La Patria nos llama hoy a ser más generosos y fraternos: Castañón

La Patria nos pide generosidad social, a darnos un poco más allá de sólo nuestro trabajo y nuestra familia, nos llama a comprendernos, ayudarnos mutuamente y construir un México nuevo, solidario, unido, próspero e incluyente: Juan Pablo Castañón.


Juan Pablo Castañón


La deshumanización con la que durante años se realizaron actividades económicas, políticas y sociales ocasionó que cada vez más personas carecieran de oportunidades, tuvieran escaso acceso al desarrollo y a servicios vitales como la salud, la educación, la justicia y el empleo.

El ya de por sí desolador panorama se agravó aún más con la presencia de la pandemia, como ejemplo basta mencionar que en México para finales de este año 10 millones de personas se sumarán a la pobreza económica lo que impactará en su calidad de vida y acentuarán más las desigualdades sociales si no existen posibilidades que ofrezcan salida a esta situación.

¿Pero realmente es posible cambiar la ruta por la cual está transitando el país? ¿Qué es lo que se necesita para que México salga avante de la crisis en la que está sumido? ¿Existen líderes capaces de dirigir hacia buen puerto los esfuerzos de la población con el sólo afán de velar por el bien común?

Estas son algunas preguntas que surgen a bote pronto al observar el adverso escenario en el que nos encontramos sumidos, pero hay quienes aprovechando su experiencia además de hacerse estos cuestionamientos se han propuesto ir más allá de los buenos deseos y buscar crear alternativas para construir entornos más sanos y productivos.

Este es el caso de Juan Pablo Castañón Castañón prominente empresario sinaloense actuario de profesión y empresario por vocación, quien desde que en 1987 en su natal ciudad fundó los Almacenes Muebleros de Los Mochis ha caminado por una senda que lo llevó a ocupar la presidencia de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) siempre se ha ocupado de que el sector empresarial sea un verdadero agente de cambio positivo en el país que genere mejores condiciones de vida para quienes convergen en las empresas (empleadores y empleados) y que sus beneficios trasciendan en el plano nacional.

De granito en granito

En conversación con Yo Influyo, Juan Pablo Castañón explica que la crisis que atraviesa hoy el país es consecuencia de que durante mucho tiempo se antepusieron las ganancias económicas al bienestar de las personas, así como la ineficiencia de las políticas públicas y las malas administraciones gubernamentales que hoy mantienen agraviados a millones de mexicanos quienes no encuentran la manera de salir de las condiciones de marginación en las que se encuentran.

Castañón reconoce que no puede quedarse con los brazos cruzados cuando el tiempo y las condiciones son apremiantes para salir de la crisis, por lo que trabaja en un proyecto enfocado en las micro y pequeñas empresas que requiere de mejores herramientas tecnológicas, pero también humanas que impulsen un cambio integral dentro de sus comunidades.

“Creo que es importantísimo que desde la sociedad lancemos un México nuevo de rostro humano en donde seamos nosotros los ciudadanos, los mexicanos, las personas, el centro de nuestro interactuar. Interactuar económicamente en las cadenas de valor en las que participamos, interactuar socialmente en la convivencia entre los mexicanos e interactuar incluso con los políticos bajo un rostro humano”, indica.

Y de manera contundente afirma que “no son los intereses partidistas o de grupo los que hoy nos están llamando, nos está llamando una visión de un México al que podemos acceder y que tenemos que transformar”.

Asimismo, se dice convencido de que lo que está pasando en el país (la crisis) no es definitiva, sino que es una transición hacia un estado mejor, pero que los mexicanos debemos trabajar para forjarnos un mejor futuro.

Para ilustrar la importancia que tienen las microempresas, pone como ejemplo las más de dos millones 200 mil tienditas que existen en el país que generan seis millones de empleos y gracias a las cuales miles de productos son vendidos en beneficio de toda una cadena de producción.

Es muy importante que volteemos a ver a las tienditas y pensar en la manera de apoyarlas, cómo podemos generar instrumentos para que puedan manejar mejor su inventario, que utilicen instrumentos para manejarse financieramente y conozcan técnicas para distribuir mejor su local y hacerlo más moderno, advierte.

Pero no sólo es necesario ayudarles técnicamente para que su negocio se mantenga o crezca, sino que además es muy importante darles acceso a valores humanos para su superación personal, reconocer en ellos el rostro humano que va más allá de lo material, subraya.

Destaca que el 60 por ciento de las tienditas son encabezadas por personas mayores de 65 años, además de que 45 por ciento de quienes son responsables de las mismas son mujeres, de ahí la importancia de trabajar en tres sentidos:

1) Hacer conscientes a los dueños y encargados de las tiendas de su propio liderazgo en las comunidades a las que atienden.

2) Facilitarles el acceso a instrumentos modernos para que sigan siendo punto de referencia o de reunión para los jóvenes

3) Empoderar a las mujeres, hacerlas conscientes del liderazgo que tienen, de la igualdad de oportunidades a las que pueden acceder y de cómo el hecho de ser mujeres enriquece la vida económica, social y de convivencia entre las personas.

Asimismo, destaca que es fundamental lograr inspirar a los miembros jóvenes de las familias que se dedican a esta actividad para que se involucren más con el negocio y que lo vean como una opción viable para su futuro económico.

“Debemos trabajar en el fortalecimiento de las tienditas del siglo XXI, ¿cómo lo vamos a hacer?, uniendo esfuerzos, uniendo tareas, cada quien haciendo lo que le corresponda”, considera.

Momento de actuar

Juan Pablo Castañón afirma que los mexicanos hoy tenemos en nuestras manos la solución a los problemas que enfrentamos como nación “las circunstancias nos llaman a conformar un nuevo liderazgo social con rostro humano, no significa que empoderemos a un tlatoani porque el México de los tlatoanis ya pasó. El México actual requiere de una gran fuerza social donde los ciudadanos tomemos la iniciativa y generemos estos liderazgos que nos hacen falta”.

Recalca que “no podemos estar peleándonos y quedar como pasmaditos o no podemos voltear a ver el pasado a ver quienes quedaron agraviados y reclamarnos unos a otros lo que hicimos mal. Hay que reconocer que se hicieron cosas mal y por eso estamos como estamos, pero sobre todo para encontrar un camino, una luz hacia dónde dirigirnos y esta es una oportunidad y tenemos que responder a nuestros tiempos”.

Juan Pablo Castañón dice que “yo no puedo pensar llegar al final de mi vida y lamentarme lo que no hice en su momento que debí haber hecho pensando que otros lo iban a hacer, no tú tienes que hacer y responder a los signos de tu propio tiempo y a tu propia circunstancia y ahora es tiempo de ser generosos para con nuestro México, eso es lo que demanda nuestra patria, esa patria que formamos personas, no es una patria etérea que está llena de edificios, y de fierros o de tecnología, no, la patria la formamos las personas y las personas tenemos que responder”.

Finalmente, asegura que es momento de unirse para encontrar soluciones y que quien tiene un trabajo, ha tenido acceso a la educación y oportunidades deben sumarse para apoyar a quienes hoy carecen de las mismas. “Es el momento que la Patria nos llama a más generosidad social, a darnos un poco más allá de sólo nuestro trabajo y sólo nuestra familia, nos llama a comprendernos y ayudarnos mutuamente a construir el México nuevo, el México solidario, el México unido, el México próspero, el México incluyente”.


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@yoinfluyo

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