El mercado laboral en México ha entrado en una fase de transición tecnológica sin precedentes. Lo que en 2023 comenzó como una curiosidad técnica impulsada por el surgimiento de la inteligencia artificial generativa, se ha consolidado en 2025 como un requisito estructural en las vacantes de tecnología y un pilar de inversión en infraestructura física.
Mientras las startups lideran la integración de estas herramientas con un crecimiento de casi el 150% en sus ofertas de empleo, el país se posiciona como un receptor estratégico de capitales globales destinados al procesamiento de datos. Sin embargo, este avance no es uniforme: la brecha entre el uso básico y avanzado de la IA, sumada a los retos en la infraestructura eléctrica y la falta de habilidades digitales especializadas, plantea un escenario donde la eficiencia convive con la incertidumbre sobre el futuro de las posiciones de nivel inicial.
Startups lideran la adopción de IA en México
El mercado laboral tecnológico en México atraviesa una transformación acelerada por la integración de la Inteligencia Artificial (IA). De acuerdo con el estudio Impact of AI 2025, elaborado por Get on Board y AWS, el porcentaje de vacantes en startups mexicanas que exigen capacidades en IA pasó del 5.62% en 2023 al 13.95% en 2025. Este incremento del 148.13% en apenas dos años posiciona al país como uno de los nodos de mayor crecimiento en la región, solo superado por Colombia en términos de aceleración porcentual.
Esta tendencia confirma que las compañías jóvenes y ágiles actúan como la avanzadilla de la industria, adoptando nuevas prácticas hasta tres años antes que los grandes corporativos tradicionales. La naturaleza de la tecnología demandada también ha mutado: mientras que en 2023 el enfoque predominante era el machine learning (66% de las menciones), para 2025 esta especialidad descendió al 41%. Este espacio ha sido ocupado por la proliferación de modelos de lenguaje (LLMs) y herramientas de IA generativa nativas, como ChatGPT y Gemini, que hoy forman parte esencial del kit de herramientas solicitado por los reclutadores.
Querétaro: El nuevo epicentro de la infraestructura digital
Este crecimiento del software tiene un correlato físico en el Bajío mexicano. En las cercanías del aeropuerto de Querétaro, el auge de centros de datos es tangible. Proyectos como el de la firma estadounidense CloudHQ — con una inversión de 4,800 millones de dólares para la construcción de seis edificios operativos en 2027 — subrayan la confianza en el país como terreno fértil para la expansión digital. A esta apuesta se suman gigantes como Microsoft, Amazon Web Services, KIO, Equinix y Ascenty.
Sin embargo, el potencial de este hub tecnológico enfrenta desafíos estructurales. Según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), el país requerirá en los próximos cinco años quintuplicar su capacidad eléctrica actual para satisfacer la demanda de procesamiento de datos y modelos de IA. De lograrse esta expansión energética, las inversiones en el sector podrían alcanzar los 18,000 millones de dólares para el año 2030, lo que representaría un impulso cercano al 5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Reestructuración de la fuerza laboral: El desafío para los perfiles junior
La integración de la IA no es inocua para la estructura de las organizaciones. Un informe de IDC comisionado por Deel revela que el 64% de las empresas que operan en México prevén una disminución en la contratación de perfiles de nivel inicial o “junior” en los próximos tres años debido a la automatización. Esta cifra, aunque alta, es ligeramente inferior a la de mercados como Chile o Canadá, donde la expectativa de reducción supera el 70%.
Casi el 40% de las empresas en el país ya ha experimentado una reestructuración laboral sustancial. En este nuevo ecosistema, los criterios de selección están cambiando:
- Certificaciones técnicas: Priorizadas por el 66% de las compañías.
- Habilidades blandas: El pensamiento crítico (59%) y la comunicación efectiva (51%) se vuelven diferenciadores clave.
- El declive del título: Solo el 5% de las empresas considera hoy el título universitario como un requisito indispensable para puestos de entrada, cediendo terreno a la demostración práctica de competencias.
Se proyecta que la IA podría sustituir más del 50% de las tareas de analistas de investigación de mercado y representantes de ventas, mientras que su impacto en puestos directivos es significativamente menor (entre el 9% y 21%).
A nivel global, el Foro Económico Mundial estima que, aunque la tecnología desplazará 9 millones de empleos, creará 11 millones de nuevas posiciones enfocadas en el procesamiento de información y sistemas inteligentes.
La brecha entre adopción básica e integración avanzada
A pesar del entusiasmo, México enfrenta una “desigualdad digital” interna. Si bien 2 millones de empresas (38% del total nacional) ya utilizan IA, solo un 3% ha alcanzado un nivel avanzado de integración. La mayoría (72%) se limita a usos básicos destinados a mejorar la eficiencia operativa.
Esta disparidad es especialmente marcada entre las startups y las grandes corporaciones. Mientras que el 75% de las grandes empresas busca ganancias incrementales, el 41% de las startups mexicanas utiliza IA de forma más agresiva, con un 29% aplicando usos avanzados y un 31% desarrollando productos nuevos desde cero con esta tecnología. Aquellas empresas que ya han dado el paso reportan beneficios tangibles: un aumento promedio del 16% en ingresos y mejoras sustanciales en productividad para el 88% de los adoptantes.
El obstáculo principal para profundizar este impacto es la falta de habilidades especializadas. El 55% de las empresas cita la carencia de competencias digitales como su mayor barrera de innovación, y solo el 19% asegura contar con personal con capacidades sólidas en IA.
Perspectivas de futuro: Entre el optimismo y la reconversión
El sentimiento general del trabajador mexicano hacia la IA es predominantemente positivo. El 74% de la fuerza laboral considera que esta tecnología está abriendo más oportunidades de las que cierra. Existe una expectativa de mejora en el desempeño laboral (“la chamba”) en el 47% de los empleados, mientras que el temor al desplazamiento por robots se limita a un 13%.
Sin embargo, para que este optimismo se traduzca en desarrollo humano, se requiere una estrategia de reconversión laboral (reskilling). La demanda de ingenieros de IA, científicos de datos y especialistas en procesamiento de lenguaje natural (PLN) sigue en aumento, posicionando a las áreas de TI e ingeniería entre las mejor remuneradas del país en 2025. El desafío para México radica en integrar estas nuevas competencias de manera equitativa, evitando que la automatización profundice las brechas sociales existentes y permitiendo que el trabajador se enfoque en tareas de mayor valor creativo y crítico.
El desafío de la madurez digital: Hacia una estrategia nacional de IA
La integración de la inteligencia artificial en el tejido productivo de México revela una paradoja: existe un optimismo generalizado entre los trabajadores, pero una respuesta institucional y corporativa que aún camina detrás de la práctica cotidiana. El fenómeno del uso de asistentes personales no corporativos demuestra que el capital humano está adoptando la tecnología con mayor velocidad que las políticas de las empresas.
A largo plazo, la competitividad de México no dependerá únicamente de su capacidad para atraer centros de datos de firmas globales, sino de su habilidad para elevar ese 3% de empresas con uso avanzado de IA a una mayoría nacional.
La transición hacia una economía de mayor valor agregado exige que la automatización de tareas repetitivas sea compensada con una estrategia nacional de reconversión laboral que priorice el pensamiento crítico y la ética, asegurando que el desplazamiento de funciones no se traduzca en una pérdida neta de oportunidades, sino en una evolución de la fuerza de trabajo mexicana.
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