De lápices y jueces

La ñora sólo quiere proponer que como sociedad se busque reforzar la impartición de justicia y combatir la impunidad.


Justicia


Esta ñora está bastante tensa con las vacaciones y la compra de útiles escolares, poner etiquetas a cada lápiz es una de las tareas más ingratas que las ñoras afrontamos con valentía por el secreto deseo de que en verdad funcione y acaben el año escolar con la mayor parte de sus colores, sacapuntas y tijeras. Obviamente la tarea requiere cierto grado de concentración que no es posible lograr cuando los gritos de la vecina se cruzan en la vida. Los escuincles le rompieron una maceta y trataron de ocultarlo diciendo que fue el perro de otra vecina. Un lío. La vecina acusó a esta ñora de no ponerles límites ni castigos, que iban a acaba como delincuentes juveniles.

Decirle eso a esta ñora que desde el embarazo se había leído muchos libros sobre cómo educar a los hijos fue altamente ofensivo. A esta ñora que superó los escollos de si se debe o no castigar, si con una buena nalgada a tiempo es mejor, o hasta la chancla voladora –este fue el primer método descartado porque la puntería de ñora no se benefició con la maternidad, sigue siendo pésima–. Lo que sí sacó en claro es que un comportamiento debe tener consecuencias, de preferencia con relación clara al daño causado. En lo que sí tiene toda la razón la vecina, esta ñora tardó dos días en pasar el coraje para aceptarlo, es que los castigos y los límites legales sí ayudan a que la gente no acabe como delincuente.

Los castigos reales en este país donde hay funcionarios que la emprenden más con quienes avientan diamantina pica-pica que buscar a los responsables de violentar una joven son más básicamente inexistentes y la delincuencia se apodera de todos los espacios. Esta ñora se topó por ahí con una estadística que señalaba que el noventa y seis por cierto algo así de los ilícitos a nivel nacional quedaban sin castigo. ¡Es más fácil morir atropellado a que te metan a la cárcel por un crimen! Evidentemente ese dato corresponde a la sección la Ñora tiene otros datos, pero seguro algo de cierto tiene.

La impartición de justicia sí tiene casos muy televisivos como el de Rosario Robles donde de pronto que porque su licencia la tramitó en un lugar y sus comprobantes de domicilio eran de otra casa resultó sospechoso y la entamban. Sea como sea, parece un montaje. Y ojalá no tuviera más que consecuencias legales y justas para ella o los involucrados, pero lo que hace es deslavar el prestigio de jueces y demás componentes del Poder Judicial.

Obviamente esta impunidad viene de años atrás, quizá décadas. Quizá nunca ha existido un Poder Judicial eficiente y todo este tiempo entre el presidencialismo y la medio vigilancia a los diputados y senadores que en algún momento de la historia reciente no eran todos del partido mayoritario del presidente, nunca se puso el ojo al Poder Judicial.

Esta ñora ha aprendido que no es fácil castigar a los escuincles, perdón, a las bendiciones. Las posibilidades de pasarse en el castigo o de ser demasiado suave, o de castigar a la bendición equivocada con más rigor, son muchas. Y sobre todo que querer evitar un castigo o regaño no se convierta en la motivación para que se porten bien, sino el deseo de hacerlo. Pero la sociedad actual en el país, sí requiere crecer en la eficiencia del Poder Judicial en todas sus ramas, formas y presentaciones.

Los que delinquen saben perfectamente esas estadísticas, los números están a su favor… menos lo de los atropellamientos parecería. Los corruptos de los sexenios pasados porque en el gobierno del para-ser-funcionario-con-un-por-ciento-de-capacidad-basta-y-sobra dizque hay puro funcionario con más pureza de corazón que Blanca Nieves hicieron lo que quisieron porque las posibilidades de castigo real son más pequeñas que los deseos de hacer dieta de Javier Duarte. Y así hasta el infinito y más allá… El crecimiento en la inseguridad, la corrupción, las tranzas dan cuenta de ello.

Nada más lejos de la intención de la ñora de contribuir a debilitar al Poder Judicial como algunas hordas cuatritransformadas se la pasan pidiendo, motivados porque ha sido hasta hoy, en los grandes gestos, el único contrapeso al me-cuelgo-la-medalla-de-los-deportistas-aunque-los-haya-desprestigiado-antes. La ñora sólo quiere proponer que como sociedad se busque reforzar la impartición de justicia y combatir la impunidad, ciertamente hay que limpiar a este poder, incluso, en la medida haya castigos eficaces acciones tan sencillas como robarse un lápiz con la etiqueta del nombre de otro dejen de ser cosa de todos los días.

 

Te puede interesar: Querido, empequeñecí a los escuincles 

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.