AMLO: el gran y fallido estratega de seguridad

¿Es en serio que así es como AMLO pretende acabar con la corrupción y la delincuencia?, porque ni siquiera como broma suena bien.


Ovideo Guzmán


¿La gota derramó el vaso? Pues ni es gota ni es vaso. La inseguridad en México está abandonada y conflictuada.

Semanas de caos, violencia y desacuerdo. Desde unos taxistas que desquician a miles por querer igualarse en derechos y obligaciones, pasando por los numerosos insultos de los servidores públicos; así como lo tristemente sucedido en Culiacán a raíz de la detención de Ovidio Guzmán alias “el ratón”, hijo del Chapo Guzmán.

¿Valdría la pena recordar las palabras del Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos?

"¡Ya! Al carajo la delincuencia,

fuchi, guácala. Es como

la corrupción, fuchi, guácala".

“Que tengan cuidado (los encapuchados) porque en una de esas los voy a acusar con sus mamás, con sus papás, con sus abuelos, porque estoy seguro de que los abuelos, los papás y las mamás no están de acuerdo. Me dejo de llamar Andrés Manuel. Estoy seguro de que los ven o los verían como malcriados, que no deben andar haciendo eso, les darían hasta sus jalones de oreja y sus zapes”.

Es momento de solicitarle al ciudadano titular del ejecutivo que vaya a la cárcel denominada “United States Penitentiary Administrative Maximum Facility” a dos horas de Denver, Colorado. Hable con Joaquín Guzmán Loera, le exprese la queja de que su hijo es un delincuente y asunto solucionado.

¿Es en serio que así es como AMLO pretende acabar con la corrupción y la delincuencia?, porque ni siquiera como broma suena bien. Necesitamos un Presidente, no un predicador de templo.

¿Es esto lo que nos espera por cinco años más? Qué difícil. Ciertamente Andrés Manuel decía bien en campaña: aquí a veces estamos peor que en Venezuela.

La estrategia de seguridad nacional no se fundamenta en orientaciones conductuales venidas de un diálogo acusatorio de la autoridad con el padre de familia. Eso se da en las escuelas y con dificultades.

Requerimos un estado de derecho. Pues así como bien lo expresa el evangelio “no sólo de pan vive el hombre” así también México no sólo vive de las mañaneras de López Obrador.

¡Ah!, ¿pero cómo dijo el gobernador de Puebla Miguel Ángel Barbosa? “Nos robaron la elección ... pero Dios los castigó”. Tal vez en Morena se piensa que la fe mal llevada resuelve fraudes, delitos y corrupción. Pero no, no es el modo de operar de Dios.

#OremosporMéxico

 

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