Crecerá el PIB 1.13%, y no 4% como ofreció AMLO

Analistas de la IP bajaron la expectativa de crecimiento económico del país de 1.32 a 1.13 por ciento, de acuerdo a una encuesta elaborada por Banxico.


Empeora crecimiento


El crecimiento del país no tiene para cuando repuntar, especialistas del sector privado consultados por el Banco de México (Banxico) redujeron en junio su perspectiva económica sobre el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.32 que esperaban en mayo a 1.13 por ciento para 2019. En tanto para 2020, bajaron su estimación de que en el quinto mes del año esperaban fuera de 1.72 a 1.66 por ciento en junio, cifras que aún están muy lejanas de la meta prevista por el presidente Andrés Manuel López Obrador quien aseguró que la economía va “requeté bien” y puede crecer anualmente 4 por ciento.

Entre los factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México en los próximos seis meses, los especialistas consultados consideraron que están la incertidumbre política interna, los problemas de inseguridad pública, la plataforma de producción petrolera, la política de gasto público y la incertidumbre sobre la situación económica interna.

En lo que se refiere a la inflación, los analistas estimaron una mejoría al pasar sus expectativas de 3.75 a 3.63 por ciento para 2019, mientras que para 2020 esperan que pase de 3.6 a 4 por ciento.

Con respecto al tipo de cambio, las previsiones de junio también fueron optimistas al revisarse a la baja con respecto al mes previo, así pasaron a calcularse en mayo de 19.92 pesos por dólar a 19.85 pesos por dólar en junio. En mayo, la expectativa para 2020 era de 20.41 pesos por dólar y en el mes de junio se calculó en 20.27 pesos por dólar.

La encuesta fue recabada por el Banco de México entre 37 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero. Las respuestas se recibieron entre los días 24 y 27 de junio.

Persiste debilidad

El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) estimó que el país presentará un crecimiento muy débil de 0.9 o de 0.8 por ciento anual, a pesar de ello no prevé un escenario catastrófico o una recesión.

De acuerdo con este panorama, Fernando López Macari, presidente del organismo, reiteró la necesidad de que en el país se generen condiciones de certidumbre para la inversión privada, la cual representa 85 por ciento de la economía.

"Las cifras de Indicador IMEF durante junio confirman que durante el segundo trimestre se mantuvo la debilidad económica. De esta manera, la información proveniente de la encuesta del indicador IMEF a junio, usada en combinación con otros indicadores menos oportunos pero que miden directamente las variables económicas, sugiere que durante la primera mitad del año se materializó una fuerte desaceleración", destaca el reporte de los indicadores realizado por el organismo.

Resalta que en México prevalecen síntomas de desaceleración por lo que se estima que habrá un crecimiento muy moderado para el segundo trimestre, luego de la contracción registrada durante el primero. La generalidad de los indicadores reporta signos de debilidad, afectados por las condiciones de incertidumbre prevalecientes tanto fuera como dentro del país.

En cuanto a la inflación general, el indicador IMEF señala que presentó una ligera tendencia a la baja al pasar de 4.41 por ciento en abril a 4 por ciento en la primera quincena de junio. En tanto, el componente subyacente de inflación tuvo un repunte en junio de 3.77 a 3.87 por ciento. “La resistencia a la baja de la inflación subyacente, y el riesgo de eventuales brotes de inestabilidad cambiaría en los próximos meses”, observó.

El IMEF considera que persisten los riesgos externos para la economía, derivados de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, así como por la amenaza de la Unión Americana de imponer aranceles a México si incumple con sus compromisos de contención migratoria.

En cuanto a las condiciones internas del país, señala que preocupan, además del moderado crecimiento de la economía y de la inflación, que no cede, el alza real de los salarios contractuales, sobre todo en el actual entorno de debilidad laboral, la frágil situación financiera y operativa de Pemex y el papel que eventualmente desempeñarían las calificadoras internacionales de valores.

 

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@yoinfluyo

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