¿Ciudadanos demócratas?

El gobierno debe velar por el desarrollo del país a nivel nacional e internacional; por eso, una de sus funciones es lograr que la iniciativa privada alcance sus fines siempre dentro del marco legal.



La ciudadanía es una conquista. El ciudadano no es un mueble inerte, ni un árbol que produce buena sombra sin que lo sepa, ni un animal que mueve la cola por las calles buscando algo que atrapar para matar el hambre. El ciudadano sabe de su pertenencia a un lugar, allí construye su hogar y su trabajo, se preocupa por contribuir con los demás a elevar ese lugar a un nivel lo más alto posible para que sus habitantes vivan y convivan del modo más adecuado a las circunstancias que exigen la dignidad humana.

Hay muchos modos de organizar la convivencia y el gobierno, después de un largo recorrido de la vida humana sobre la Tierra, en los últimos tiempos, para gobernar hemos optado por la democracia, que asume unos matices específicos según la latitud de los países, pero su peculiaridad consiste en la participación de todos.

Por lo tanto, la democracia la construyen los ciudadanos, y también la sostienen porque es frágil si predominan las pasiones mal sanas de los habitantes. Pasiones que pueden emerger en cualquier persona, entonces cancelan los vínculos de solidaridad, los detectan y los desactivan, para favorecer únicamente a unos pocos de sus colaboradores cercanos, y no se busca el auténtico bien para todos. Un gobernante puede ser buen o mal ciudadano. Un empresario puede ser buen o mal ciudadano. Una persona puede ser buen o mal ciudadano.

Entonces, para ser un ciudadano demócrata es necesario partir de la evidencia de que uno mismo o cualquiera, cuando tiene poder sin cortapisas se engolosina y busca dominar a costa de lo que sea. La tentación es traicionar la democracia y adoptar la tiranía: absorber todos los poderes. En esas circunstancias la traición puede consistir en no dejar participar a los demás, los demás serán únicamente piezas de ajedrez que mueva y aproveche para sus fines.

Esa es la razón de la necesidad de pesos y contrapesos. Se trata de equilibrar el ´poder, de aprovechar las propuestas constructivas, no de uno solo, sino las de varios expertos en el tema, estudiarlas, entenderlas y aplicarlas para el beneficio y el desarrollo de todos los ciudadanos. Por esta razón, en las democracias hay variedad de instituciones especializadas en ofrecer sus respectivos servicios. Y sin privilegiar a alguna, ellas mismas se superan para satisfacer el sector al cual se dirigen.

Solamente así se lucha contra las tiranías o contra las oligarquías. Sabemos que hay pesos y contrapesos. Por ejemplo: tres poderes para señalar el mejor rumbo desde su competencia: el legislativo, el ejecutivo y el judicial. Dictar leyes en el bien y para el bien; gobernar para servir a todos los sectores; vigilar la conducta de los ciudadanos para secundar la ley y la auténtica autoridad. Cada sector ha de mantener su independencia respecto a los otros dos para no traicionarse ni traicionar a la ciudadanía.

Otro ejemplo de tres poderes: la iniciativa privada, el gobierno y la ciudadanía. Por iniciativa privada entendemos la legítima capacidad de los particulares para unirse y crear instituciones que presten servicios, ofrezcan fuentes de trabajo y obtengan beneficios económicos. El gobierno, mediante las instituciones gubernamentales, ha de velar por el desarrollo del país a nivel nacional e internacional; por eso, una de sus funciones es lograr que la iniciativa privada alcance sus fines siempre dentro del marco legal, y evitar la tentación de absorber las tareas de este sector. La ciudadanía ha de gozar de los medios que ofrece la iniciativa privada, ha de gozar del buen gobierno, e individual o colectivamente cuidar o denunciar a los otros sectores según estén realizando sus competencias.

El pasado 13 de mayo, en la Cátedra Madero, José Woldenberg dio una interesantísima explicación de nuestra democracia e inyectó luz a la razón de nuestra posición ciudadana. Partió del hecho de la importancia del voto como una vía muy importante de participación. Advirtió que durante el “PRIato” prácticamente nadie creía en el respeto al voto, había mucho escepticismo y por esa razón muy pocos acudían a las urnas. Cuando se dio la alternancia en el año 2000 la participación aumentó, y se garantizó la legalidad con la creación del IFE, organismo independiente de cualquier partido o presión. Un poco más adelante el IFE derivó en el actual INE, de federal pasó a nacional.

Desde el inicio de esta Institución dieron oportunidad a particulares para que se inscribieran como observadores. Lo hicieron personas de los respectivos partidos, y también personas independientes, pero mexicanos con deseos de vigilar para hacer las cosas bien. Todos sabían que había muchísimas irregularidades en las urnas y también desde antes porque compraban a los votantes. Eso se impidió y los ciudadanos pudimos intervenir y cuidar la buena marcha del proceso. El peligro existe, pero se nos da la oportunidad de impedirlo.

Woldenberg señaló la importancia de que toda persona, sin necesidad de pertenecer a un partido, pueda participar con su voto. Esto es un logro que durante mucho tiempo no se tuvo. Necesitamos conservar este adelanto, es el medio por el cual la ciudadanía realmente influye.

El ponente hizo ver que hasta ahora el poder está regulado, dividido y vigilado. Esto no le gusta a López Obrador y está haciendo todo para eliminarlo, todos somos testigos de su lucha por destruir al INE. Todos sabemos que si en los resultados de las votaciones no ganan los de su movimiento acusará de fraude, y debe tener planes para imponer lo que desea.

Estamos en un momento crucial. Ya tenemos muchas evidencias de las imposiciones de López Obrador y los resultados desastrosos. Por ejemplo: los recortes a los rubros de mantenimiento en los presupuestos de las instituciones gubernamentales. Allí está la evidencia en el desastre de la Línea 12 del Metro. Sabemos que hay grave carencia de agua y desde la alcaldía de la Ciudad de México se reducirá el abasto desde la segunda quincena de mayo. Pero, por falta de mantenimiento la semana pasada finalizó con una gran fuga de agua potable que inundó vías rápidas de la ciudad.

Así el panorama después de dos años y medio de esta gestión. Si estamos de acuerdo, para subsistir tendremos que jugar béisbol.

Antes de despedirme les doy la liga de la conferencia que he mencionado. No se la pierdan: youtube.com/watch?v=zjKrLbs_M3g


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