Enseñemos a nuestros hijos a ahorrar

El hábito del ahorro se aprende con el ejemplo, así que seamos coherentes y entremos todos a la dinámica familiar del ahorro.



Siempre que comienza el año terminamos muy gastados y con algunas deudas que nos pueden dar problemas, es por esto que es el mejor momento para educar a nuestros hijos en las virtudes y crearles el hábito del ahorro.

Es necesario que nuestros hijos comprendan muy bien las cosas y que nosotros les expliquemos que vamos a implementar una estrategia familiar, por eso aquí te dejo mis 5Tips para enseñar a nuestros hijos a ahorrar.


PRIMERO. Define tus necesidades.
Es necesario hacer conciencia de que hay cosas que son necesarias y otras que son secundarias, que podemos programar o que podemos prescindir de ellas.

Es bueno hacer una lista de las necesidades y poderles dar prioridad para que las tengamos en cuenta y las vayamos solucionando lo más pronto posible, pero sin causar estragos en la vida cotidiana.

Esta lista la podemos tener a la vista o en nuestra agenda para no olvidarnos de ella conforme pasa el año. Otro punto importante es irla actualizando para que sea eficaz.

SEGUNDO. Haz un plan de comidas.
Dentro de las necesidades primordiales está la alimentación, que debe ser adecuada a la edad de nuestros hijos y que no debemos sacrificarla por cubrir otras necesidades secundarias.

Podemos ahorrar si nos organizamos y vamos a hacer las compras con lista en mano, así evitaremos hacer compras por impulso o caer en la trama de las falsas ofertas que los centros comerciales nos presentan.

Es bueno hacer los menús de lo que vamos a comer durante toda la semana para saber que necesitamos y las cantidades adecuadas para evitar tener desperdicios de comida.

Otra forma en que podemos ahorrar es hacer la misma comida para dos días ya que evitamos cocinar a diario y así ahorramos gas y optimizamos los ingredientes. Sé que a muchos no les gusta comer lo mismo dos días seguidos pero eso lo podemos solucionar haciendo alguna guarnición diferente o acompañando la comida un día con tortillas y al día siguiente con pan.

Cuando lo que nos queda no es suficiente para una comida completa podemos disponerla para comerla en tostadas y así hacemos rendir el guiso y no gastamos de más.

TERCERO. Toma en cuenta los gastos fijos de servicios.
Estos gastos son tediosos pero son necesarios. Los servicios como el teléfono y el internet comúnmente son gastos fijos ya que comúnmente tienen tarifas específicas dependiendo de lo que se contrata; en el caso de la luz, gas y el agua, el monto va de acuerdo al consumo, pero los tiempos de pago son fijos y ya establecidos por lo que podemos poner atención y pagarlos en tiempo para evitar recargos o gastos por reconexión.

Otra forma de ahorrar es tener cuidado de que el consumo de los servicios no exceda los límites permitidos, teniendo cuidado de no dejar la luz prendida o la llave del agua abierta, cuidar estos recurso también nos ayuda a ahorrar y además cuidamos nuestra casa común.

Para que nuestros hijos nos ayuden podemos encomendarles que sean los guardianes y que estén atentos de que las luces no estén prendidas cuando no es necesario o que las llaves de agua estén correctamente cerradas, esto puede ser muy divertido para ellos si les ponemos retos que cumplir y les ponemos algún marcador de triunfos donde vayan marcando las veces que apagan una luz o cierran una llave de agua. ¡El ahorro también puede ser divertido para nuestros hijos!

CUARTO. Por un lugar para colocar las monedas que te den de cambio.
Me he dado cuenta que muchas veces llegamos a juntar grandes cantidades de dinero de las monedas de un peso que nos van dando de cambio. Para traerlas cargando son muy pesadas y en muchas ocasiones las dejamos por ahí, lo que resulta en que se pierden y ahí tenemos una fuga fuerte de dinero.

Si destinamos un bote para poner ahí todas las monedas que tengamos en el monedero o que nos den de cambio nos podremos dar cuenta de que se junta una buena cantidad de dinero y que nos puede significar un ahorro.

Nuestros hijos nos pueden ayudar a meter esas monedas al bote y dependiendo de la edad, nos pueden ayudar a contarlas o a ver si el bote se va llenando.

Podemos ir tomando el dinero poco a poco o dejarlo para que cuando se llene tengamos una buena cantidad que podemos utilizar para darle un pequeño gusto a nuestra familia, es decir, ir por un helado, comprar una pizza o algo así.

Y QUINTO. Apriétate el cinturón y planea también los gustos.
Es necesario que nos adecuemos a nuestras posibilidades y que no caigamos en la trampa de vivir del crédito porque los intereses nos hacen pagar el doble de lo que nos endeudamos y sufrir mucho.

Es mejor apretarnos un poco el cinturón y caminar nuestro estilo de vida para adaptarnos a lo que podemos.

No te digo que nos vayamos a lo más austero, pero sí que seamos conscientes de que hay prioridades y que dejemos de lado los gastos superfluos o que dejemos de lado lo que está de moda ya que, seguramente, estará muy caro y fuera de nuestras posibilidades.

Sé que como familia es bueno que de vez en cuando podamos salir de paseo, compremos un helado, vayamos al cien o cosas así que nos den alegría y fomenten la sana convivencia familiar, pero es necesario que la planeemos para que no generen un gasto exagerado o fuera de lugar, sino que podamos programarlas y sean algo que nos genere alegría.

El hábito del ahorro se aprende con el ejemplo, así que seamos coherentes y entremos todos a la dinámica familiar del ahorro.


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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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