Sección - Yo Influyo News - Mauricio Candiani

Un evento virtual debe seguir una cuidadosa planeación, pero puede ser una herramienta muy poderosa en estos tiempos.
En el ambiente actual tan inmerso en la inmediatez, la capacidad de persistencia avala la cualidad de la perseverancia que permitirá salir adelante a las empresas.
Las empresas y organizaciones deben estar constantemente superando sus respectivas fronteras.
Dueños y directivos educados en un mundo analógico deben adaptarse a los sistemas digitales para desenvolverse eficazmente y ayudar a sus empresas.
Ninguna institución de educación estaba preparada para funcionar fuera de las aulas por largo tiempo como se han visto obligadas por la pandemia.
No tiene sentido una modificación para operar un negocio en digital, si no se cree que se tendrá un impacto positivo y sostenible en los clientes.
Vivimos un cambio estructural de las circunstancias y enfrentamos retos de proporciones insospechadas.
El gran reto para el ejecutivo y para el empresario operativo es empoderar su respectiva capacidad cibernética, en todo tipo de plataformas digitales.
La obligación de navegar asertivamente el mundo digital ya no es un mito para las empresas mexicanas.
Aunque muchos mueren de ganas por que se reactiven los eventos presenciales desde bodas a convenciones, estos serán selectos y con pocos participantes.
Son pocas las ideas que llegan a concretarse, algunas no lo hacen por falta de voluntad por de quienes las conciben, algunas por ser imprácticas o inviables.
La casa era el refugio de nuestra actividad pública. Un espacio cuya función primaria era el descanso y el cuidado personal, ahora es parte de nuestro trabajo.
Los tiempos difíciles normalmente vienen acompañados de asuntos de complicación extrema y la tentación de posponer, diferir o evadir siempre estará por ahí.