La letra chiquita de la Guardia Nacional

Muchas veces como ñoras hacemos caso omiso de las famosas letras chiquitas, de las que después andamos arrepintiéndonos.



Esta ñora recibió el esperado sobre con la reinscripción de sus escuincles, perdón, bendiciones. La verdad es que es una tranquilidad que se perfilen a pasar de año y que vayan bien en esa escuela porque encontrar la adecuada en una de las mayores pesadillas de las ñoras. Las que somos afortunadas de poder elegir el tipo de educación, porque muchas hay que nomás les queda padecer a la CNTE y al SNTE y se siente feo.

Es que para la decisión hay tanto que considerar: que si tradicional, Montessori, constructivista, religiosa, laica, grande, pequeña, cara, barata, bilingüe, trilingüe… que, si a los alumnos de ésta los llaman directamente de la Nasa para rogarles que trabajen con ellos, y, al contrario, que los de aquella tendrían pase directo al reformatorio si no fuera porque usualmente sus papás pagan por evitarlo. Qué sufrir.

La mayor parte de las ñoras investigan, comparan, tienen interminables pláticas unilaterales con sus ñores que responden mmm, y luego tres mmm –esta ñora no le hace al espiritismo, pero sería una estupenda médium porque está acostumbra a interpretar las mínimas señales— para mostrar su acuerdo o desacuerdo. Pero otras nomás deciden por el nombre.

Esta ñora no dirá quién, pero sabe de una ñora que inscribió feliz a su bendición en una escuela japonesa. Dijo si los japoneses nos trajeron a Kitty y Kitty ha conquistado el mundo, es perfecta para mis bendiciones. Pagó, firmó, compró uniformes, libros y cuadernos sin rechistar… al mes de clases estaba horrorizada, su bendición reprobaba y reprobaba, no hacía la tarea, no comía el lunch porque no sabía usar palillos y ella no entendía los mensajes de la escuela porque ¡todo era en japonés! Los años de kínder, según se enteró después, eran una completa inmersión en el idioma y la cultura japonesa. Y ella había firmado que estaba capacitada para apoyar a su hija, o sea, hablaba japonés tal como ponía la letra chiquita del reglamento que no se tomó la molestia de leer. Ni qué decir que la niña hoy ve a Kitty y suelta a llorar.

Pues algo así parece que pasó con la aprobación de la Guardia Nacional. Hace unas semanas hubo un gran jaloneo para que la propuesta original del disculpe-si-su-hijo-se-muere-estamos-trabajando no fuera tan militarizada como pintaba con su pluma de ganso. La sociedad civil se movilizó, lanzó tuitazos y en el papel quedó una linda cosita que decía que dejaría de ser militar en cinco años. Y todos brincaron y gritaron de alegría porque si no era para siempre militar era civil... y nadie pensó ni en las leyes secundarias ni en cómo se acomodarían los nombramientos.

Ahora que la realidad está llegando, los primeros nombramientos están dejando claro que el me-traigo-a-Elenita-a-ver-si-me-sube-el-rating tampoco es que hable japonés, pero sí está dispuesto a tener de aquí que acabe su sexenio –y será sólo un sexenio, ¿eh? — a los militares a su disposición para lo que le plazca y la Guardia Nacional no va a ser la excepción.

Es un fuerte golpe a la sociedad civil que creyó haber impactado en una decisión que parecía todavía peor porque lo de los cinco años era como un respiro. Pero nomás fue suspiro…

Lo que no queda claro es para qué quiere tanto soldadito y guardita porque al menos su oferta de paz y abrazos al crimen organizado la ha cumplido. Los decomisos de droga traen unos números risibles. Los cobros de “derecho de piso” en Cancún, Acapulco y otros lugares turísticos van a la alza. ¡Ah, me dice el ñor que van a cuidar el Nuevo y Fantástico, Renovado y Brillante Chapultepec! Sí, ese que anunció que ya tiene presupuesto pero que lo da a conocer en unos meses, si no de qué habla después… Esta ñora está decepcionada.

Te puede interesar: Todo pasa y todo queda //www.yoinfluyo.com/columnas/355-la-nora/6276-todo-pasa-y-todo-queda

@yoinfluyoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.