Las expectativas sobre la adquisición de seguros en México para 2026 se mueven entre un crecimiento moderado y el riesgo de exclusión de amplios sectores de la población, advirtió Erick Ocampo, presidente del Comité de Gobierno y Sector Público de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas. El directivo sostuvo que el mercado mantiene una demanda activa, aunque cada vez más presionada por el aumento sostenido en los costos de las pólizas, en particular en el ramo de gastos médicos mayores.
Ocampo explicó que el principal factor detrás del encarecimiento de los seguros es la inflación médica, que en México se mantiene de manera estructural por encima de la inflación general. A ese fenómeno se suman los ajustes fiscales recientes que incrementaron los costos operativos de las aseguradoras, lo que ha obligado a trasladar parte de esa carga al precio final que pagan los asegurados. En consecuencia, señaló, los incrementos en primas no responden a decisiones aisladas del sector, sino a presiones acumuladas que afectan a toda la cadena del aseguramiento.
Pese a ese escenario, el presidente del Comité de Gobierno y Sector Público de la AMASFAC afirmó que la industria no prevé una caída en la contratación. Por el contrario, indicó que existe una mayor conciencia sobre la necesidad de protección financiera, impulsada por la incertidumbre económica, el encarecimiento de los servicios de salud y la exposición constante a riesgos patrimoniales. En ese sentido, apuntó que los seguros de vida, autos y fianzas mantienen una expectativa positiva, apoyados también en la recuperación parcial del empleo formal.
Sin embargo, Ocampo advirtió que ese crecimiento no es homogéneo. Precisó que una parte importante de los asegurados está optando por ajustar sus coberturas, incrementar deducibles o reducir sumas aseguradas para poder sostener sus pólizas. Al mismo tiempo, reconoció que otro segmento comienza a quedar fuera del mercado, particularmente en el caso de los seguros de gastos médicos, donde los incrementos han sido más pronunciados.
En ese contexto, alertó que existe el riesgo de que los seguros médicos se conviertan en productos accesibles solo para los niveles socioeconómicos más altos. Señaló que esta tendencia tendría consecuencias directas en la vulnerabilidad financiera de las familias, ya que un evento médico grave puede generar gastos catastróficos imposibles de absorber sin protección. Además, subrayó que la exclusión del seguro incrementa la presión sobre el sistema público de salud, que ya enfrenta problemas de capacidad y calidad.
Ocampo vinculó esta situación con la crisis estructural del sector salud en México. Indicó que la saturación de hospitales privados y las deficiencias persistentes en la atención pública han elevado los costos de los servicios médicos, lo que impacta directamente en el diseño y precio de las pólizas. Bajo ese escenario, sostuvo que el seguro ha dejado de ser un producto opcional para convertirse en una necesidad, aunque reconoció que el acceso a esa protección es cada vez más complejo para la clase media.
Frente a esta realidad, el directivo de la AMASFAC destacó la responsabilidad de los agentes de seguros como actores clave para contener la salida de asegurados del mercado. Explicó que la labor de intermediación debe centrarse en ofrecer alternativas viables, con productos más flexibles y esquemas que equilibren el nivel de cobertura con la capacidad de pago de los usuarios. En ese sentido, recomendó evitar deducibles artificialmente bajos que elevan las primas y optar por soluciones que permitan mantener la protección básica.
Asimismo, Ocampo insistió en la necesidad de mejorar la comunicación con los clientes. Señaló que es fundamental explicar con claridad los factores que están detrás del aumento en los costos y ofrecer información transparente para que los asegurados tomen decisiones informadas. De lo contrario, advirtió, el descontento puede traducirse en cancelaciones que afecten tanto a los usuarios como a la estabilidad del sector.
De cara a 2026, Erick Ocampo afirmó que el reto central de la industria aseguradora será sostener el crecimiento sin profundizar la exclusión. Indicó que la viabilidad del mercado depende de ampliar la cobertura y fortalecer la cultura del aseguramiento, sin perder de vista la realidad económica de las familias. En un país donde la protección financiera sigue siendo limitada, concluyó, el seguro enfrenta el desafío de consolidarse como un instrumento accesible y no como un privilegio reservado para unos cuantos.
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