Morena contra el pueblo de México

Todos queremos la paz y una sana convivencia, pero Morena está provocando al pueblo de México.



A punto de concluir su ejercicio (aquellos que no se reelijan), los diputados de Morena y sus aliados han presentado y aprobado un conjunto de reformas constitucionales de las cuales la mayoría del pueblo de México desconoce su contenido. Tales cambios no forman parte del compromiso que en su momento hicieron como candidatos y en el contenido de algunos de sus artículos se atacan los valores del mexicano y se introducen limitantes a los derechos humanos.

El pueblo de México se identifica con el cristianismo y el catolicismo es la religión a la que se dicen adheridos la mayoría de los mexicanos. Sin embargo, en la mezcolanza de su propuesta, se introducen conceptos que van contra dichos principios: la ideología de género, la “salud sexual y reproductiva” y la libertad de expresión.

De la ideología de género ya hemos comentado que, con el pretexto de la no discriminación, se viene promoviendo la idea de que quienes creemos que la identidad de las personas tiene, entre otros aspectos, sus características sexuales biológicas, al hacerlo estamos asumiendo violencia contra quienes consideran que por encima de lo que tienen definido por la naturaleza, están sus “preferencias” u “orientación sexual” y que no se identifica con el sexo. Afirmar que el matrimonio sólo se da entre un hombre y una mujer, nada tiene de agresivo contra quienes han deformado el concepto de matrimonio, una minoría, para que con el mismo concepto se identifiquen las uniones homosexuales institucionalizándolas socialmente en contra de lo que la naturaleza y la historia han entendido los seres humanos, independientemente de que durante toda la historia de la humanidad han existido esas manifestaciones, pero no pretendieron usurpar la institución familiar.

Como la relación homosexual no es una tendencia natural de las personas, se ha generado un proyecto educativo artificial que pretende confundir a los niños desde sus inicios escolares, mediante estrategias de confusión de sexo y hasta con canciones infantiles donde se afirma que así como hay familias con padre y madre, las hay con dos padres y dos madres. Y para que “elijan” que quieren ser, no reconocer lo que ya son, en el nivel preescolar visten a los niños como niñas y al revés. De esta manera, cuando carecen de madurez sicológica, intelectual y sentimental, los inducen a “experimentar” ser otros.

Bueno, pues tales acciones e ideas chocan con los principios cristianos e, incluso, de otras religiones. La Biblia es muy clara al respecto, y la Iglesia siempre lo ha enseñado de esa manera. Sin embargo, las reformas propuestas al Artículo 6º. de la Constitución pretenden limitar la libertad de expresión para impedir que se enseñen esos principios, en tanto que la ideología de género gozará de toda la libertad para imponer lo que propone. Y esto, porque como ha dicho la secretaria Olga Sánchez Cordero, el Estado es “dueño” de los hijos y revive ahora las tesis callistas en materia educativa que proclamaban el derecho gubernamental de apoderarse de la mente de los niños.

Por otra parte, en contradicción con la diversidad sexual que se pretende, también se buscan imponer cuotas de género (¿cuántos géneros dicen que existen y cuántos los practican, como para lograr la equidad deseada?). Se insiste –en contra del criterio de la Academia de la lengua– en el uso reiterativo de hombres y mujeres para ser inclusivos, porque usar el masculino que cuando se trata de grupos abarca a los dos sexos, es “un lenguaje sexista” y por tanto discriminatorio. Se busca prohibir el uso de los conceptos padre y madre, los nombres con una connotación sexual definida y todo aquello que reafirme las diferencias naturales entre los sexos.

Pero, así como las uniones homosexuales son estériles por naturaleza, la llamada “salud sexual y reproductiva” busca esterilizar lo más posible a los esposos para que no se reproduzcan demasiado, ya sea por los anticonceptivos o por la esterilización, a eso llaman “salud”. Al mismo tiempo, con la “educación sexual”, alientan y excitan a los jóvenes para que experimenten con su sexualidad con quien sea y como sea. Y si en la aventura o por cualquier otra causa se produce un embarazo, entonces se abre la puerta al aborto, en el ejercicio extremo del individualismo, menospreciando la dignidad del nuevo ser que han traído a la vida, pero al cual se descarta con indiferencia. Eso se introduce subrepticiamente en la Constitución, ocultando el verdadero significado de ese concepto.

La cultura y tradición mexicanas son derivadas y vividas por el pueblo de México y han sobrevivido a los intentos de acabar con ellos a través de los años, y aunque están debilitadas por la insistencia del sistema educativo de combatir los principios religiosos y no siempre actuamos coherentemente conforme a ellos, lo cierto es que somos mayoría católicos, y por eso la Semana Santa es de gran significado y aunque muchos vayan a las playas, también son muchos los que can a los templos, cuando se puede, y en medio de la pandemia, se añora vivirla conforme a nuestra tradición y principios, aún en las calles.

Cuando candidato, el hoy presidente amenazó con soltar al Tigre si no le daban el triunfo, pero también conviene recordar que Jesús Reyes Heroles advirtió que no hay que despertar al México bronco. Todos queremos la paz y una sana convivencia, pero Morena está provocando al pueblo de México.

 

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