La revolución musical e ideológica de los años sesenta

La llamada “Música de Protesta” recogía las inquietudes sociopolíticas de los turbulentos años sesenta.



En las décadas anteriores, la música servía de entretenimiento para bailar alegremente en fiestas y reuniones de amigos o conocidos y ocasión para conocerse más, o bien, simplemente como un pasatiempo para escucharla.

Pero en los años sesenta hubo un cambio importante tanto en el aspecto musical como en el contenido de sus letras.
Los compositores de Blues como Muddy Waters y B.B. King, así como la música de Rock and Roll de sus pioneros, como: Chuck Berry, Little Richard, Jerry Lee Lewis, Fats Domino, Elvis Presley y Roy Orbison, entre muchos otros, constituyeron el sedimento para la música pop de la siguiente década.

Las luminarias de los sesenta como Los Beatles, Los Rolling Stones, The Who, Pink Floyd, The Doors, The Animals, The Kinks reconocían haber fincado sus raíces en los compositores de los años cincuenta, y a partir de su influencia, crearon una música más evolucionada y con ingeniosas aportaciones.

Cabe destacar el caso del grupo Cream cuyos integrantes eran Eric Clapton (guitarra), Jack Bruce (bajo) y Ginger Baker (batería). Fundado en Londres desde 1966 que se caracterizaba porque su música era un híbrido de blues, jazz, rock psicodélico y pop. En opinión generalizada de los expertos “llevaban años luz de distancia” a los demás grupos.

Muchos no comprendían su novedosa música, pero pronto los comenzaron a imitar y a esas mezclas tan creativas continuaron buscando nuevas fórmulas como Jimi Hendrix, quien causó un gran impacto con su aparición en el “Festival Pop de Monterey, California” en 1967, así como la original manera de cantar blues de Janis Joplin.

En el caso de Los Beatles, su capacidad creativa llegó a unos límites inimaginables al fundir música Pop con música de orquesta sinfónica. Gracias al eficiente desempeño y talento del llamado “Quinto Beatle”, arreglista musical, compositor y productor George Martin. Tuvo una sólida formación en la música clásica y barroca desde su juventud.

Respetaba mucho el genio de los integrantes del cuarteto de Liverpool. Y les sugirió, por ejemplo, introducir música clásica con pop a canciones como “Todo lo que necesitas es amor”, “Un día en la vida”, “Ayer” y fueron bien aceptadas sus sugerencias tanto por Los Beatles como por los admiradores de este grupo. Otras veces era, por ejemplo, John Lennon que con su talento fuera de serie le dijo en cierta ocasión a George Martin que tenía en mente una canción y que le gustaría que le introdujera el corno francés y así resultó la espléndida melodía “Penny Lane”. Lo mismo hacía Paul McCartney con sus composiciones musicales, como ocurrió con “Eleanor Rigby”.

Hay que destacar que de los cuatro integrantes de Los Beatles, ninguno asistió a una Escuela de Música sino que poseían un asombroso y natural talento para la composición y para tocar instrumentos musicales. Tuvieron una considerable influencia en numerosos grupos quienes los imitaron, como Electric Light Orchestra, Queen, U 2, Oasis, Coldplay, Pink Floyd, etc.

Un apartado especial lo merece la llamada “Música de Protesta” que recogía las inquietudes sociopolíticas de esos turbulentos años, por ejemplo: Pete Seeger, quién fue músico de folk de Estados Unidos que manifestó en toda su obra un compromiso social y en defensa de los derechos humanos. Su canción “Venceremos” fue utilizada por Martin Luther King en sus diversas marchas y manifestaciones y otra muy célebre “Si tuviera un martillo” de corte pacifista fue mundialmente popularizada por el Trío Peter, Paul and Mary.

Afirma Bob Dylan, afamado cantante y compositor, que su fuente de inspiración fue Woody Guthrie cuyas melodías se identificaron con el sufrimiento de los pobres, oprimidos y su lucha contra cualquier forma de explotación humana.

Capítulo aparte lo merece Bob Dylan quién comenzó componiendo canciones de folk, como “La Respuesta está en el Viento” (a favor de la paz y contra la discriminación racial) y “Una Dura Lluvia Caerá” (expone el peligro de una posible guerra nuclear). Después crea el género folk-rock y bajo esa nueva corriente compuso “Like a Rolling Stone”, considerada por la revista “Rolling Stone” como “la mejor canción de todos los tiempos”.

Bob Dylan exploró las raíces profundas del folk, del blues, del country, del gospel, del jazz, del swing, del folk inglés e irlandés. Y a sus más de ochenta años sigue componiendo canciones y haciendo giras. Ha recibido numerosas condecoraciones por su brillante trayectoria musical, entre ellos varios Grammy’s y Globos de Oro. En 2007 recibió “El Premio Príncipe de Asturias”, así como “El Premio Pulitzer” por su “profundo impacto en la música popular y en la cultura norteamericana, marcado por composiciones líricas de extraordinario poder poético”. En 2012 el Presidente Barak Obama le concedió “La Medalla Presidencial por la Libertad”. En 2016, la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura por “haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”.

Realmente es sorprendente la tremenda influencia de todos estos músicos de los años sesenta en la cultura y en el despertar sociopolítico de las nuevas generaciones de numerosos países.


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