En el radar presidencial

En la antigüedad se decía que “estar fuera del presupuesto, es equivalente a vivir en el error”. La divisa ha cambiado. Estar fuera del radar del presidente es volverse invisible. El país está triste, de verdad.


Los ignorados


Dime, abuelito, por qué

Estar o no en el radar presidencial, para unos constituye una bendición, para otros la cancelación de sus aspiraciones políticas; para otros más, es pasar con el más triste de los grises a una historia que jamás se ocupará de sus acciones. Para los menos, será el paroxismo de la gloria y su incorporación al despreciable mundo de los ricos, poderosos y cortesanos del reino.

Visto así, algunas estrellas del régimen ven sus bonos elevarse hasta lo etéreo, como el secretario de Relaciones Exteriores en función de Secretario de Gobernación; o como el subsecretario de salud que, con paciencia, arrincona al secretario Alcocer que, seguramente, cobra por hacer algo, aunque sea sus habituales escapismos.

En igual desamparo y abandono, en cuasi orfandad, cada día se desdibuja más el inefable Alfonso Romo a quien le ha salido mal cada jugada que intenta. Su mismo jefe lo descalifica. Y, como dice uno de nuestros amables lectores, “el desborrado” secretario Moctezuma a quien, igual que en el tema de salud, el error, la imprecisión, la opacidad y el titubeo, han acompañado la gestión más gris al frente de la SEP.

Bueno, hasta Paco Ignacio Taibo y la señora Rosario Piedra bajaron su perfil, por si acaso. Es mejor echar el polvo por debajo de la alfombra para que se siga diciendo que la casa está rechinando de limpia.

Fuera del radar

En el ranking de la 4T no aparece una categoría o una posición definida. El rasero es el mismo: ¡Fuera del radar presidencial!

¿Quiénes destacan por haber quedado fuera de la mirada del estado benefactor y de caudillo amado? De inicio, los empresarios. Eso no cuentan porque generan empleo y riqueza, lo que no conviene al gobierno actual.

Tampoco están las mujeres, por andarse quejando de que el presidente no las toma en cuenta, además de organizar el Club de las Llamadas Falsas.

Obvio: cualquier persona, personaje, personero, objeto animado o inanimado, presente, histórico, creado o por crear; o incrustado en la futurología, que se atreva a contradecir los datos del mandatario, queda ipso facto, fuera del radar y la atención presidencial, incluida la oposición de los partidos políticos u organizaciones de la sociedad civil, que tanto desprecia el ejecutivo.

Se ha visto en las últimas fechas, que los médicos, enfermeras, camilleros, personal de limpieza o cualquiera de esos héroes sin capa, tampoco están en el círculo privilegiado del radar, porque no se han dado cuenta de que primero, están los matriculados en las 100 universidades que inventó, los ninis y los operadores de su movimiento.

Lo que duele

Sin embargo, lo que más duele y fuerte, es el nivel de insensibilidad evidenciado, en particular, por la falta de atención y respuesta oportuna y eficaz a los niños con cáncer.

La panista Mariana Arámbula le dio un manotazo al escritorio presidencial, al asegurar que los funcionarios de salud serán los responsables de las condiciones de las y los niños con cáncer, por la carencia de sus tratamientos.

Como esos chicos no están en el radar presidencial, sólo los familiares y el personal de hospitales y centros de salud, se dan cuenta de que cada 4 horas muere un niño por cáncer. Esto significa: 2 mil 300 fallecimientos como lo señaló la coordinadora de los Derechos de las Niñas y Niños.

Estar fuera de radar es volverse invisible. Mariana Arámbula fue directa: Los niños con cáncer no representan interés alguno para el gobierno, pue éste, evita los asuntos y temas sensibles, para enfocar sus baterías a buscar culpables de una evidente incapacidad, torpeza, lentitud y miopía.

En la antigüedad se decía que “estar fuera del presupuesto, es equivalente a vivir en el error”. La divisa ha cambiado. Estar fuera del radar del presidente es volverse invisible. El país está triste, de verdad.

 

Te puede interesar: Metodología del fracaso

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.