¿A dónde vas, conservador?

Si hay algo que necesita ser, ya no conservado sino restaurado, es el matrimonio entre un hombre y una mujer en una relación perdurable y abierta a la procreación.



Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Este conocido refrán que aconseja cautela, sirva de alerta y reflexión a todas aquellas personas de buena voluntad, que son muchas, que se han unido a diferentes movimientos conservadores con la finalidad de traer una luz de esperanza a un mundo oscurecido por ideologías perversas. Varios de estas organizaciones participarán en la Conferencia Política de Acción Conservadora, que se celebrará en México los días 2 y 3 de septiembre. Sin embargo, es importante comprender como dicha conferencia, con todo lo bueno que tiene, está sufriendo una transformación sumamente drástica en su país de origen, Estados Unidos, modificación que la prudencia y la razón obligan a analizar.

Lo primero a tener en cuenta es que, debido a que la agenda de la izquierda es cada vez más totalitaria, tiránica, irracional y perversa, no son pocos aquellos que, alarmados ante el siniestro semblante que el progresismo ya no se preocupa en ocultar; han emigrado a las verdes praderas de una derecha, cuya carencia de un sistema de principios homogéneos, ofrece un agradable, por templado; clima de gran tolerancia en el cual encuentran cabida cada vez más diversas organizaciones y personalidades, algunas de las cuales eran, hasta hace algunos años, incompatibles con lo que se consideraba ser conservador. Y es que, a partir del 2014, se incluyó por primera vez en la Conferencia de Acción Política Conservadora la organización LGBT, GOProud, aceptada gracias a sus varios puntos de vista “de derecha”. A pesar de la oposición de algunos grupos, la influencia de estos “nuevos conservadores,” no sólo se ha mantenido, sino que ha ido creciendo exponencialmente.

Por ello, la Segunda Conferencia Nacional de Conservadurismo, que tuvo lugar en el 2021 en Florida, reunió en un mismo escenario a varios conocidos católicos conservadores con los aún más populares comentaristas políticos; Dave Rubin y Douglas Murray así como el multimillonario fundador de Paypal Peter Thiel, todos ellos conocidos por ser partidarios del llamado matrimonio entre personas del mismo sexo. Lo más sobresaliente de esto, fue la “prudencia” de los primeros que, evitaron cautelosamente uno de los temas de mayor relevancia para el futuro de la humanidad, el matrimonio. Ese mismo año, tuvo lugar, la Cumbre 2021 del Aprendizaje Clásico (Classic Learning Test) cuyo objetivo es promover el conocimiento y la virtud a través de la búsqueda de la verdad, la bondad y la belleza. En ésta participaron intelectuales católicos muy respetados y, como va siendo cada vez más común, también contó con la asistencia de tres populares intelectuales conservadores, conocidos por su importante labor en la promoción del “matrimonio” entre personas del mismo sexo: Andrew Sullivan, Jonathan Rauch y Spencer Klavan. Por si fuese poco, la presidenta del Comité Nacional Republicano (RNC), Ronna McDaniel, el año pasado anunció la primera coalición del orgullo del partido republicano.

Y volviendo a la última celebración de la CPAC, que tuvo lugar el pasado mes de febrero en el estado de la Florida, ésta contó con conferenciantes que han apoyado la vida y la familia como Ron de Santis, Marco Rubio y Ben Carson y, como los conservadores son cada vez más diversivos e inclusivos, también fueron oradores, Candence Owens y el Doctor Oz, cuyo apoyo al colectivo del arcoíris es más que conocido, además de ser un "pro-vida” que apoya el aborto en las excepciones habituales (violación, incesto y la salud de la madre). En cuanto a la carismática Owens, dejó a más de uno (entre los cuales me incluyo) sin habla, cuando apoyó abiertamente a Dave Rubin, otro popular “conservador” al anunciar, hace un par de meses, que él y su pareja se encuentran ‘esperando” dos hijos, que tendrán a través del proceso de gestación subrogada. Quizá, lo más sorprendente es que, el mismo contó que contrariamente a lo que le profetizó la izquierda, la reacción de los conservadores, fue cuasi unánime en sus felicitaciones y parabienes a los futuros “padres”.

Y de los últimos en sumarse a la larga lista, en la cual PragerU y Fox News ya están incluidos, es el mediático psicólogo Jordan Peterson, cuyo abierto y valiente desafío a la ideología de género catapultara su carrera. Este, en una entrevista reciente con Dave Rubin, llegó a la conclusión de que, el cerrar la puerta del matrimonio y de los hijos a personas homosexuales ocasionaría más daño que bien, pues se condenaría a estos a una eterna adolescencia, a la promiscuidad y a una vida vana y superficial, por lo cual ambos promovieron un nuevo rostro de familias homosexuales “similares” a las familias tradicionales. La falta de la figura materna, así como otros serios problemas, apenas se discutieron superficialmente. Además, no se tocó en ningún momento, los graves daños morales que trae la gestación subrogada, la cual, entre otras cosas, hace realidad la peor pesadilla de las feministas: el convertir a la mujer en máquina reproductora al servicio del hombre (homosexual y rico).

Por si no fuese demasiado lo anterior, el partido republicano ha mostrado su falta de unidad y de congruencia al permitir que, varios de sus representantes (47 de los 211) se uniesen a los demócratas en la aprobación de la redefinición radical del matrimonio a través del proyecto, “Ley de Respeto por el Matrimonio”. De llegar a aprobarse en el Senado, se obligaría al gobierno federal a reconocer cualquier definición de matrimonio que, sin tener en cuenta "el sexo, la raza, la etnia o el origen nacional de esas personas", cualquier estado pueda presentar en el futuro.

Ante esta acelerada tendencia debemos preguntarnos, ¿qué buscan conservar los conservadores que, bien sea con su abierto apoyo o su silencio cómplice, están contribuyendo a la destrucción de la institución más antigua y preciada de toda sociedad, el matrimonio? ¿Cómo podrán los movimientos conservadores que rechazan las verdades perenes, defender los valores familiares si al mismo tiempo apoyan la equivalencia legal de uniones naturalmente estériles, incapaces por ello de ser matrimonio? ¿Hasta cuándo denunciará el carácter destructivo de la ideología de género si aceptan personas que, aunque por el momento rechazan la política de identidad en todas sus formas también rechazan abiertamente la evidente complementariedad entre el hombre y la mujer negando a los niños el derecho de tener un padre y una madre? ¿Y qué pasará con las instituciones: iglesia, colegios, hospitales y demás organizaciones que no acepten esta nueva ideología que ha infiltrado a la mayoría de los movimientos conservadores? ¿Como defenderán la vida, los grupos que aplauden la paternidad a través de la gestación subrogada la cual “desecha” impunemente los embriones “sobrantes”?

Si hay algo que necesita ser, ya no conservado sino restaurado, es el matrimonio entre un hombre y una mujer en una relación perdurable y abierta a la procreación. Pervertir este concepto a través de la aceptación de “diferentes familias” es destruir a la familia misma. El movimiento conservador, centrado en los temas políticos y económicos ha olvidado que, no sólo de pan vive el hombre, sino de cada palabra que viene de Dios; sin la cual, cualquier movimiento por muy conservador que sea, acabará precipitándose al abismo que dice querer evitar. Concluyo, con una frase de S.S. Pio XII: “He aquí la tentativa de edificar la estructura del mundo sobre las bases que no dudamos en señalar como las principales responsables por la amenaza que pesa sobre la humanidad: una economía sin Dios, un derecho sin Dios, una política sin Dios”.

 

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