De Karl Kraus

Algunas ideas para analizar del libro Contra los periodistas y otros contras, de Karl Kraus.


Karl Kraus y su libro contra periodistas


Ayer fue 2 de enero. Sería injusto salir con consideraciones sobre el nuevo año y el nuevo gobierno. Les dejo algunos subrayados del libro de Karl Kraus, Contra los periodistas y otros contras (Ed. Taurus).

Viena: el aristócrata come ostras, el pueblo mira. Berlín: el pueblo no mira cuando el aristócrata come ostras. Pero en cualquier caso, para ahorrarle toda molestia al aristócrata y para que el pueblo esté distraído, que también éste coma ostras. Ésta es la democracia con la que estoy de acuerdo.

Si es verdad que los malos ejemplos corrompen las buenas costumbres, también los es que los ejemplos buenos lo consiguen en mucha mayor medida. El que tiene la fuerza de ser ejemplo saca a su entorno de quicio, y las buenas costumbres, que conforman el contenido vital de la mala sociedad, están siempre en peligro de ser corrompidas.

Es fácil morir por una patria en la que no se puede vivir. Pero como patriota preferiría el suicidio a una derrota.

No tener una idea y poder expresarla: eso hace al periodista.

Los periodistas escriben porque no tienen nada que decir, y tienen algo que decir porque escriben.

El pintor tiene en común con el que lo es de brocha gorda que ambos se ensucian las manos. Y eso es precisamente lo que diferencia al escritor del periodista.

La democracia significa poder ser esclavo de cualquiera.

El nacionalismo es un hervidero en el que se incrusta cualquier otra idea.

Si te han robado algo, no vayas a la policía, a la cual no le interesa el asunto, ni vayas tampoco al psicólogo, a quien sólo le interesa que tú eres quien ha robado algo.

Con su invitación a la modestia quisiera la impotencia impedir los logros.

La sexualidad mal reprimida ha perturbado no pocos hogares; la bien reprimida ha perturbado el orden universal.

La capacidad de dudar tras una decisión rápida es la mayor y la más masculina.

No hay original si es mejor la copia.

No estoy a favor de las mujeres, sino en contra de los hombres.

No me mezclo de buen grado en mis asuntos privados.

Las verdades verdaderas son las que podemos inventarnos.

Ahora, el que exagera puede ser sospechoso fácilmente de decir la verdad. El que inventa, de estar informado.

La vida es un esfuerzo digno de mejor causa.

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