Trabajadores domésticos, discriminados y explotados laboralmente

Las trabajadoras del hogar no sólo viven explotadas físicamente, también son abusadas emocionalmente, pues son discriminadas y degradadas con insultos como ‘sirvientas’, ‘criadas’ o ‘chachas’.



Largas y cansadas jornadas de trabajo, malos tratos, discriminación, sueldos bajos y falta de seguridad social es lo que viven a diario millones de personas que se dedican al trabajo doméstico, aseguró María de Jesús López Amador de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, 30 de marzo.

A parte de vivir abusos de todo tipo, a los empleados domésticos muchas veces no se les ofrece pago y se les recompensa ofreciéndoles hospedaje y alimentos, pues la mayoría de las personas que se dedican a esa labor son originarios de comunidades rurales de México. “El 45 por ciento de las trabajadoras del hogar gana entre uno y dos salarios mínimos y el cinco por ciento de ellas gana más de tres; es decir, por día algunas reciben cerca de 150 pesos”, destacó López Amador.

María de Jesús López indicó que aunque se han hecho reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la del Seguro Social, aún no es una realidad el que los trabajadores domésticos puedan jubilarse, tener un salario definitivo por día o recibir prestaciones como afiliación al seguro social.

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Por otro lado, el sector del trabajo doméstico es uno de los que registra mayores índices de mujeres acosadas y abusadas sexualmente. “Hay quienes ven en este tema nuevas formas de esclavitud que se dan a nivel del hogar, porque son sobreexplotadas, obtienen poco pago y son abusadas”, comentó la especialista y detalló que muchas mujeres provienen de grupos étnicos y lo que ganan lo envían a sus comunidades, transformando sus sueldos en remesas locales y nacionales.

Además, con la pandemia de COVID-19, los trabajadores domésticos han quedado desprotegidos en todo sentido. Como Ana Luisa, quien antes de la pandemia trabajaba en tres casas, pero al final se quedó sólo en una casa, donde le duplicaron las horas de trabajo con el mismo sueldo y sólo la dejaban salir una vez al mes para evitar contagios del virus; sin embargo, tras cinco meses alejada de su esposo e hijos, Ana renunció.

María de Jesús López hizo un llamado a la sociedad para visibilizar ese problema y en el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, luchar por los derechos humanos de esas personas, pues no sólo viven explotadas físicamente, también son abusadas emocionalmente, pues son discriminadas y degradadas con insultos como ‘sirvientas’, ‘criadas’ o ‘chachas’.

“Las estudiantes tratan de entender las nuevas formas de organización familiar de las mujeres y comprender otros mecanismos de seguridad social para capacitarlas y evitar en lo posible que sean abusadas en lo laboral; es decir, sus derechos humanos”, afirmó López Amador respecto al trabajo de la ENTS.

 

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