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Insomnio en cuarentena, enemigo silencioso

Dormir lo suficiente es fundamental para mantener la salud física y mental. Muchas personas han cambiado sus hábitos de sueño por estar metidos en casa todo el día, y el confinamiento también ha alterado sus rutinas.


Sueño


El insomnio es uno de los trastornos al que cada día se suman más personas debido al encierro obligado y al cambio de actividades para evitar el contagio del COVID-19. Es un fenómeno que se ha presentado a nivel mundial y representa un riesgo para la salud de quienes no duermen adecuadamente.

Médicos especialistas como la neuróloga del Instituto Europeo del Sueño, Celia García Malo destaca que de persistir el mal dormir, es "puede empeorar enfermedades crónicas como hipertensión, asma y diabetes", según el portal Instituto del Sueño.

Asimismo, Ulises Jiménez Correa, investigador de la Clínica de Trastornos del Sueño, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aseguró que el cambio de las actividades cotidianas como asistir al trabajo, escuela o llevar a cabo actividades fuera de la casa ha ocasionado estrés en las personas, lo que aunado a que muchas han desfasamiento en su ciclo de sueño.

La neuróloga García Malo aseguró que las alteraciones del sueño son riesgosas, de manera particular, para quienes padecen afectaciones cardiovasculares y advirtió que estas personas susceptibles a sufrir arritmias, ictus, infarto de miocardio, ateroesclerosis, cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, trastornos cerebrovasculares si no duermen.

La especialista del Instituto Europeo del Sueño dijo que quienes tienen problemas como el síndrome de apnea obstructiva del sueño, el síndrome de piernas inquietas y el insomnio pueden empeorar enfermedades crónicas como hipertensión, asma y diabetes.

A fin de evitar el desajusto en el ciclo de sueño, Ulises Jiménez Correa, especialista de la UNAM, recomendó que se retomen hábitos como acostarse y levantarse a una hora específica y cubrir las siete horas promedio de sueño, en el caso de adultos sanos, y cuidar que los niños duerman bien, de esta manera señaló que se evitará que durante el día estén irritables.

Por otra parte, sugirió hacer actividad física por la mañana, mantener los horarios de alimentación, y si se toma una siesta, que sea temprano y no por más de 20 minutos.

Jiménez Correa recomendó limitar la exposición a las noticias para no tener una carga emocional negativa, además evitar la estimulación luminosa brillante de los dispositivos electrónicos antes de ir a la cama, pues no permiten que produzcamos melatonina, sustancia necesaria para empezar a dormir.

Todas las personas requerimos dormir bien para mantener nuestra salud, toda vez que a través del descanso se liberan hormonas que sirven al cuerpo para crear masa muscular, combatir infecciones y regenerar las células; la mente y el cuerpo descansan y se recupera la energía.

Cuando una persona no duerme lo suficiente puede sentirse cansada, lo que afecta su rendimiento, así como su capacidad de pensar con claridad, reaccionar rápidamente y formar recuerdos; lo que provoca que no estén alerta de lo que sucede a su alrededor y los expone a mayores riesgos sufrir accidentes.

Además, el estado de ánimo también se altera por lo que una persona puede mostrar irritabilidad, depresión y ansiedad.

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@yoinfluyo

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