México aún sufre de analfabetismo

De acuerdo con estándares internacionales, un país está libre de analfabetismo cuando se registra una tasa inferior a 4% de personas que no saben leer ni escribir, pero en México aún hay estados que superan dicho parámetro.


Hombres y mujeres indígenas leyendo/Adultos mayores estudiando


Dos días antes de concluir la pasada administración, el entonces secretario de Educación Pública, Otto Granados Roldán, declaró a México como un país plenamente alfabetizado, ya que de acuerdo con los estándares internacionales establecen que cuando en un país se registra una tasa de analfabetismo de 4% o menor, se puede declarar como un “territorio libre de analfabetismo”.

Se entiende que una persona es analfabeta cuando tiene 15 o más años de edad y no sabe leer ni escribir.

Según las últimas estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 1970 a 2015 ha disminuido el número de analfabetas. Asimismo, señala que la mayoría de las analfabetas son mujeres, y que el analfabetismo se concentra en las personas de 65 años y más.

Con datos más actualizados, el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) da a conocer que al 31 de diciembre de 2018 había 92 millones 63 mil 410 personas de 15 años y más; de las cuales 3 millones 704 mil 998 son analfabetas, lo que representa el 4% a nivel nacional.

Pero la media nacional no aplica en todos los estados de la República, hay entidades rezagadas en materia educativa.

A continuación presentamos una tabla ordenada de manera descendente, de acuerdo con el número de analfabetas por entidad. En la última columna se muestra el porcentaje de analfabetismo. Considerando lo anterior, el hecho de que una entidad figure en las primeras posiciones no necesariamente significa que tenga mayor rezago educativo, pues hay que considerar el tamaño del estado y el número de habitantes.

En ese sentido, al sacar el porcentaje de analfabetismo por entidad, las posiciones se mueven. Chiapas ocupa el primer lugar con 13.07% de analfabetas; le sigue Oaxaca con 10.23% de sus habitantes que no saben leer ni escribir; Guerrero con 10.12%; Veracruz con 6.85% de analfabetas; Puebla con 6.39%; e Hidalgo con 6.22%.

Los demás estados que están por debajo de la media nacional, que es de 4%, son Yucatán con 5.88% de analfabetas; Campeche con 5.34%; Michoacán con 5.31%; Guanajuato con 4.80% de sus habitantes mayores de 15 años; Tabasco con 4.68% de analfabetas; y San Luis Potosí con 4.10%.

En la tabla aparecen en rojo las entidades cuyo índice porcentual de analfabetismo supera la media nacional.

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Pobreza y analfabetismo van de la mano

Las cinco entidades con mayor número de analfabetas -de acuerdo con datos del INEA-, son los mismos estados en los que está concentrada la pobreza, según el último reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

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Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Puebla figuran como los estados con mayor rezago educativo y son las entidades más pobres.

Dicha situación coincide con la consideración de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre la alfabetización, en la que apunta que saber leer y escribir permite a los pueblos participar plenamente en la sociedad y contribuir a mejorar la calidad de los medios de subsistencia.

Asimismo, considera a la alfabetización como “una fuerza motriz del desarrollo sostenible” que permite la participación de las personas en el mercado laboral, el acceso a la salud y la alimentación; además reduce la pobreza y amplía las oportunidades de desarrollo.

Educación para indígenas, en el olvido

Si bien se ha hecho un esfuerzo para cubrir la demanda educativa para todas las personas, no se ha logrado garantizar el derecho a la educación, en parte por la falta de personal especializado, por ejemplo, para las personas con alguna discapacidad o para las que viven en comunidades indígenas.

En este último caso, la entonces consejera del extinto Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Sylvia Schmelkes, señaló que la población indígena y la hablante de lengua indígena registran una mayor tasa de analfabetismo, 23%, con respecto al resto de la población, que es de 4.2%

Asimismo, en promedio presentan un menor nivel de escolaridad, 5.7 grados a comparación de 9.4 grados de los demás.

Además, conforme avanzan los niveles de educación básica, se reduce la posibilidad de que exista personal que los atienda. Hay una cobertura media en preescolar y primaria, pero para la secundaria, ya no existe servicio para los adolescentes indígenas.

Un poco de historia

Hace 75 años, el 21 de agosto de 1944, se promulgó la Ley de Emergencia para la Campaña Nacional contra el Analfabetismo. La medida se tomó después de que el censo de 1940 indicó que casi uno de cada dos mexicanos no sabía ni leer ni escribir.

Dicha campaña fue puesta en marcha por el entonces secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, y consistía en alfabetizar a hombres y mujeres que tuvieran entre 6 y 40 años de edad por medio de una cartilla de alfabetización.

Según el académico Carlos Escalante Fernández, el cuadernillo se dividía en tres partes: la primera se enfocaba en el aprendizaje de las letras y sílabas directas, inversas y mixtas; la segunda en el aprendizaje de sílabas compuestas y empezar con lecto-escritura; y la última parte tenía la finalidad de dominar completamente la lectura y la escritura.

 

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@yoinfluyo

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