Las lentejas del lambiscón

Claro está que, a los intereses económicos y de poder político, les importa un pepino la ética y la moral, con tal de lambisconear las lentejas que se les ofrecen en charola de plata.


Cartilla moral


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En Yo Influyo se retoma el tema del reparto, difusión, distribución y manejo gubernamental de la Cartilla Moral, cuya “gelatinosidad”, particularmente en el manejo ideológico de su difusor principal, el presidente mexicano, invita a formular e hilvanar varios planteamientos.

El breve espacio donde la moral no está

De las opiniones autorizadas en el tema, el maestro Antonio Maza Pereda, monseñor Alfonso Miranda, Ricardo Cruz o Ángel Luis Lorente, pueden deducirse algunos elementos valiosos para entender qué se pretende con la dichosa cartilla y a un tiempo, los propósitos de sus distribuidores.

1. Es claro que no todos los grupos evangélicos se han manifestado simpatizar con el partido del gobierno. Al contrario, en particular, aquellos que están a favor de la vida y la familia; del orden natural del matrimonio y la defensa del derecho de los niños a ser adoptados, se han opuesto a las lentejas que les ofrece la 4T.

2. Sin embargo, otro grupo se ha inclinado por recibir las migajas que se arrojan de Palacio Nacional. Por eso mismo se han ofrecido a distribuir la cartilla moral, mediante un acto bastante discutible de moralidad.

3. Con enorme categoría y nobleza, la Iglesia Católica se negó a repartir los pasquines. De inicio –y hágame usted el favor, para sorpresa de todos, la Iglesia defendiendo el estado laico, como siempre lo ha hecho. Lo que no defiende es el estado anticlerical y antirreligioso– por una sutileza: el documento llamado cartilla moral, “contradice la doctrina católica y contiene temas muy ambiguos”.

4. Claro está que, a los intereses económicos y de poder político, les importa un pepino la ética y la moral, con tal de lambisconear (“lambisconear” es la expresión más peyorativa de “lamer”) las lentejas que se les ofrecen en charola de plata. Diez mil ejemplares distribuidos en siete mil templos evangélicos. El esfuerzo para indoctrinar no es menor.

5. El maestro Maza Pereda sostiene que la referida cartilla no representa el código de conducta católico, en especial en temas como defensa de la vida humana y el relativismo ofrecido al lector. Es decir, “legalmente” se puede abortar, “pero moralmente no está bien”.

6. Y aunque el presidente mexicano aseguró que no hay una religión predilecta del Estado, con este apoyo evangélico se evidencia lo contrario; aunque también se aprecia el poderío del propio estado.

7. En paralelo, la cartilla convierte a la ética en un tema de votación a mano alzada y no hay límites. Entonces, la cartilla puede lograr que la moralidad dependa de quien la aplique, la conceptualice o la mida. Esa es la “gelatinización” a que se refiere este escribano.

8. Según diversos especialistas como los aquí nombrados, el contenido del texto de Alfonso Reyes “…está mutilado y sacado del contexto histórico”. Adicionalmente, el texto no incluye definiciones, lo que vuelve más difuso el contenido

9. Y en opinión del amanuense, todas estas iniciativas, así lo parece, tienden a reforzar una visión de Estado megalómano, totalitario y antidemocrático. Solo se abre el debate cuando es a mano alzada y el público pertenece a los leales al presidente. La discusión se atrofia ex profeso, porque el ejecutivo tiene sus propios datos y personales convicciones. Lo demás no cuenta. ¡Que siga el reparto de lentejas!

 

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