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España: la culpa es de Rajoy

Pedro Sánchez continua al frente de España ¿Debemos culpar a alguien de esto?


Rajoy España


Los resultados de las elecciones generales celebradas en España el pasado 28 de abril causaron sorpresa en muchos sectores, especialmente en aquellos que tenían la esperanza de que el actual presidente de gobierno, el socialista Pedro Sánchez, fuese desalojado de La Moncloa.

No solamente continuará en su puesto, sino que incluso vio aumentar el número de diputados que -si les agregamos los de PODEMOS y diversos grupos separatistas- le permitirán la necesaria mayoría absoluta para gobernar sin tropiezos.

Aunque muchos tenían la esperanza de que el líder del Partido Popular, Pablo Casado, desbancase al PSOE, no ocurrió así; por el contrario, su partido se desinfló con lo cual queda en situación precaria.

Quien sí ganó bastantes escaños fue el centrista CIUDADANOS, con Albert Rivera como candidato, lo cual hace que el mapa político adquiera un nuevo rostro.

Aunque los analistas se devanan los sesos echándole la culpa de la derrota a unos y el mérito de la victoria a otros, la realidad es más compleja de lo que a simple vista parece.

Una realidad que no es de ayer ni de antier, sino que se remonta a los tiempos del tristemente célebre Mariano Rajoy.

Ocurrió a fines de 2011 cuando más de diez millones de españoles -hartos del socialista José Luis Rodríguez Zapatero- apoyaron en masa al Partido Popular.

Fue así como Mariano Rajoy alcanzó la impresionante cifra de 186 diputados, con lo cual se convirtió en el presidente con más poder en los últimos años.

Cuando millones de españoles votaron en 2011 a Mariano Rajoy, esperaban una serie de cambios tales como la derogación de la Ley de la Memoria Histórica, de la Ley de Aborto, y el que se mantuviese a raya al separatismo catalán.

Nada de eso hizo. Y fue tal el descontento popular que, cuatro años después, Rajoy perdió más de tres millones de votantes.

Al mismo tiempo, España dejaba de ser bipartidista puesto que entraban en el escenario político nuevos partidos como el centrista CIUDADANOS y el radical de izquierda PODEMOS.

A fines de 2015, Rajoy logra formar gobierno apoyándose en una exigua mayoría relativa.

Surge entonces el problema catalán. Rajoy actúa de manera tan torpe que acaba enemistándose con todos.

Esto facilita que lo derroquen mediante una moción de censura.

Ese era el momento para que Rajoy disolviera el Parlamento y convocar a elecciones, con lo cual, probablemente, hubiera evitado que el socialista Pedro Sánchez llegase al poder.

Sin embargo, no lo hizo; permitió que lo derrocasen y que fueran los socialistas quienes tomasen la iniciativa.

Durante diez largos meses, Pedro Sánchez tuvo tiempo para unificar su partido, reorganizarlo, restañar viejas heridas internas y presentarse fuerte a las elecciones del pasado 28 de abril.

Es aquí donde nos detenemos un minuto para hacernos las siguientes preguntas: Tantas torpezas cometidas por Rajoy… ¿No es como para desconfiar? ¿Torpeza o mala fe? ¿Ineptitud o traición?

¿Qué clase de elemento es Mariano Rajoy? Esto da razones más que suficientes para pensar que -en lo más oscuro de su conciencia- Rajoy tiene más afinidades con los socialistas que con los populares que estaban bajo sus órdenes.

Mucho se insiste en que el período de Rajoy fue una prolongación de los dos períodos socialistas de Zapatero.

Ahora bien, dentro de este maremágnum que es la política española del momento actual, aparece un nuevo elemento.

Un nuevo elemento llamado Santiago Abascal, dirigente del Partido VOX, que en todo momento afirma defender los valores tradicionales de España.

Un partido que recibió más de dos millones y medio de votos y que ha logrado colocar 24 diputados en el Congreso.

De este modo, Abascal deja de ser un político marginal para transformarse en un personaje que, a partir de este momento, ocupará espacios muy importantes dentro de los medios.

Si hasta el día 28 de abril quienes defendían los valores tradicionales de España eran ignorados porque simplemente no existían para los medios; a partir de ahora irrumpen en el escenario con gran ímpetu.

Y gracias a eso puede decirse que resultaron triunfadores en los pasados comicios.

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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