Y sigue la mata dando

Total, que la mata de este gobierno —esta ñora es consciente de lo irónico de usar “mata” con este gobierno tan letal— sigue provocando problemas cada vez mayores a los mexicanos y seguirá.



A estas alturas todas las columnas políticas de altura ya han abordado la vergonzosa respuesta que el digo-que-cuido-la-investidura-presidencia-pero-cada-mañana-la-arrastro-por-los-suelos dio en su mañanera a la solicitud de Estados Unidos y luego Canadá de que haya un panel para dirimir la política y los cambios con la Ley de la industria eléctrica que está ahí muy rara pero amparando las acciones de CFE. A esta ñora, como a muchos, también le queda claro el viaje a Washington de la semana pasada tuvo que ver con el “timing” para lanzar la controversia que ya venía flotando desde hace meses en el ambiente. Quizá fue la desesperación de ver que no hay modo de tener un intercambio de altura o tal vez Biden necesita ya verse fuerte rumbo a las elecciones intermedias para ver si gana más diputados en el Congreso de allá.

Total, que la mata de este gobierno —esta ñora es consciente de lo irónico de usar “mata” con este gobierno tan letal— sigue provocando problemas cada vez mayores a los mexicanos y seguirá. A su vez, esta ñora anda en “mood” filosófico porque ya no se tiene que levantar tan temprano porque los escuincles, perdón, las bendiciones ya están de vacaciones —el calendario oficial de la SEP es un relajo y cada quién hace lo que quiere y por fortuna el escuincle libró Física—. Lo diferente de este “mood” es que luego de prácticamente 4 años de andar con más preguntas sobre este gobierno que alguna certeza, esta ñora ha llegado a algunas conclusiones.

Primera: El les-doy-chance-de-entrar-a-mi-Palacio-nomás-porque-Juárez-se-murió-hace-150-años es coherente. Sí aunque usted no lo crea es coherente porque un día declaró que “gobernar es bien fácil” y claro que lo es cuando crees que gobernar es montar espectáculos, cuando sólo vives para tu público. Usar la canción de Chico Che “uy, qué miedo, mira cómo estoy temblando” fue para su público únicamente. Eso no va a cambiar, seguirá así hasta el final del sexenio y se pondrá peor cada vez. Ahora, eso no quiere decir que los espectáculos que siga montando sean de calidad, de hecho, cada día son más patéticos; tampoco le asegura que sean suficiente para “alimentar” a su público; pero entre que “chango viejo no aprende maroma nueva” y que de verdad está convencido de que lo está haciendo muy bien, pues eso no va a cambiar.

Segunda: La segunda conclusión de esta ñora respecto a este gobierno es consecuencia de la primera: el espectáculo tiene que seguir y si la ley se atraviesa, pues qué pena por la ley. Aquí no ha sido tan coherente, porque es cierto que cuando mandó al diablo a las instituciones pues claramente era porque pensaba eso de “no vengan con que la ley es la ley” pero lo tuvo que disimular durante la campaña y hasta su toma de posesión. Lo de declarar “seguridad nacional” al trenecito va en contra de la ley misma porque el tren no cumple con ninguna de las características para lograr esa declaratoria, pero como se decía “pues qué pena por la ley”.

Tercera: Es una ironía pero al primero que le convendría, por ejemplo, dejar atrás algunas de sus políticas como dar preferencia a Pemex y a CFE sobre todas las cosas, sería al tengo-tiempo-de-jugar-beisbol-pero-no-de-ir-al-funeral-de-los-marinos-muertos-en-el-helicópero. Esta ñora leyó que de 2019 a 2021 Pemex ha tenido pérdidas de 1052 billones de pesos y CFE de 210 millones, que si se suman dan 1262 ¡billones! de pesos que podrían haberse usado en muchas cosas que beneficiaran directamente a los mexicanos, que nos expusieran a que nos bajen la calificación crediticia y mil cosas más. Los 500 millones que decía el me-divierte-mucho-ver-cómo-se-pelean-mis-corcholatas que nos costaba la corrupción —los cuales nadie encontró— se quedan cortos junto a esos números.

Cuarto: Es un gobierno más corrupto que todos los anteriores, están robando mucho más y de forma más descarada. Y para hacerlo, no sólo están usando las adjudicaciones directas por encima de las licitaciones sino que ahora ¡casualmente! se les cae la plataforma Compranet. Esta plataforma es muy importante porque justo de ahí cualquiera interesado en saber como van las compras del gobierno podía hacerlo y claro de ahí sacaron muchos periodistas, investigadores y hasta gente de a pie información sobre los chanchullos que se traen en este gobierno. La cantidad de empresas fantasma que usan para sus “compras”. Y son tantas que se pierden en las noticias y en la marea del show mañanero.

Ojalá que todos asumiéramos ya que esas cuatro cosas no sólo no van a cambiar, sino que van a empeorar y que ver pasivamente cómo ocurre ese deterioro es muy irresponsable. Eso de vivir nomás anhelando que salga un “héroe opositor” para librarnos de nuestros males está muy gacho. Claro, esta ñora también cree que anhelar que estas reflexiones motiven a alguien a tomar acciones también es bastante idealista, pero quizá en algo ayuden. Esta ñora está pues en “mood” filosófico.

 

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