Tener 45 años o más causa discriminación laboral

Las personas mayores de 45 años enfrentan una presión persistente y creciente en el mercado laboral global, ya que su edad es una de las mayores barreras para encontrar un trabajo.



La experiencia y capacidades laborales de las personas de más de 45 años no necesariamente juegan a su favor para ser contratadas, pues los reclutadores generalmente prefieren a los candidatos más jóvenes para ocupar algún puesto de trabajo, lo que representa una “discriminación por edad”, según señala un estudio elaborado por la firma internacional Generation.

El informe Meeting The World's Midcareer Challenge muestra los principales desafíos a los que se enfrentan las personas de entre 45 a 60 años quienes buscan un empleo.

Uno de los hallazgos que arrojó el análisis es que los empleadores consideran que los candidatos de trabajo de más de 45 años tienen habilidades más débiles en comparación con los candidatos más jóvenes, a pesar de que los empleados de más de 45 años de la misma empresa tienen un desempeño en el trabajo igual o mejor que sus compañeros de trabajo más jóvenes.

Asimismo, la encuesta muestra que las personas mayores de 45 años enfrentan una presión persistente y creciente en el mercado laboral global, ya que su edad es una de las mayores barreras para encontrar un trabajo, y el 71 por ciento de los solicitantes actuales ven su edad como un obstáculo importante.

En las comunidades subrepresentadas las personas maduras enfrentan obstáculos aún mayores y para buscar una oportunidad laboral se ven obligadas a participar en 53 por ciento más de entrevistas que sus pares.

La investigación también encontró que las percepciones de discriminación por edad están bien fundamentadas, toda vez que los gerentes de contratación tienen percepciones negativas de los candidatos de trabajo de más de 45 años, y afirman que solo 17 por ciento está listo para la solicitud, el 18 por ciento tiene habilidades o experiencia relevantes y el 15 por ciento encaja perfectamente con la cultura de la empresa.

Estas percepciones están desconectadas de la realidad, pues paradójicamente los mismos gerentes de contratación reconocieron que el 87 por ciento de sus empleados de más de 45 años se desempeñan en el trabajo tan bien o mejor que los empleados más jóvenes.

La investigación también encuentra que los gerentes de contratación dicen que el 90 por ciento de sus empleados de más de 45 años tienen tanto o más potencial para permanecer en una empresa a largo plazo en comparación con sus pares más jóvenes.

Por otra parte, uno de los aspectos que llaman la atención en este análisis es que tanto los empleadores como los empleados valoran la formación, pero los solicitantes de empleo de más de 45 años que más la necesitan son reacios a seguirla.

Esta investigación se realizó en siete países, Brasil, India, Italia, Singapur, España, Reino Unido y Estados Unidos, enfocándose particularmente en aquellos que buscan o trabajan en roles de nivel de entrada e intermedios sin antecedentes formales de educación postsecundaria y niveles de ingresos bajos. Los hallazgos destacan los severos desafíos de desempleo que enfrentan los trabajadores en mitad de su carrera en todo el mundo.

De acuerdo al documento, la actualización y la formación profesional son necesarias para obtener un empleo, en este sentido la encuesta muestra que la formación funciona y en los siete países que se elaboró el análisis se encontró que el 74 por ciento de quienes renovaron sus conocimientos consideraron que las habilidades que aprendieron en la formación fueron fundamentales para conseguir nuevos puestos de trabajo. Asimismo, tres de cada cuatro empleadores destacaron que la capacitación y las certificaciones brindan el equivalente a la experiencia relevante al momento de contratar.

Sin embargo, los desempleados mayores de 45 años cuyas perspectivas laborales se beneficiarían más de la formación son los que más dudan en seguirla, de este segmento el 57 por ciento expresa desgana y solo el uno por ciento dice que la formación aumenta su confianza en la búsqueda de empleo. Este grupo de personas de 45 años o más en busca de empleo se beneficiaría más de la capacitación: el 70 por ciento de ellos tiene dificultades para satisfacer sus necesidades diarias y el 63 por ciento tiene una educación secundaria o menos. Las posibles razones de esta creencia incluyen la percepción de que la formación es un lujo que no pueden permitirse o experiencias pasadas negativas con la educación formal.

El análisis afirma que estas tendencias existían antes de la pandemia, pero con la pandemia de COVID-19 las oportunidades de empleo han empeorado.

 

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@yoinfluyo 

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