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Cómo saber dar malas noticias

Para dar una mala noticia es importante saber que hay maneras menos malas de darlas, que no ofenden a quien la recibe.



Estamos viviendo tiempos difíciles, en las que a veces nos toca dar malas noticias, desde los cambios hasta los despidos. O bien, recibir esas noticias no tan buenas. ¿Hay una manera menos mala de hacerlo? Veamos un ejemplo.

Adriana trabajaba en una importante empresa industrial. La contrataron para dirigir un proyecto de un año, al que le siguió un segundo, un tercero hasta cumplir más de cuatro años. Hace unas semanas el gerente la llamó a su oficina y le anunció con buenas palabras que debido a los recortes presupuestarios y a la paralización del proyecto en el cual trabajaba, no podían contar más con sus servicios. Le aseguró que el despido se haría de la forma más conveniente para ella y bajo los efectos de la ley.

Cuando Adriana acudió al departamento administrativo de la empresa, recibió la noticia de que su contrato era por proyecto, por lo que no tenía indemnización alguna.

Cuando se trata de despedir a alguien, nunca hay una buena manera de hacerlo. Pero si hay maneras menos malas que otras de dar este tipo de noticias.

Dependerá, por encima de todo, de que seamos capaces de ponernos en la piel del otro, de comprender su psicología y utilizar una manera que pueda comprender y asumir.

También de la habilidad de mostrar nuestras emociones correctamente y no esconder ni decir cosas negativas. El jefe de Adriana debió haberle dicho su situación al despedirla y no esperar a que otra persona lo hiciera.

En el caso de un despido como el que acabamos de mencionar, las malas noticas las deben dar los jefes o responsables directos. No es algo que pueda delegarse a nadie.

Y esto aplica para otras situaciones en nuestra vida: terminar una relación con tu pareja; decirle a un alumno que reprobó la materia; dar la noticia de un accidente o muerte de un ser querido; informarles a tus hijos que has perdido el trabajo, y así podríamos enumerar una gran cantidad de situaciones a las cuales nos enfrentamos y que no son buenas noticias.

Es por ello que hoy comparto contigo cuatro estilos de personas que puedes encontrar al darles una mala noticia:

1. Minuciosos: son personas muy racionales que analizan con detalle las cosas antes de actuar. Para darles una noticia adversa a este tipo de persona, es importante hacerlo de manera que comprenda exactamente los motivos de la decisión y los perciba como justos y objetivos.

2. Dominantes: también toman sus decisiones movidos por la razón, deciden y actúan con mucha rapidez. La clave para comunicarles una mala noticia como un despido será no intentar culparlos de nada, sino plantear la situación como una separación de caminos. Si se trata de una ruptura en una relación de parejas se les debe enfocar en que ambos buscan objetivos diferentes y que sus vidas no son del todo comunes.

3. Influyentes: son emocionales en sus decisiones, lo que más les importa es el que dirán los demás con la mala noticia. Debemos entonces darles una razón justificada que los haga quedar bien con el exterior.

4. Cooperantes: son más pacientes, comprensivos y conciliadores. Su reacción inmediata es ¿y ahora qué?, por lo que debemos enfocarnos más al futuro, a lo que sigue en sus vidas, que a lo que ha sucedido.

Como ves, alguna vez en tu vida tendrás que dar una mala noticia, lo importante es saber que hay maneras menos malas de darlas, que no ofenden a quien la recibe.


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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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