Muchas gracias, Don Lorenzo

Doy las gracias a Dios que lo designó a una gran misión, como hombre de familia, empresario, luchador incansable por los derechos humanos y por México.

El 14 de febrero, en 1930 y en 1943

San Josemaría vivió dos momentos de luz, en 1930 y 1943, en que Dios mostró que  en el Opus Dei cabían hombres, mujeres y sacerdotes.