Volver al pasado

López Obrador puede poner orden sin destruir lo avanzado hasta hoy.


Pasado de México


Mucho se habla de que en la vida sólo importa el presente, es el hoy, el que debemos vivir. Pero en el caso de la política y sobre todo en el arte de gobernar eso no aplica. El pasado debe ser considerado para no cometer los mismos errores, pero sobre todo para rescatar lo valioso y perfeccionarlo. El futuro es clave para la organización y planeación. Se debe gobernar con miras al futuro y éstas deben ser muy claras dejando una planeación perfecta para el desarrollo de la mano con el ciudadano.

A México y a los mexicanos la poca visión de tener continuidad gubernamental en las tres esferas de gobiernos nos ha costado mucho. Se tiene la tendencia de borrar todo lo que hizo el antecesor y dejar la huella del gobierno en turno. Como México, sus entidades federativas y sus municipios se reinventan cada 6 o cada 3 años lo único que hemos visto es atraso. La tendencia destructiva es una constante. Esta tendencia es en obras, en planes económicos en política social en todo y lo peor este “síndrome destructivo” llega al Congreso de la Unión y a los congresos locales generando una diarrea legislativa de pánico.

En este momento vivimos la peor crisis de destrucción del pasado en cuanto a logros y avances, pero además tenemos la involución legislativa con leyes que dan pavor, con reformas constitucionales acomodadas a modo del Ejecutivo, con torpezas como la recién aprobada Ley Federal de Austeridad Republicana que da pavor. Ahora se vuelve al pasado cometiendo los mismos errores que nos hundieron en política económica, social, educativa y del campo.

No se puede voltear al pasado para decir que todo estaba mal, no se puede voltear al pasado para echar culpas y decir que no hay avances por lo malo que estaba el gobierno, no se puede voltear al pasado para justificar errores que nos cuestan miles de millones de pesos. Eso solo muestra incapacidad de dirigir, incapacidad de administrar e incapacidad para afrontar los problemas. El presidente de México debió saber todo lo del pasado y prepararse para trabajar tomando lo bueno y castigando lo malo.

Cuando hablaba de la falta de continuidad un ejemplo claro son las obras de infraestructura, cuando éstas no se terminan se vuelve un gasto oneroso imposible de recuperar y daña la hacienda gubernamental, los famosos elefantes blancos así se generan. La soberbia o la estupidez hacen que se paren obras importantes. Lo que se olvida al gobernante en turno, en este caso a López Obrador, es que tiene el poder y la facultad para poner orden sin destruir lo avanzado. Un ejemplo es el nuevo aeropuerto obra muy importante, presidente, si había corrupción pues a fincar responsabilidades, a meter a la cárcel a los corruptos, a castigar a contratistas, pero no pararla, eso es tirar el dinero y eso es corrupción.

Se habla de “nuevos programas sociales” ya me he referido a ellos, pero vale la pena recordar que algunos de esos programas existían antes en las décadas negras del populismo priista incluso con los mismos funcionarios que ahora puso AMLO, programas que no dieron resultados, ese pasado nos volverá a hundir. Su bandera contra la corrupción no funciona ya que vuelve al pasado del amiguismo, de la opacidad, de la entrega sin licitaciones de obras y de compras. Ese pasado corrupto nos alcanza otra vez.

Miente con su falsa democracia participativa por medio de sus consultas y no aplica la democracia en el Congreso de la Unión donde el mayoriteo está en todo su apogeo. Nos engaña o cree que engaña con la creación de la Guardia Nacional o su Reforma Educativa. Pero no tenemos las leyes secundarias reglamentarias que es donde hará su voluntad tiránica y entregará la rectoría del Estado a entes distintos.

Culpa al pasado de la inseguridad y la violencia, pero no hace nada por remediar la situación. No vemos planes para fortalecer a la Policía Ministerial con verdadero trabajo de inteligencia e investigación, con laboratorios de criminología modernos y adecuados, con mayor número de elementos capacitados. No es creando la Guardia Nacional como se resuelve el problema es acabando con la impunidad.

El presidente de México se para el cuello y le aplauden su austeridad republicana. No, presidente, la austeridad no se maneja así, baja salarios pero baja la calidad de los funcionarios, aunque a veces como en PEMEX los salarios son muy altos para la capacidad de quien los cobra. Por destruir el pasado de un mal gobierno se pone a “adelgazar” el gobierno y genera desempleo a granel eso tampoco era solución. Como tampoco es parar la presencia internacional de México con cambios en programas y organismos promotores de Turismo o la falta de presencia de México en foros internacionales.

Y hablando de la austeridad republicana veamos lo que nos cuesta Usted Presidente: De acuerdo al presupuesto de egresos usted recibe en salario, compensaciones, aguinaldos y otros ingresos la cantidad de $ 1 663 050.00 al año, lo que implica un ingreso mensual de $138 587.00 y nos lleva a un ingreso diario de $4 620.00 y por hora es de $192.00 en números redondos.

A qué viene esta cuenta muy sencilla para ver como sus ocurrencias salen caras e inoperantes.
Usted todos los días sale a su “mañanera de ocurrencias” voy a poner solo de lunes a viernes y dos horas al día eso nos cuesta $284.00 diarios y al mes $8,520.00 que no le sirven a México, solo sirve eso para generar enconos, divisiones y tenerlo diariamente en campaña personal.

Su afán de vivir en su “pequeña propiedad” y trasladarse 5 días a la semana a su sitio de trabajo en Palacio Nacional nos cuesta también más o menos $4 260.00 al mes tomando un traslado rápido de ida y vuelta de una hora sin contar gasolina y otros.

De sus giras sólo haré la cuenta de la hora de traslados y tiempos muertos, ya que no opacidad, no hay respuesta de los costos de boletos y hoteles. Pondré dos giras a la semana nos cuesta $7 680.00 y no quiero pensar el costo de un presidente en tiempo que en lugar de aprovechar un traslado para hacer algo lo aprovecha para tomarse fotos en el avión.

Si sumamos solo esos tres rubros al mes nos cuesta su tiempo improductivo $20 460.00 al mes lo que quiere decir que de su salario de $138 587.00 pesos el 14.7% es tirado a la basura por su necedad de ser como el pueblo de México austero y sin lujos. Y como soy parte del pueblo y eso me hace sabio, le aconsejo que deje todo eso y se baje el salario en esa proporción usando ese tiempo para trabajar en cosas importantes.

Basta de volver al pasado queremos un presidente con visión de futuro, un Presidente que tome decisiones y ponga soluciones, no queremos un presidente que busque solo culpables para justificar si parálisis gubernamental. Sí busque culpables de la corrupción y a la cárcel, pero hasta ahora la incapacidad de gobierno ha costado más que la corrupción pasada.

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