El arranque de 2026 encuentra al mercado laboral mexicano en un punto de inflexión. Enero, tradicionalmente uno de los meses más activos en la búsqueda de empleo, llega este año con candidatos más informados, exigentes y conscientes de su valor profesional, en un entorno marcado por la digitalización, la incorporación acelerada de inteligencia artificial y la demanda de mejores condiciones laborales.
Ese pulso lo refleja el Indicador del Empleo de Computrabajo, plataforma líder de búsqueda de empleo en Latinoamérica, que recopiló la percepción de más de cinco mil profesionistas mexicanos sobre los factores que serán decisivos para aceptar una oferta laboral durante este año.
De acuerdo con los resultados, la mitad de los encuestados señaló que un salario competitivo es el principal criterio para aceptar un empleo en 2026, una cifra que confirma la presión económica que enfrentan los trabajadores, aun en un contexto donde el salario mínimo volvió a aumentar a partir de enero. La mejora en el ingreso base no ha sido suficiente para compensar el costo de vida ni para cerrar la brecha entre expectativas y realidad salarial, lo que explica por qué la remuneración continúa siendo el factor determinante.
Sin embargo, el estudio muestra que las decisiones laborales ya no se toman únicamente con base en el sueldo. La modalidad de trabajo aparece como el segundo factor más relevante, con 21 por ciento de las respuestas, en un país donde el trabajo híbrido y remoto se consolidó tras la pandemia, pero donde muchas empresas aún intentan regresar a esquemas presenciales rígidos. A ello se suma la búsqueda de oportunidades de crecimiento profesional, mencionadas por 18% de los participantes, y las prestaciones y beneficios, que influyen en 12 por ciento de los casos.
“La fotografía de este inicio de año muestra candidatos más conscientes de su valor como profesionistas y de lo que esperan de una oferta laboral”, advirtió Alejandra Martínez, responsable de Estudios del Mercado Laboral en Computrabajo. El salario sigue encabezando la lista, pero hoy forma parte de un paquete integral que incluye flexibilidad, desarrollo y estabilidad.
Esa exigencia también se traslada a los procesos de selección. La encuesta revela un hartazgo frente a esquemas largos y burocráticos: 50 por ciento de los candidatos pide procesos más cortos, mientras que 25 por ciento exige menos pasos para postularse. En un mercado altamente competitivo, los aspirantes no están dispuestos a invertir semanas o meses en procesos que no garantizan una respuesta clara. El tiempo, hoy, también es un recurso valioso.
El avance de la digitalización ha normalizado además las entrevistas virtuales. 16 por ciento de los encuestados preferiría procesos completamente en línea, mientras que solo una minoría considera prioritario ampliar la evaluación de habilidades blandas. La tendencia apunta a procesos más ágiles, directos y con menor fricción para el candidato.
En paralelo, la inteligencia artificial se consolida como una herramienta central en la búsqueda de empleo. Un estudio previo de Computrabajo, realizado a finales de 2025, indica que 66 por ciento de los candidatos considera que la IA ha mejorado su experiencia. Para muchos, la tecnología dejó de ser una amenaza y comenzó a verse como una aliada.
Las expectativas sobre su uso en 2026 son concretas: 46% quiere recibir vacantes alineadas a su perfil, 24 por ciento espera apoyo para mejorar su currículum, y 16 por ciento desea retroalimentación automática sobre sus postulaciones. Aun así, 14 por ciento prefiere procesos sin inteligencia artificial, una señal de que persiste la preocupación por la deshumanización del reclutamiento.
Martínez subrayó que el reto para las empresas no es incorporar IA, sino hacerlo bajo principios de transparencia, ética y enfoque humano. El uso indiscriminado de algoritmos puede acelerar procesos, pero también generar desconfianza si no se comunica con claridad.
El dinamismo del mercado es evidente. En enero de 2026, más de 16 mil empresas publican más de 100 mil vacantes en México a través de Computrabajo, una cifra que confirma el movimiento constante de talento y la competencia entre compañías por atraer perfiles calificados. Sin embargo, el volumen de vacantes no siempre se traduce en mejores condiciones, y ahí es donde los candidatos están marcando límites.
El inicio de 2026 deja una conclusión contundente: los trabajadores mexicanos ya no solo buscan empleo, evalúan propuestas. Comparan salario, flexibilidad, crecimiento y trato. Las empresas que no entiendan este cambio corren el riesgo de quedarse fuera de la conversación laboral.
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