Esta ñora, como tantos, a veces se pregunta a dónde se va a el tiempo y es que se dio cuenta que estamos ya en el octavo año de la transformación de cuarta y ésta ha entrado en una faceta muy “curiosa” que es dejar atrás la piel de oveja y mostrarse sin problemas como lobos.
Si esta ñora coincide con el avezado lector que en realidad su disfraz de oveja era bastante malito, pero pues sí engañó a muchos. La primera capa de ese disfraz era aquello de la austeridad y es que ya no es sólo el cinismo de Noroña que con toda desfachatez anuncia que piensa seguir viajando en primera clase y a destinos internacionales (curiosamente no va a Estados Unidos) o la famosa pajera “dato protegido”, es decir, Diana Karina Barreras (diputada del PT por Sonora) y Sergio Gutiérrez Luna (de Morena y presidente de la Cámara de Diputados). Es también la Abelina de Acapulco y hasta varias de las mujeres que están en el Gabinete que han sido “cachadas” con ropita de marcas (que también se le marca bien feo como a casi todas las ñoras que no somos modelos nos pasa). Y eso sin hablar de que las camionetas machuchonas le gusta no sólo al Adancito, sino a la mismísima Lenía Batres.
Claro, esta ñora no puede evitar pensar que la caída de ese disfraz de la austeridad va ligado a otro tema mucho peor: ¿cuál es el origen del dinero para lucirlo? Porque ahí viene el aullido del lobo: mucho de ese dinero es de la corrupción. Y es que la corrupción tiene muchas caras, parte en el caso de los “dato protegido” es altamente probable que sea del uso para fines personales de los vastísimos montos que se manejan en el presupuesto de la Cámara de Diputados. También ahí Adancito anda siendo muy pero muy beneficiado con partidas económica que crecen en monto pero no en control.
Y esta ñora ya ni le hace al cuento con los hijitos de López que no tienen otra forma de dejar la austeridad más rasgada que el vestido de Primera Comunión de la escuincla, perdón, la bendición que decidió treparse a todos los juegos como si fuera chango con rabia. Porque los cargos “honorarios” como supervisor del tren maya o que la señora tuviera dinero son escudos malones para ser agentes de colocación de proyectos para su clan que les dejarían muuuuchos pero muuuuchos millones. Y ahí nomás es corrupción porque entre moches, entre licitaciones amañadas y entre saber que ni siquiera cumplían los mínimos de calidad y les valía pues no hay otra palabra.
La otra piel de oveja que se le cayó muy feo para esta ñora es aquello de la transparencia, porque claro no se puede corrupto y ser transparente. La rendición de cuentas y la capacidad para descubrir “abusos” que empezó con casos que ahora parecen de risa como las carísimas toallas de Fox, ya no va a volver a pasar. Sí, cada día será más difícil dar seguimiento a las aventuras emprendedoras del clan o de la familia Bartlett o del mismo Adán Augusto porque la desaparición del IFAI no sólo tuvo lugar sino que ha sido sustituido por plataformas muy de cuarta, es decir, muy a la cuarta transformación porque son lentas o se descarrilan.
Pero la peor piel de oveja que se está cayendo, como esta ñora ya apuntaba desde la semana pasada es la de democracia. Y es que esta semana entre la declaración de Pablo Gómez de que el INE no debe tener independencia ni autonomía (debe ser tristísimo haber sido “luchador social”, y uno de los primero pluris para en tu vejez tirar la escalera y tirarte por ella) y las del PT de que para qué quieren una Reforma Electoral cuando ya tienen toooodo bajo su control, pues queda claro que de demócratas lo que se llama de demócratas ya está difícil disfrazarse.
Al final, a esta ñora lo más grave ya no es que se les caiga el disfraz sino que la mayoría ya ni se asusta de verlos como lobos, la aparente resignación viene de una falsa esperanza (o esta ñora cree eso) de que los lobos se atacarán entre ellos…
Te puede interesar: Misses Universo, telenovelas y otras elecciones
* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com
Facebook: Yo Influyo






