Sequía en México no sólo es un tema natural, las empresas también son responsables: UNAM

De acuerdo con informes, cerca de siete empresas nacionales e internacionales manejan el 70 por ciento de las concesiones para el manejo del agua en México.


 


Ante la grave crisis de sequía que enfrenta México, Juan Luis Hernández Pérez, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que es un fenómeno que no sólo se atribuye a la naturaleza o cambio climático, también a los modelos de desarrollo social y económicos que existen.

Hernández Pérez indicó que los modelos económicos y sociales que hay en los países actualmente “han fracasado y propiciado avances desiguales; han abonado las causas sociales y ambientales, favoreciendo los escenarios de sequía que padece hoy más de la mitad de la nación”. México enfrenta una terrible ola de sequía desde 2021.

El experto compartió a Gaceta UNAM que según cifras oficiales hay 44 millones de mexicanos sin acceso al agua para sus necesidades básicas; mientras que, de acuerdo con informes, cerca de siete empresas nacionales e internacionales manejan el 70 por ciento de las concesiones para el manejo del agua en México.

“Yo no veo por ningún lado que las empresas refresqueras estén protestando o se estén quejando porque les falta agua para embotellar sus refrescos”, subrayó el experto y destacó que la sequía no tiene el mismo impacto para todos, pues gran parte de los campesinos agrícolas están sufriendo de la falta de agua en sus sembradíos.

Las zonas más afectadas y con los mayores índices de sequía se registran en el norte de la nación y los estados más afectados son Coahuila, Chiapas, Nuevo León y Durango. Además, 863 municipios en el país han sufrido las consecuencias de las sequías. El 81 por ciento del territorio nacional enfrenta algún tipo de sequía.

Legislaciones actuales, parte del problema de desigualdad

Juan Luis Hernández comentó a Gaceta UNAM que para garantizar mejores condiciones de igualdad para todos, resaltando a los productores agrícolas, se debe trabajar en una nueva Ley de Aguas Nacionales, “porque la actual legislación ya es parte del problema, pues con ella se permitió la privatización del agua, prácticamente sin ninguna regularización”.

El experto compartió que las consecuencias de la sequía en el sector agrícola ya se hacen presentes como el aumento de precios en granos, productos básicos e insumos para el sector agrícola; inflación histórica por arriba del siete por ciento; especulación en el mercado de alimentos; incremento en las importaciones de alimentos e incertidumbre financiera en los mercados.

Finalmente, Hernández Pérez llamó a que se revise con mayor profundidad la problemática de las sequías para implementar acciones inmediatas y una perspectiva integral que contribuya a prevenir escenarios de crisis que se repiten una y otra vez cada año, pero que cada vez son más extremos y graves.

“Si no actuamos pronto veremos en México escenarios mucho más severos que ya se viven en otras naciones y a los que no estamos acostumbrados: hambruna, tasas de mortalidad muy altas en poblaciones infantiles y una mayor degradación ambiental”, concluyó.

 

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@yoinfluyo 

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