AMLO viajará por primera vez al extranjero, así manifiesta el desprecio que le tiene a la realidad internacional, pero había que pagar favores a los EU.
La responsabilidad de proteger a la población frente a la pandemia le corresponde al gobierno federal, que hasta la fecha no ha cumplido con esta obligación.
Quienes apoyaron a la secretaria de la Función Pública, lo hicieron para prevenir que ella, con sus súper facultades, los pueda sentar en el banquillo de los acusados.
El presidente siempre ha puesto en una esquina a quienes piensan como él y en la otra a quienes lo hacen diferente, así crea odio al que no debemos responder.
Hacer realidad la democracia está en manos no sólo de quienes pertenecen a los partidos políticos, es una tarea de todos los ciudadanos.
México necesita un Sistema Nacional de Diagnóstico que nos permita tomar decisiones más claras a través de un método de prueba que sea verificable.
 La crisis económica y de salud en el país se acrecentaron con la pandemia, la cual servirá de pretexto al gobierno para justificar sus malas decisiones.
La indiferencia y la irresponsabilidad del gobierno ante los daños de la pandemia son patentes. Quienes amamos a México no podemos ser indiferentes a los despojados.
La forma en que podemos sustituir el escenario catastrófico es acotando al presidente, rescatando el gobierno y la política en las decisiones del Congreso.
 El encierro nos ha obligado a mirar con humildad nuestra pequeñez y caer en la cuenta de que, a veces, cumplir con el deber se convierte en la acción indispensable.
La Guía Bioética para los casos de COVID-19 en México, debe respetar la dignidad humana, la cual es irrenunciable.
Las medidas erróneas del gobierno ante la pandemia, lejos de prepararnos para un buen futuro en libertad, nos regresan a la esclavitud al servicio del gobierno.
A pesar de que muchos se desilusionaron con el mensaje de AMLO, lo que cuenta es que como trabajemos en unidad para sacar al país adelante.