El gobierno actual nomás no sabe cómo limpiar

Pedro Salmerón va a la embajada de Panamá que sin duda es importante; pero casi nadie habla de Eduardo Villegas Megías quien se va a Rusia.



Cualquiera que ha leído esta columna sabe que esta ñora no votó por el me-burlo-de-los-expresidentes-que-trabajan-porque-a-mí-no-me-contrataría-nadie, pero cuando le oyó decir eso de que sabría cómo barrer las escaleras de arriba a abajo, pues el corazón ñoril latió más fuerte. Obviamente, fue una emoción pasajera porque es evidente que de limpieza sabe muy poco.

Aquello de barrer la corrupción nomás no lo ha hecho y peor aún recurre a un truco muy bajo que cualquier ñora reprueba: tratar de esconder la basura bajo la alfombra en lugar de ponerla en su lugar. El caso de la Delfina es la última edición de cómo proteger a quien “aporta” a su causa y lo primero es declarar que es una “sucia campaña” y luego, empujarla con la escoba para que no se vea. Claro que en este y en los otros casos, el bulto de la basura es tan grande que en una de esas le hace tropezar.

Lo que sí está barriendo muy bien es la selva y los bosques del país. Entre tirar el manglar (esta ñora aprendió estudiando con el escuincle, perdón, con la bendición, lo importantísimos que son para el medio ambiente los manglares) para hacer Dos Bocas, pasando por el arrase de cientos y cientos de hectáreas gracias al Sembrando Vida y ya de pilón, con el Tren Maya. Justo esta semana se supo que se arrasaron más de 20 mil árboles y luego que dijo mi mamá que siempre no va a pasar el chucuchu por ahí. Así que seguramente en el nuevo trazo pues barrerán con otro montón de árboles. Y eso sólo en una zona afuera de Playa del Carmen. Además, esta ñora leyó por ahí que toda esa madera o al menos una parte se la están quedando los chinos para exportarla… ¿será para hacer palillos para el chop suey de todos los habitantes de allá?

Aunque en campaña no lo anunció, además de la escoba ha hecho un uso intensivo de la aspiradora y ahí sí ha mostrado una gran habilidad. Se ha chupado los recursos de todos los fideicomisos y no quedó un peso a la vista. Esa misma aspiradora la usó contra el sistema de adquisición y distribución de medicinas con una efectividad fantástica para no dejar nada. Eso sí cada cierto tiempo sale el digo-que-defiendo-a-los-indígenas-pero-cierro-el-instituto-que-protegía-sus-lenguas-originarias a decir que ya la próxima semana cambia el filtro de la aspiradora y ahora sí va a haber medicinas. Sin embargo, esta ñora duda muchísimo que lo logre porque las licitaciones siguen saliendo incompletas y ni hablar de que lleguen a todos los lugares. Esa aspirada a lo loco no es el modo correcto de limpiar una casa, se lo dice una experta.

Y en eso de sacudir tampoco lo ha hecho nada bien. Cualquier ñora sabe que sacudir es una tarea muy delicada porque no se trata de pasar el trapo o plumero nomás por donde ve la suegra, sino que hay que levantar y sacudir cada adorno, pasar el trapo por atrás de las pantallas de tele y llegar a los estantes más altos, aunque sea chaparrona. Pues el fregaré-al-INE-todos-los-días-hasta-el-fin-de-mi-mandato decidió desde el principio sacudir a la burocracia, pero rompiendo los adornos. Acabó con el servicio civil de carrera que era un mecanismo que permitía tener a gente con experiencia que ganaba el puesto con exámenes y concursos para que el gobierno siempre tenga expertos en puestos clave. Luego les bajó el sueldo a todos los altos puestos que, aunque suene extraño necesitan ganar bien porque su habilidad lo vale y de pilón les hizo pasar una ley para que no puedan trabajar en su área por 10 años. Y decir de la cantidad de tareas que por eso se están dejando en manos de las Fuerzas Armadas, esta ñora no ve que se hable mucho de este tema, pero el daño acumulado por esta falta de gente experimentada y sustituirlas por militares es peor que acumular polvo en casa de un asmático.

La tarea de limpiar las ventanas esta ñora sospecha que se la dejó a la Betty. En una extraña delegación de funciones (y quizá ilegal), muchos de los nuevos nombramientos de embajadores y cónsules traen la mano de la no primera dama. No sólo se trata que ahora, como dicen, hay más priistas en embajadas que en la cárcel, sino que hay dos figuras cuyo mayor mérito es ser amiguis de la Betty: el Pedro Salmerón, historiador acusado de abuso por varias de sus exalumna es el caso más notorio. El Pedro va a la embajada de Panamá que sin duda es importante; pero casi nadie habla de Eduardo Villegas Megías quien se va a Rusia. Justo cuando es posible que haya una guerra por todo el lío con Ucrania nuestro embajador será un filósofo, el encargado de la Estrategia de Lectura y coordinador de Memoria Histórica (donde tiene de subordinada a la esposa de Salmerón y que es el proyecto que controla directamente la no esposa, ah no, perdón, es la no primera dama). Con eso, las ventanas de México quedan bastante sucias y no permiten a los extranjeros ver al interior del país. La imagen que les estamos dando es muy triste; pero peor aún en un puesto tan importante está una persona con CERO experiencia en el asunto en un momento donde las cosas se pueden poner muy feas.

En fin, esta ñora ya no sigue porque con estos antecedentes nada más de imaginar cómo limpiarán los baños en Palacio le da el muy mexicano tramafat. No está nada fácil el panorama del país, nada fácil.


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