El 79% de microplásticos contaminan ecosistemas naturales

Especialistas del Laboratorio de Toxicología de la UAM-Iztapalapa realizaron una evaluación de residuos sólidos para saber si el mal manejo de estos era el origen de la contaminación por microplásticos en el municipio de Tecolutla, Veracruz.


Millones de toneladas de plasticon van al mar


México, Estados Unidos y Canadá (integrantes del T-MEC) producen alrededor de 18 por ciento de plásticos en el mundo, equivalente a lo que se genera en Europa, una vez que han llegado a su vida útil los desechamos y apenas nueve por ciento será reciclado y 12 por ciento incinerado, mientras que 79 por ciento se trasladará a basureros o, desafortunadamente, a los entornos naturales, de tal suerte que 13 millones de toneladas llegan cada año al mar.

Debido a su tardía degradación, esas partículas son confundidas con alimentos por los animales marinos, con los consecuentes problemas a la salud de los humanos.

Aunado a esto, la pandemia de COVID-19 ha incrementado el uso de plásticos (mascarillas y guantes) y el servicio de venta de comestibles a domicilio hasta en 60 por ciento en esta temporada, calculándose que para la atención de cada enfermo de coronavirus se requieren entre 2 y 2.2 kilogramos de residuos al día, en promedio, que no son desechados de manera correcta.

Ante esta situación, especialistas del Laboratorio de Toxicología de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) realizaron un muestreo de peces, moluscos y sedimentos de agua, así como una evaluación de residuos sólidos para saber si el mal manejo de estos era el origen de la contaminación por microplásticos en el municipio de Tecolutla, Veracruz.

Los estudiantes Lirio J. Sánchez. Wendy Alvarado y Paul Torres practicaron análisis a diez especies de peces y almejas chocolate en diferentes puntos del estero, encontrando presencia de esos materiales en cada una de las matrices alertadas en el agua.

En un recorrido en lancha, observaron sandalias y botellas de agua flotando en el mar, lo que manifiesta la necesidad de una mayor cooperación entre todos los ciudadanos para el manejo adecuado de la basura, en especial cuando se trata de restos plásticos.

“Estamos consumiendo comida que trae microplásticos que no vemos y no nos saben, aun cuando pueden favorecer la presencia de cáncer en diferentes órganos y alterar los sistemas hormonales al grado de no permitir una reproducción normal. En la placenta son capaces de pasar a tejidos muy cerca del bebé y causar problemas en el desarrollo de este”, afirmó la doctora Patricia Ramírez Romero, investigadora de la UAM.

 
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@yoinfluyo 

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