AMLO, el creacionista

Resulta que lo aprobado en el Congreso, que dejaba bastante parecido el ISNABI al Seguro Popular también mantenía las cuotas en los hospitales de especialidad.


Salud popular


La ñora lleva meses tratando de descifrar la política actual y le ha quedado claro que el capítulo favorito de la Biblia del me-meto-en-Bolivia-porque-tengo-complejo-de-hermano-mayor-pero-EU-me-da-meyo es el Génesis, específicamente cuando Dios usa su voz para manifestar Su Poder y crear. Así cada mañana se acuerda de cómo Dios dijo: “Hágase la luz, y la luz se hizo…” y entonces dice: “Háganse un tipipuchal de bancos para que la lana llegue como yo creo que debe llegar”. Y si se da cuenta que el dinero no camina sólo, entonces dice: “Hágase una compañía gubernamental de reparto de valores”.

Esa misma voz ya la había usado para desaparecer al Aeropuerto en Texcoco, y decir “Hágase, Santa Lucía”, “Dos Bocas”, “El Tren Maya”, así como “Demos el poder a la CFE para echar atrás cualquier energía renovable o que involucre a los malvados privados”, y así, al “poder” de su palabra va quedando una estela de bodrios.

Su fe en el “poder” de su palabra es inconmensurable, ni siquiera se toma la molestia de leer las mismas leyes o documentos escritos que regulan instituciones como el ISNABI. Esa cosa que la ñora ha disfrutado mucho que se burlan porque “ISNABI cómo funciona”, “ISNABI qué cubre” y que en una precipitada, como siempre, sesión en el Congreso apareció para sustituir al Seguro Popular. Se dijo y se repitió que era lo mismo del Seguro Popular pero más barato, ah, no, esa es la propaganda de las Farmacias de Similares donde ahora la gente tendrá que acudir a su consulta porque el ISNABI quién sabe para cuando tenga reglas de operación y mientras no se tengan, nadie sabe cómo va a funcionar.

Ese es el primer problema que se tiene, el afán creacionista no incluyó crear las condiciones legales ni la capacitación ni el mínimo orden para que el primero de enero se hiciera la transición de uno a otro. Total, la palabra sagrada basta, ¿no?

El segundo problema es de franca mentira. El me-voy-a-llamar-Ganso-Manuel-porque-Santa-Lucía-nunca-verá-la-luz se la pasó diciendo que todo sería gratis para todos, porque el Seguro Popular sí tenía cuotas, unas muy bajas en la mayor parte de los casos, pero que permitían que junto con los fondos del gobierno se pudieran atender las enfermedades que se llamaban catastróficas, pues implican un gasto muy fuerte de entrada o medicamentos y atención de por vida. Pero resulta que lo aprobado en el Congreso, que dejaba bastante parecido el ISNABI al Seguro Popular también mantenía las cuotas en los hospitales de especialidad. Si no lo sabe y sigue repitiendo la mentira mal, y si no lo sabe, pues igual de mal.

Los mensajes insistentes a la población de que todo será gratis y que con llevar tu credencial de elector al IMSS o a cualquier hospital van a acabar por reventar muy pronto a todo el sistema de salud, que no gozaba de una salud óptima hay que reconocer, pero que con estos embates se va a desmembrar. Esta ñora sabe por el cuñado de una amiga que es primo de otro que no vino a la fiesta que los médicos en muchos hospitales están desesperados y buscando la salida porque mientras antes eran aplaudidos por su labor, ahora ni tienen los insumos ni el tiempo ni la tecnología para hacer su trabajo y sí la presión de me tienes que curar porque el me-pongo-el-pan-en-la-cabeza-porque-las-penas(ajenas)-con-pan-son-menos lo dice a diario y en todas partes.

Por más que esta ñora le da vueltas al asunto no alcanza a comprender cómo se puede actuar con tal descuido e ineptidud en los programas insignia de este gobierno. ¿Cómo se pueden hacer tantas pelotas para afectar lo que mediamente servía y en un afán creacionista y soberbio atentar contra la salud y sobre todo contra todo el sistema de salud de un país?

¿En verdad que cree que habrá dinero suficiente en becas o lo que sea que logre pasar por alto que la abuelita se muera por falta de atención? ¿Que el ñor de una ñora sufra un coma diabético porque no hubo insulina? ¿O que un escuincle, perdón, bendición llegue a perder una pierna o brazo porque no le pudieron atender una fractura simple? Esta ñora confía en que esa muestra absoluta de capacidad sí contribuya a que la gente reflexione y sea capaz de dar la vuelta atrás a un sistema que sólo los ve como unos pobrecitos que necesitan dinero porque no merecen oportunidades de progreso. Ojalá, pues los escuincles, perdón, las bendiciones, merecen un mejor país y la creación del desastre creciente que hoy se ve.


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