Morir después de anunciar la esperanza: Francisco

La Semana Santa y la Pascua de 2025 quedaron grabadas en la memoria colectiva de la Iglesia y del mundo por una razón inesperada. Lo que estaba llamado a ser el corazón espiritual del Año Santo 2025 terminó convirtiéndose en un umbral histórico: el último mensaje Urbi et Orbi del papa Francisco y, pocos días después, su fallecimiento repentino.

No fue una Pascua triunfalista. Fue una Pascua sobria, vulnerable y profundamente coherente con el pontificado de un Papa que insistió, hasta el final, en una fe encarnada, una esperanza sin ingenuidad y una Iglesia con los pies en la tierra. Esta sexta entrega reconstruye la crónica de aquellos días, el contenido de su último mensaje pascual y las reacciones de fieles, líderes y jóvenes ante la partida de quien marcó una época.

Semana Santa 2025: una presencia frágil y elocuente

Desde el Domingo de Ramos, la figura del Papa Francisco fue seguida con atención. Su participación fue limitada físicamente, pero cargada de sentido. Apareció en momentos clave, evitó protagonismos innecesarios y delegó celebraciones, un gesto que había normalizado en los últimos años para subrayar la colegialidad.

En el Vía Crucis del Viernes Santo, celebrado en el Coliseo, el mensaje —leído por un colaborador— insistió en las “cruces contemporáneas”: guerras olvidadas, migrantes rechazados, economías que descartan y jóvenes sin horizonte. No hubo condenas abstractas. Hubo nombres colectivos.

Un sacerdote latinoamericano presente en Roma lo resumió así ante la prensa: “No fue una Semana Santa de palabras fuertes, sino de silencios que pesaban”.

Pascua 2025 y el último Urbi et Orbi: esperanza con los ojos abiertos

La mañana del Domingo de Pascua, la Plaza de San Pedro se llenó de fieles. El Papa apareció para impartir la bendición Urbi et Orbi. Su voz, más débil, no restó claridad al mensaje.

Francisco habló de esperanza, pero la ancló en la realidad: pidió el cese de la violencia en conflictos activos, llamó a proteger a los civiles, exigió corredores humanitarios y recordó que la paz no es retórica, sino decisión política y ética.

“La Pascua no niega las heridas del mundo; las atraviesa”, fue una de las frases más citadas por medios internacionales. Para muchos, especialmente jóvenes, el mensaje tuvo un tono de testamento espiritual: menos consignas, más responsabilidad; menos optimismo vacío, más compromiso.

El fallecimiento del Papa Francisco: una noticia que detuvo el Jubileo

Días después de Pascua, la Santa Sede comunicó el fallecimiento repentino del papa Francisco. La noticia se difundió con rapidez y sobriedad, sin especulación ni dramatismo. El Año Santo 2025, en pleno desarrollo, quedó suspendido por un silencio global.

Las campanas de Roma sonaron a duelo. La Plaza de San Pedro se llenó de velas, flores y personas en silencio. No hubo gritos ni consignas: hubo gratitud.

Una joven voluntaria del Jubileo, de 21 años, dijo a un medio europeo: “No sentí que se fuera un líder lejano. Sentí que se iba alguien que nos había tomado en serio”.

Reacciones del mundo: entre el duelo y el reconocimiento

Las reacciones llegaron de todos los continentes. Jefes de Estado, líderes religiosos, organizaciones internacionales y movimientos sociales coincidieron en subrayar tres rasgos del pontificado de Francisco:

  1. Centralidad de la dignidad humana
  2. Opción preferencial por los pobres
  3. Llamado constante a la paz y al cuidado de la casa común

Más allá de credos, el reconocimiento fue amplio. En América Latina —y particularmente en México— parroquias, universidades y organizaciones civiles organizaron jornadas de oración y reflexión, subrayando su cercanía con los pueblos y su insistencia en una fe socialmente responsable.

Un comunicador mexicano escribió en redes: “Francisco no buscó agradar a todos. Buscó ser fiel a la conciencia”.

El Jubileo interrumpido… y resignificado

El impacto del fallecimiento fue mayor por ocurrir en pleno Jubileo. Lejos de cancelar el Año Santo, la Iglesia optó por resignificarlo: el Jubileo continuaría como herencia viva, no como homenaje estático.

Desde el Vaticano se insistió en que el mejor modo de honrar a Francisco era vivir el Jubileo: cruzar la Puerta Santa, practicar la misericordia y comprometerse con la justicia.

Esta decisión conectó con el espíritu del Papa: evitar el culto a la personalidad y centrar la fe en el Evangelio vivido.

Voces de los fieles: una despedida sin idolatría

Entre los fieles, el tono dominante fue de afecto sobrio. No hubo canonizaciones apresuradas ni consignas absolutas. Hubo memoria agradecida.

Rosa, una mujer mayor de un barrio popular de Roma, dijo a un diario italiano: “No lo lloré como a un héroe. Lo recé como a un pastor”.

Entre jóvenes, la reacción fue similar: menos nostalgia, más responsabilidad. “Ahora nos toca a nosotros no traicionar lo que nos pidió”, afirmó Diego, el joven mexicano que había participado en el Jubileo de la Juventud.

Un final pascual: morir después de anunciar la vida

La coincidencia no pasó desapercibida: Francisco murió después de anunciar la Pascua. Para muchos creyentes, ese detalle fue leído no como símbolo mágico, sino como coherencia vital.

Hasta el final, habló de vida, de esperanza y de responsabilidad. No prometió soluciones fáciles. Insistió en procesos largos y en la conversión personal y social.

Desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, su muerte durante el Jubileo reforzó el núcleo del Año Santo: la historia no se cierra; se confía.

Una despedida que se volvió encargo

El último Urbi et Orbi de Francisco y su fallecimiento transformaron la Pascua de 2025 en una frontera simbólica. No fue el cierre de una etapa, sino el traspaso de una responsabilidad.

En medio del Jubileo, su partida recordó que la fe no depende de una sola voz, sino de comunidades capaces de cargar el mensaje y traducirlo en vida.

Francisco se fue como vivió: sin estridencias, con coherencia y dejando tareas pendientes. El Jubileo siguió. La pregunta quedó abierta:

¿Seremos capaces de vivir lo que él pidió, cuando ya no esté para decirlo?

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