Romero Deschamps: la moneda está en el aire

¡Vaya que los señores son tardaditos! Dos años para desconocer un evento estatutario sindical… ¡debe ser cosa seria! En particular, porque en esa Convención se reeligió a Romero Deschamps, justamente, un año antes de que terminara su encargo como dirigente.


Romero


Pan y circo

El anuncio fue espectacular. La nota jaló la atención de tirios y troyanos; desde aquellos que quisieran ver a Carlos Romero Deschamps en las mismas condiciones de Lozoya Austin –con todo y familiares detenidos– pasando por los que quieren verlo cocido en aceite hirviente y cocinado al mojo de ajo; pasando por los que estiman probable, que el acuerdo entre el presidente y Peña Nieto se rompió o cuando menos, se está resquebrajando.

“Haiga sido como haiga sido”, en expresión de Felipe Calderón, lo cierto es que, a una buena parte del sindicato petrolero, que simpatiza –por ideología o conveniencia- con MORENA, se le cuecen las habas (les urge, decimos en México) por ver a su líder moral en pleitos con la justicia, correteado por la Interpol en todos los países, con tal de que se diga que el presidente “sí está atrapando a los peces gordos”.

No da para mucho

El tema no da sino para compartir con nuestras hermosísimas lectoras y amables lectores, algunos aspectos básicos de lo que hay y lo que puede suceder.

Entresacando algunos elementos de la nota que comentamos, aparece que:

1. Algunos trabajadores de las 36 secciones del Sindicato de PEMEX “expulsaron” de sus filas a Romero Deschamps.

2. La expulsión fue nota del periódico Excelsior, quien asegura que el líder sindical, quien es investigado por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, se habría concretado durante una Convención Extraordinaria efectuada este miércoles.

3. La expulsión se concretó por voto libre, directo y secreto, se aseguró a los medios, con un detallito: No se precisó el lugar donde se llevó a cabo el evento ni quién lo convocó, ni cómo se realizó el escrutinio, y nadie sabe si existió el quorum estatutario. Es decir –como siempre– todas las cosas manejadas en los oscurito y con cero transparencia en los procedimientos.

Tardaditos

Es curiosa la costumbre política nacional. Cuando alguien se encuentra lastimado, vituperado, nada bien ponderado y bocabajeado en un linchamiento especialmente mediático, (va otro mexicanísimo refrán) “al mejor de los perros se le carga todas las pulgas”.

Esto no significa la inocencia absoluta y exoneración de ese tipo de liderazgos vetustos, obsoletos y fuera de época, como es el propio Romero Deschamps, Napoleón o la Ticher. Pero en el caso presente, sus otrora difusores de incienso, hoy constituyen sus más acérrimos y flamígeros adversarios.

(Tercer refrán nacional) “Y ya encarrerado el gato” –que significa que no falta quien aproveche la circunstancia de fragilidad de Romero para tundirlo aún más– el grupo inquisitorial, de paso, argumenta ahora que “desconocen las decisiones de la Convención de 2017…

”¡Vaya que los señores son tardaditos! Dos años para desconocer un evento estatutario sindical… ¡debe ser cosa seria! En particular, porque en esa Convención se reeligió a Romero Deschamps, justamente, un año antes de que terminara su encargo como dirigente.

En otros términos: cualquier semejanza con la elección y ampliación de mandato de Bonilla en Baja California, es mera coincidencia.

Lo hilarante

La tragicomedia no se limita a estos decires. Un poco antes de escribir estas líneas, el escribano se enteró que el área de comunicación del sindicato petrolero, afirmó –debió ser con la Cartilla Moral en la mano– que el proceso de desconocimiento de Carlos Romero, “fue ilegal”, razón por la que “no tendrá efectos”.

Para tranquilidad de todos los mexicanos y preocupación para los fans de la 4T, el golpe contra el líder petrolero despide cierto tufo a casos similares en el norte del país, donde el abogado Alcalde Justiniani es abogado patrono de un montón de agrupaciones sindicales que han puesto en jaque a los empresarios norteños.

Pero, para que no cunda el pánico, “La secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luis María Alcalde, aseguró que su padre, Arturo Alcalde Justiniani, no es abogado del líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps”. (//www.sdpnoticias.com/nacional/2019/07/23)

 

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