Cosas chilangas

Las prisas en tomar decisiones y colocarse primero en el arrancadero electoral que tiene Morena y el gobierno son vistas con tranquilidad y diversión en la cancha opositora. Mientras, por ejemplo, en la CDMX hay un pleito gigantesco que amenaza con un problemón para la candidata presidencial, los opositores capitalinos disfrutan del pleito ajeno como si no tuvieran nada que hacer al respecto. Ni siquiera opinan.

Resulta curioso, pues quizá la única plaza donde se puede dar de inicio una contienda cerrada es precisamente en la CDMX. Recordemos que el grupo de izquierda que ha gobernado esta ciudad en los últimos treinta años ha pasado por un proceso de descomposición y alejamiento en el que prácticamente todos están esperando que se vaya López Obrador para irse cada quien por su camino. En las elecciones de 2021, la oposición tuvo un notable crecimiento, coronado con triunfos en varias alcaldías en esta entidad. El votante capitalino ha dado muestras ya de hartazgo por el maltrato presidencial en contra de los habitantes de clase media de esta ciudad. También ha manifestado su cansancio por los liderazgos ahora establecidos en Morena, pero que tienen décadas exprimiendo canonjías gubernamentales.

Ya hemos comentado en este espacio el singular espectáculo que están dando los oficialistas en su pleito, que bien podría tener nombre de función de lucha libre: los puros contra el policía. Y es que, en efecto, por desconocida razón, algunos en Morena se sienten puros, cuando en realidad se la han pasado toda la vida chapoteando en el lodazal y desde ahí han hecho su vida. Pero ellos sienten que son puros, comparados con los que no son herederos del 68, que nunca cantaron La internacional o no han leído a Noam Chomsky. Eso sí, va a ser difícil que lo tenga “el policía” en su currículo. El día de ayer, en uno de sus artículos, la escritora militante Sabina Berman mencionaba un apodo que le dan al odiado policía: Batman. Ellos creen que combaten a Batman –con ese increíble sentido del humor que le caracteriza, Berman le puso Bad-man (claro, nada más izquierdoso que un chistín clasista contra “el poli”, mostrando dominio del inglés) y dijo que solamente ha sembrado división y miedo. Ah, qué malo es el hombre murciélago. ¿A qué hora creyó que esto es Ciudad Gótica? Los superhéroes no son revolucionarios. Eso se sabe.

Pero del otro lado, los líderes de la oposición dicen que tienen tiempo y que no hay prisa. Claro, ellos ya tienen su plurinominal, el problema es para los que quieren y necesitan hacer campaña para ganar. Se han apuntado varios proyectos: Santiago Taboada, a quien todas las encuestas ponen arriba y que apunta a ser el candidato adecuado para competir contra Omar o contra Clara. También Lía Limón, que está al frente de una alcaldía, ha levantado la mano. Lo ha hecho también la disruptiva Sandra Cuevas, literal de la mano, y un poco más, con el priista Adrián Rubalcava, con unas fotos en las que parecen anunciar un espectáculo político-erótico-electoral. Ella, Sandra, tomó nota del Batman policía y dijo a su compañero Rubalcava que él era Antorcha Humana. Rubalcava ha sabido corresponder al fuego de la alcaldesa manifestando su gusto por el “perreo con Sandra Cuevas”. Así las cosas en la oposición. ¿Para qué decidir? Mejor echar desmadre, organizar elecciones en el Frente para tener problemas y pleitos, y ya llegará el tiempo de las campañas. ¿Cuál es la prisa?

Te puede interesar: Bajar a Omar

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Facebook: Yo Influyocomentarios@yoinfluyo.com

Compartir
No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Newsletter

Suscríbase a nuestra newsletter para recibir nuestras novedades.