La hipersexualización amenaza a los niños

Las más afectadas por la hipersexualización que enfrenta el mundo son las mujeres.


Niños hipersexualizados


Cada vez es más común ver a los niños teniendo conductas y gustos adelantados a su edad, influidos por un alto grado de hipersexualización. Basta sentarse una tarde a mirar las series, las caricaturas o escuchar la música que está de moda para notar que cada vez los dibujos animados, los actores en series y las letras de las canciones tienen más abiertas referencias sexuales.

Las más afectadas por la hipersexualización que enfrenta el mundo son las mujeres, pues por un lado crecen con ideas superficiales, según las cuales su posición social e imagen determinan su valor humano, y por otro lado, los hombres adquieren ideas erróneas sobre cómo deben tratar a una mujer.

El reggaetón es el género musical más criticado: ha sido calificado por miles de expertos como un estilo de música compuesto de insultos hacia las mujeres y de incitaciones sexuales. Por ejemplo, en 2017 el famoso cantante colombiano Maluma estaba en la cima del éxito; sin embargo, cuando muchas mamás pusieron atención a lo que sus hijos cantaban, empezaron los problemas para él.

Más de 92 mil personas apoyaron una petición en la plataforma Change.org, para retirar el videoclip y la canción “Cuatro babys”, debido a que contenía frases denigrantes para la mujer como “estoy enamorado de 4 babys… ninguna me pone pero…”

Como otro ejemplo de la hipersexualización a la que las mujeres son expuestas están los numerosos concursos de belleza y modelaje alrededor del mundo. En esas competencias no sólo se promueve la insana competencia entre niñas, también se somete a las pequeñas a alterar su realidad natural: broncearse, pintarse el cabello, ponerse uñas postizas, usar vestidos muy cortos, zapatos de tacón y pasar horas ensayando; todo ello para ser “perfectas” desde los 3 o 4 años.

Hipersexualización, controlable con valores

Judith Dominguez Torres, psicóloga y especialista en comportamiento infantil, indicó que la industria de la mercadotecnia es la primera beneficiada con la hipersexualización, pues miles de niños consumen lo que ven y escuchan, con el fin de encajar en los círculos sociales que los rodean.

Domínguez Torres afirmó los estereotipos de la chica y el chico cool que la mercadotecnia plantea son objeto de imitación todo el tiempo por los niños, y cuando algo les impide obtener ropa de marca, el celular más nuevo o asistir a los lugares de moda, su autoestima se ve afectada, pues sin todo eso no creen ser personas interesantes, importantes y que valen la pena.

“Cuando un niño o adolescente no es igual a los demás en cuestión de modas y pensamiento, el mismo círculo social se encarga de rechazar y desacreditar a quienes no están ‘a su altura’ al momento de convivir”, recalcó Judith Domínguez. Además, comentó que la generación de niños y adolescentes está dispuesta a hacer cualquier cosa por mantenerse en el ojo público.

Por ejemplo, las fotos atrevidas, los comentarios y publicaciones tan inapropiadas que hombres y mujeres adolescentes comparten en sus principales redes sociales, afectan su dignidad y su integridad como personas.

La especialista dio por hecho que vivimos en una modernidad líquida, término utilizado por el sociólogo Zygmunt Bauman para explicar la rapidez en que vive la sociedad. “Todo lo que vivimos es momentáneo: modas, música, películas… todo pierde importancia de un día a otro. Vivimos en una modernidad líquida que no nos permite encontrar nuestra identidad”.

Finalmente Domínguez Torres afirmó que el impacto de la sexualización es inevitable; sin embargo, los valores y una correcta educación harán que niños y adolescentes puedan tener las bases necesarias para distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. “La educación y los valores dan a los niños límites que les permiten separar lo bueno y lo malo, y de esa manera mitigar las consecuencias de la hipersexualización”.

 

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@yoinfluyo 

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