Clínica Familiar Lak Ña Clara te necesita para atender a miles de familias en Palenque

Luego de los estudios que se hicieron en Palenque, se descubrió que, por las altas tasas de natalidad, las mujeres embarazadas y sus bebés son quienes más necesitaban atención, pues son los más desfavorecidos.



Lo que se veía como un sueño lejano para la comunidad de Palenque, Chiapas, se comienza a hacer realidad, pues más de 27 mil familias por fin tendrán acceso a salud de manera digna, con la Clínica Familiar Lak Ña Clara, la cual nació gracias a las Hermanas Franciscanas en colaboración con la empresa Guardare Mercati y el trabajo de cientos de personas.

Claudia Sierra Magaña, fundadora de Guardare Mercati (empresa consultora de investigación de mercados) y una de las líderes de este proyecto, indicó a Yo Influyo que la creación de la Clínica Familiar Lak Ña Clara no fue una idea de las Hermanas Franciscanas ni de su empresa, pues ellos sólo escucharon al pueblo y sus necesidades, por lo que plasmaron todo como una clínica.

El nacimiento de un gran proyecto

Ya sea por el destino o como una casualidad, Claudia Sierra llegó a este proyecto de una manera muy peculiar, pues hace años, cuando se encontraba de vacaciones con su familia en Palenque, se percató de que el Hospital General de la zona estaba en huelga desde hace más de seis meses y fue ahí cuando fue testigo del dolor y desesperación de decenas de personas que estaban muriendo.

Luego del impacto, Claudia aseguró “no podía irme a dormir como si nada estuviera pasando” y días después, cuando regresó a la ciudad y retomó su labor al frente de las incubadoras del sistema Innova UNAM, como un milagro, llegó a ella la noticia de que las Hermanas Franciscanas tenían el plan de abrir una clínica en Palenque, por lo que en ese momento se dio cuenta de que podía hacer algo por las personas que había visto sufrir.

Sierra Magaña explicó que, aunque por años las hermanas hicieron jornadas de salud dos veces al año, “siempre había una frustración porque las hermanas se daban cuenta de que había personas con enfermedades graves, que necesitaban continuación y que no se les iba a dar seguimiento en los hospitales de la zona”.

No es un secreto que Chiapas, ubicado al sur de la República Mexicana, es uno de los estados más rezagados, con mayores índices de pobreza y en materia de salud, los habitantes viven sin acceso a servicios básicos. Datos arrojan que en Palenque, Chiapas, hay cerca de cinco hospitales para una población de 110 mil 918 ciudadanos y los costos de consultas médicas son elevados.

Tras una larga plática, ambas partes se unieron para hacer realidad la clínica y Claudia con su empresa se encargó de formalizar el plan, de hacer los estudios de la población y de comenzar a buscar cómo crear una clínica que diera servicios dignos a miles de familias por un costo justo y accesible.

La primera clínica de su tipo en toda América Latina

Las hermanas donaron el terreno donde se construyó la clínica, mientras que Claudia vinculó el proyecto con muchas licenciaturas e ingenierías de la UNAM y como prácticas profesionales llevaron a ingenieros, diseñadores y arquitectos, para que estudiaran el terreno y trabajaran en cimentar el suelo barroso para una construcción sumamente pesada.

Entre una de las investigaciones, el equipo descubrió que, en el estado de Kansas, Estados Unidos, específicamente en Wichita, había una empresa que se dedicaba a construir hospitales y clínicas, con aparatos de última generación ya incluidos y después, sólo los transportaba para que los hospitales se desempacaran y se armaran en la zona donde la clínica iba a operar.

“Al conocer la fábrica dijimos ‘esto es lo que México merece, esto es lo que la gente de Palenque merece’” y tras un análisis, Claudia y el equipo se dieron cuenta que traer la clínica desde EUA, con aparatos de primera generación ya incluidos, era mucho mejor que construirla desde cero; sin embargo, para materializar el sueño se necesitaban donativos, que desafortunadamente no se iban a encontrar en México.

Con voz entrecortada y un nudo en la garganta, Claudia Sierra aseguró que “se tocaron muchas puertas con empresarios, en fundaciones y no se consiguió un solo peso en México, pero sí pudimos conseguir 3 millones de dólares en fundaciones de Estados Unidos, Alemania y Francia”, y cuestionó la falta de empatía por parte de muchos mexicanos con su propio pueblo.

Tras conseguir los donativos, la clínica se trasladó en camiones de Kansas a Texas; en barco de Texas a Puerto Progreso, Yucatán; en 13 tráileres de Puerto Progreso a Palenque, Chiapas, y se ensambló con una grúa gigante. Hoy, la Clínica Familiar Lak Ña Clara cuenta con una sala de cirugía doble, una sala materna infantil, cuatro consultorios de medicina general, un laboratorio químico, una sala de rayos x, un dispensario y un invernadero.



La clínica funciona de manera sustentable, pues opera con energía fotovoltaica (paneles solares), hay un generador eléctrico que permite que el hospital funcione durante seis meses sin recibir electricidad, hay captador de aguas pluviales y un invernadero con plantas medicinales, pues con el fin de respetar las costumbres de la población, a parte de las medicinas que se den a las personas, también se les darán remedios herbolarios.



Además, Clínica Familiar Lak Ña Clara también es sostenible, pues ha firmado convenios con 15 universidades en todo el mundo, para que estudiantes de diversas especialidades puedan visitar el hospital y atender a los pacientes en distintas épocas del año. Los estudiantes llegarán a una zona acondicionada para su estadía y sólo tendrán que pagar su traslado, la clínica les brindará todo lo que necesiten en su estancia.

Te toca poner tu granito de arena por las personas de Palenque

Después de todo el trabajo de cientos de personas, a la Clínica Familiar Lak Ña Clara le falta un pequeño obstáculo por superar, pues aunque el hospital ya está construido, los aparatos listos y el personal dispuesto a iniciar, tanto los alrededores como el camino que lleva a la clínica no están pavimentados, lo que no permite que autos, ambulancias, camillas y personas con silla de ruedas ingresen.



Por ello, las Hermanas Franciscanas, Guardare Mercati y las personas de Palenque necesitan de ti y de tu donativo para juntar el dinero necesario y poder pavimentar las zonas aledañas a la clínica y así comenzar a atender al pueblo de Palenque. “De pesito en pesito lo podemos lograr, es una cosita chiquitita lo que nos falta para terminar”, comentó Claudia Sierra.

Clínica Familiar Lak Ña Clara es una asociación civil sin fines de lucro, por lo que es una donataria autorizada y al donar tienes la opción de tener recibos deducibles de impuestos. Para hacer una donación, puedes hacerlo en la siguiente cuenta:



Puedes conocer más de la clínica visitando su página oficial www.clinicafamiliarclara.com.

 

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