Cosas que dejamos de usar en la cuarentena

Hoy al parecer lo único que le queda al presidente es aferrarse a sus programas sociales y a su guerra contra los empresarios.


Dejamos de usar


La ñora se acaba de encontrar con su agenda, lleva tantos días sin usarla que hasta le pareció tan lindo su color verde. Pues sí, la ñora es de las que todavía usa agenda de papel, es una romántica. Estaba en el fondo de su bolsa, la cual, obviamente no ha usado desde que se encerró, sí desde antes porque afortunadamente puede. Esas cosas que han quedado en desuso llevó a la ñora a pensar en otras que, al parecer, se han dejado de usar últimamente.

El centralismo que había caracterizado hasta ahora el gobierno del beso-niñas-juego-chueco-no-gobierno-tu-ru-rú parece haberse quedado colgado de un perchero como la bolsa de la ñora. Desde hace más de una semana varios gobernadores han tomado la iniciativa con planes locales, hasta la gemela flaquita a la que parecía que aquel le había chupado toda la energía, se adelantó en varias medidas en la Ciudad de México.

También entre los gobernadores hay clases, o por lo menos eso recordó el más reciente en su cargo, y el más reciente porque llegó después de la no aclarada muerte de su antecesora. Sí, Miguel Barbosa no sólo recordó que hay clases: ricos y pobres, y que seguro si eres del primero estás en riesgo. “¡Los pobres estamos inmunes!”, dijo con esa boquita y sin morderse la lengua el dueño de una mansión comprada a los hijos de Miguel de la Madrid y ubicada en la calle más cara de Coyoacán.

Como sea, al parecer aquello de que somos una república federal, que por años nomás pasó a ser nombre de secundaria que quedaba cerca de la casa de esta ñora cuando era chica, se está retomando. Lo cual, en principio, pues no es malo porque es lo que somos. Sin embargo, ni la configuración del presupuesto, ni la forma en que se ha vivido esta división, y sobre todo ,que los virus no conocen fronteras (fuera de la de México con EUA donde de un lado hay miles de diagnóstico y de este lado no pasamos de un puñado), por tanto, sí se requieren medidas del lado federal.

Hace menos de un año, teníamos miedo de que el que-mi-fuerza-moral-te-acompañe-aunque-dañe-tu-morral se convirtiera en un dictador, hoy al parecer, esa idea tampoco se usa ya. La figura del presidente se ha deslavado de una manera asombrosa aunque, por supuesto, los rastros de su pequeña tiranía se quedaron en la vulneración de muchas instituciones cuyo daño todavía está por verse; pero hoy al parecer lo único que le queda es aferrarse a sus programas sociales y a su guerra contra los empresarios. Esas dos cosas, sí se usan y se usan mucho.

De los programas sociales su operación fue establecida con tan pocas miras, por su obsesión de que la gente viera el dinero, sí el constante y sonante, que muchos de esos se entregan en efectivo, a través de órdenes de pago, que la gente debe ir a cobrar. No se extendió a través de las tarjetas de débito que podían ser usadas en muchos lugares. Ahora, en lugar de recibir transferencias a través de la banca, los receptores tendrán que salir de su casa dos veces: a cobrar y a gastar. Pudiendo haber reducido su exposición.

Lo de los empresarios, ya han corrido ríos de tinta (ven como la ñora es una romántica aun en las peores circunstancias) sobre la cancelación de la planta de cerveza en Mexicali. Grave no sólo por la pérdida de empleos, pero peor porque se pasa otra vez por la ley por el arco del triunfo, suplantada por una ridícula, inoportuna y manipulada encuesta. No se trata de un acto de gobierno, un gobierno actúa tomando acciones para corregir lo que se haya hecho mal, se ponen sanciones, no se oculta bajo una figura de “consulta popular”.

La guerra contra ellos, que como una entusiasta y algo inestable comentadora que presume haber estudiado en Harvard, incluye a muchísimos clasemedieros y emprendedores que están más cerca de la línea de pobreza. Está empeñado en no auxiliarlos ni con el pétalo de un chachito de la no-rifa porque es incapaz de entender cómo funciona la economía.

Pero veamos lo positivo, al parecer el odio-al-coronovirus-porque-me-obligó-participar-en-una-cumbre-internacional-virtual quiere que México se distinga internacionalmente y ¡vamos muy bien! Ya se nos ha reconocido por haber votado por el peor presidente de todo el mundo. ¡Vamos, México, sí se puede! Ya no más nos falta averiguar, ¿qué queremos poder?

PS Esta ñora extiende un reconocimiento no sólo a los médicos, enfermeras y personal administrativo de la salud, sino a la gente de los medios, de la industria farmacéutica, a los de los supermercados y mercados, del transporte, a todos miembros de las fuerzas armadas, de la policía, de la seguridad privada y todos aquellos que hoy siguen trabajando por mantener los servicios. La ñora no tiene balcón, sino desde ahí les aplaudiría.


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