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La elección más grande y difícil

La toma de decisiones no es fácil, pues no se trata de optar por el mal menor, sino por el máximo bien posible.



Estamos a pocos días de la que se ha denominado la elección más grande que ha habido, por el número de cargos públicos que están en la contienda, tanto de gobernadores, presidentes municipales, diputados federales y diputados locales. Esto es resultado de que poco a poco se fueron alineando los procesos electorales que anteriormente se desarrollaban de manera escalonada y que provocaban que todo el tiempo hubiera elecciones en el país.

La alineación de los procesos a la elección intermedia federal podría cambiar los índices de participación ciudadana, pues están en juego muchos cargos locales en donde se deciden políticas que afectan directamente a la ciudadanía. Al mismo tiempo, la afluencia a las urnas puede aumentar por la expectativa que hay en torno a la necesidad de equilibrar los poderes federales, quitándole el predominio a Morena, dada la pésima gestión del Presidente y su tendencia a la autocracia autoritaria.

De acuerdo con las encuestas, si al inicio de la contienda todo parecía indicar que en las elecciones en los estados Morena tendría triunfos fáciles en casi todas, con excepción de Querétaro, a estas alturas ya son muchos los estados donde el partido en el poder federal ha visto declinar su estrella, mientras que la oposición avanza.

El retroceso en las preferencias electorales a Morena no sólo es producto de los malos candidatos propuestos, las divisiones internas, los errores de campaña o del gobierno federal, sino de las alianzas que acordaron los tres principales –y únicos- de oposición, para muchos de los cargos públicos que están en juego. Una alianza entre antiguos rivales y que, sin embargo, ha sido posible que se unifiquen para detener la erosión política, económica y social que está registrando el país con el actual gobierno. Es curioso que, por ejemplo, el candidato al Gobierno de Michoacán tenga como lema: “las diferencias nos unen”. Así estamos.

Sin embargo, ya que estamos en las paradojas, la alianza de los opuestos frente a un enemigo común, al mismo tiempo que les da una fortaleza parcial de momento, les resta apoyos de quienes consideran que tal unión es incompatible con los respectivos principios de sus partidos, y podrían pasar a formar parte del abstencionismo, a pesar de la intensa campaña por el “voto útil” que no sólo realizan los partidos, sino agrupaciones sociales de diverso tipo.

La toma de decisiones no es fácil, pues no se trata de optar por el mal menor, sino por el máximo bien posible, y éste no siempre es posible distinguirlos, ya no tanto por la plataforma de los partidos, sino por las personas de los candidatos, cuya preparación, trayectoria y prestigio no siempre están a la altura de los puestos a los que aspiran. Y esto es una lástima, pues revela la cortedad de miras de los dirigentes de los partidos, quienes piensan, a veces ingenuamente, que la popularidad en campos ajenos a la política. Parecen que no aprenden con la mala experiencia de Morelos con Cuauhtémoc Blanco de gobernador.

Los ciudadanos la tenemos difícil en muchos casos, pero la abstención tampoco es solución ante los difíciles momentos que está viviendo México, pues se está alineando al llamado socialismo del Siglo XXI, y encaminando el país por la senda que en los años setentas nos condujo a la quiebra, a pesar de haber vivido los mejores momentos para el petróleo mexicano, generador de divisas que a pesar de la promesa de “administrar la abundancia”, nos llevaron a la pobreza y a una crisis cuyos efectos aún se viven, a pesar de que muchos de los votantes que definirán el destino del país no conocen lo que fueron aquellos años y como los siguen afectando.

Habrá, pues, que razonar bien el voto y acudir a las urnas, con todas las precauciones propias de la contingencia que vivimos por la pandemia.


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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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