La elección judicial del 1 de junio está marcada por boletas inequitativas, candidatos opacos y manipulación del voto. Más que democracia directa, es una simulación preocupante.
Boletas infinitas, candidatos invisibles y votos comprados
La elección judicial del 1 de junio se perfila como un proceso opaco: voto inducido, candidaturas únicas, desinformación ciudadana y riesgos presupuestales amenazan su legitimidad democrática.
México atraviesa un momento paradójico: mientras se destina una cifra histórica a programas sociales, la economía muestra un ritmo de crecimiento estancado, con una productividad deprimida y una base fiscal cada vez más presionada.
Del voto presidencial al histórico debut de las elecciones judiciales
Las elecciones judiciales de 2025 no son un simple cambio de reglas: son una prueba para la ciudadanía, para los partidos y para la salud democrática del país.
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