Ovni sapiens

López-Gatell se fue a la playa y con todo y bicho andaba por la calle, valiéndole un soberano pimiento a quiénes podría contagiar.


Maistros de nada


Va por el retorno de Don Sebas

Gonzalitos, aquel hombre sencillo con enormes ganas de cultivarse y salir adelante sin necesidad de disfrazarse de Nini, recorría esa mañana las calles recién regadas y barridas de la colonia.

Se quedó petrificado y no daba crédito a su visión: el mismo bigote, la misma impecable filipina de trabajo, la misma cubeta, el trapeador y la escoba. La cortina de la peluquería del barrio, previamente lavada “a conciencia”, ya estaba abierta en tanto que, unas canas más y unas menos, don Sebas le daba lustre a la banqueta dándole la bienvenida a sus clientes, ajustando eventualmente su cubrebocas.

Gonzalitos se detuvo, cruzó la calle y se paró delante del fígaro:

-¡Dichosos los ojos mi estimado figaredo!... ¿Pos ónde andaba?... ¡Caramba! ¡Se despareció usté, como si fuera contrato de vacunas con Pfizer! ¿Pos qué le pasó don Sebas?

-Joven Gonzalitos, respondió el peluquero del barrio, ¿Por cuál empiezo a contestarle? Verá usted mi estimado efebo. Si de pura casualidad se enteró de que hay una pandemia, entonces me dará la razón al hacer un súper esfuerzo de todo tipo, para quedarme en la casa mía que es suya.

-Ora sí, ya entendí don Sebas. Usté sí hizo caso, no como López-Gatell que se fue a la playa y con todo y bicho andaba por la calle, valiéndole un soberano pimiento a quiénes podría contagiar.

-Pues así es la historia reciente de este país que aguanta todo lo que le pongan encima, ¡a ver hasta cuándo!

-Es que, lo que usté no sabe –dijo Gonzalitos bajando el volumen de la voz– es que México está lleno de “OVNI SAPIENS”.

-Querrá usted decir “Homo Sapiens” o, en su caso “Omni Sapiens” que se atribuye esto último a quiénes dicen que saben todo y todo el conocimiento les es propio.

-¡No don Sebas! Yo hablo de los OVNI SAPIENS.

-Le estoy entendiendo menos que a los informes del auditor superior de la federación.
-No está tan complicado don Sebas. ¿No ha visto usté en la tele el programa de “Alienígenas Ancestrales”? Ese mismo programa donde se ve que, los ovnis y sus tripulantes siempre fueron y han sido, ¿más inteligentes que los humanos?

Don Sebas levantó sus siempre pobladas cejas en señal de enorme sorpresa.

Gonzalitos ni se inmutó con el lenguaje no verbal del peluquero. ¿Las pirámides de Egipto y Teotihuacán?... construidas por los Ovnis Sapiens. ¿Las piedras convertidas en figuras en Nazca?… fueron hechas por ovni sapiens… ¿Las 870 carotas –como de inspector de Santiago Nieto– en Rapa Nui? (Que eso debe estar más allá de Ecatepec) ... Seguro que las hicieron los Ovni Sapiens. ¿El calendario azteca y las pinturas rupestres?... construidos por los Ovni Sapiens… ¡O sea… todo lo hicieron los Ovni Sapiens don Sebas!

-Mediante entendido joven Gonzálitos. Pero, todo eso, ¿qué tiene que ver con los dimes y diretes de los días recientes?

-Fácil, don Sebas. El Palacio Nacional está repleto de Ovni Sapiens que son, ese grupito que le aconseja cosas y le sopla al presidente lo que tiene qué decir.

-Ahora entiendo menos, Gonzalitos.

-¿No dijo el presidente que hay que pedirle a Facebook, a Twitter, a Instagram y a Linkedin que no se metan en la política nacional?

-Sí. Así fue.

-Pos ¡á’i está! Son Ovni Sapiens que le aconsejan que los dueños de esas empresas, tienen que pedir permiso al presidente antes de publicar cualquier cosa.

-¿No le dijo al Auditor Superior que estaba bien menso –bueno, eso interpreto yo– porque sus cálculos estaban mal hechos?

-Pues, sí. Ese es el punto, los Ovni Sapiens saben de macroeconomía, de finanzas, de cálculos matemáticos y matemáticas financieras, de antropología y adivinanzas como para hacer maromas con sus cifras y descalificar a los expertos. ¿Correcto?

-Pues, ahora caigo.

-Y la última don Sebas para no irnos tan lejos. Los Ovni Sapiens saben un chorro de todas las teorías del derecho, particularmente de derecho constitucional. Y por eso se fueron a la yugular de don José Ramón Cossío y por supuesto, también saben más que don Alfredo Barrera, Carlos Soto y Hugo A. Bermúdez; el juez de distrito Miguel Luna, el propio exministro José Ramón Cossío o del juez Juan Pablo Gómez Fierro y los especialistas en derecho Miguel Carbonell y Geovanni Sandoval, así como múltiples abogados litigantes que conforman las Barras y Colegios de Juristas del país.

-Ahora entiendo bien. Lo que usted, estimado Gonzalitos, define como los “Ovni-Sapiens”, son aquellos a los que mi santa agüe calificaba como “Oficial de todo y máistros de nada”, ¿verdad? Gracias por el breviario jurídico-electoral.

 

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